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11/8/11

viaje, ruta por Macedonia

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Estábamos finalizando este séptimo día de viaje, este jueves 10 de marzo de 2011.

Después de la escapada a Salónica (Grecia) en nuestro periplo búlgaro-macedonio, nos disponíamos a entrar por fin en nuestra primera república balcánica de la ex-Yugolavia, la república de Macedonia. Y pese a que en este viaje va a ser la primera y la última de estas, no íbamos a tardar mucho en casi completarlas todas, pues en verano del 2011 recorrimos en autocaravana Eslovenia, Croacia, Bosnia y Herzegovina y Montenegro. Serbia no pudo ser porque se nos quedaron sin querer en la frontera de Montenegro la dichosa carta verde y nos fue del todo imposible convencer a los guardias fronterizos de Serbia de que nos dejaran entrar sin ella. Parece que la carta verde nos trae siempre de cabeza.

Pero volvamos a Macedonia que es lo que toca este relato. Tras la decepción de la tumba de Filipo II decidimos marchar de Grecia, pues no podíamos perder una tarde entera para esperar a verla al día siguiente. Prometemos volver en otro viaje a Grecia y de paso visitar Meteora, también una espinita clavada de este trayecto.



Nos dirigimos hacia Bitola, muy cerca de la frontera con Grecia. Las carreteras griegas están muy bien, todo autopista hasta casi la frontera. Pero unos cuantos kilómetros antes de llegar se acaba la autopista, es más, esta se transforma en una carretera de segunda clase que pasa por en medio de algún que otro pueblo, mientras se va estrechando y degradando. Parece que los griegos no quieran llegar a Macedonia.




Ver bulgaria en un mapa más grande





Eran las 18:00 griegas pero las 17 horas en Macedonia, hay que retrasar los relojes.Cruzamos la frontera sin incidentes ni esperas, nos piden la green card en ambos lados.

En la primera gasolinera que vimos llenamos el depósito. Nos cobran 77 denares el litro, no llega a 1,20 euros, un pelín más barata que en España, casi igual que en Bulgaria. No obstante el paquete de Marlboro nos sale a 120 denares, no llega a los 2 euros y el agua de 1,5 litros 25 denares, ni ½ euro, y eso que es una gasolinera. Je je, Macedonia es también un país barato igual que Bulgaria, volvemos a estar en nuestra salsa después de pasar por Grecia, aunque este país no lo encontramos muy caro, igual que España y muchas cosas más baratas.
Entramos en Bitola y la cara nos cambia. La ciudad está muy dejada, la carretera está en obras, todo patas arriba. Nos íbamos a quedar a pasar la noche pero nos decepciona hasta tal punto que continuamos hacia Ohrid aunque el cansancio ya nos hace mella.

Llegamos a Ohrid a las 19:00 horas, oscuro y con 3ºC, tras pasar unas carreteras no muy buenas, la verdad.




Por fin estamos en la ciudad del lago. Parece que esto es diferente de Bitola pero nos cambia la cara en la zona de hoteles a orillas del lago. Esto es otra cosa.

Como el Sele había estado en el hotel Villa Denarius y le había dado buena nota, así como otros foreros y bloggers, pues nos vamos de cabeza al hotel pese a haber muchas otras opciones a orillas del lago.
Estamos de mala pata, sólo queda una habitación y nosotros queremos dos. Seguimos buscando otras opciones en la misma calle Mariscal Tito, o Kej Marsal Tito. La verdad es que todas nos gustaron pero al ser temporada baja y los precios estaban más que bien decidí ir de sibarita y buscar a fondo ya que nos íbamos a quedar dos noches.


Vimos a parte del Denarius el hotel Tino y el hotel Villa Dea, pero nos quedamos en el hotel Royal View (tenéis mi reportaje del hotel en el enlace)

Y es que nos ofrecieron un apartamento con 2 habitaciones , un baño con ducha de hidromasaje con hilo musical más un superdesayuno, todo por 72 euros. El único problema es que no admitían VISA, pero es que no lo hacía ninguno de los que vimos. Tampoco era problema porque había un cajero automático en la entrada y no nos cobraron mucho de comisión.
Era una habitación brutal, la única pega es que no daba al lago pero no nos podíamos creer lo que teníamos por 72 euros los 4.


Para rematar la noche salímos a cenar. Qué ibamos a comer en este país? No sabíamos, pues a la aventura!. Así que fuimos dirección al Denarius y a unos pocos metros de este había un restaurante italiano. Los chavales empezaron a alborotarse imaginando pizzas, spaguettis, etc. La verdad es que teníamos hambre, así que entramos.

Señoras y señores, ojo al dato, uno de los mejores restaurantes italianos en que haya comido jamás incluidos los de Italia. De hecho, creo que... el mejor!. El Ristorante Stazione.
No nos podíamos creer los platos que comíamos, exquisitos y en un ambiente muy acogedor y bien ornamentado. Encima los camareros eran simpáticos, el que nos sirvió llevaba una larga coleta, bien peinado con el pelo para atrás, bien vestidos y de muy buenas maneras. 




El postre remató la jornada. Tras pagar la módica cantidad de 33 euros para todo lo que habíamos comido, nos arrastramos literalmente por la orilla del lago junto a la calle Mariscal Tito hasta nuestro hotel.
De lectura nocturna le dí un vistazo a la única guía que había conseguido del país, y en inglés. Parece que de Macedonia hay poco escrito.



Día 8   Viernes 11 de marzo.

Antes de desayunar salí a echar un vistazo al lago. El día anterior por la noche habíamos contemplado las luces del pueblo y la fortaleza iluminada a lo alto de la montaña en la parte derecha del lago. Pero el lago era oscuro y tranquilo




no dejaba entreveer la belleza que tienen sus cristalinas aguas por el día. Guau! Es un lago precioso, no sólo por sus límpidas aguas sino por las montañas de cumbres nevadas que rodean todo su perímetro. Una parte de ellas pertenecen a la desconocida Albania.



Me está gustando Macedonia!.

Volvemos para desayunar. Estos macedonios parece que quieren hacernos borrar los pequeños inconvenientes que tuvimos a mediodía de ayer. Menudo desayuno! Bollitos, croasanes, zumo, embutidos, ensalada, huevos, mermelada, miel, nocilla, etc, etc, etc. Todo servido por un camarero para nosotros sólos. Creo que en este hotel no se hospeda nadie más (ja, por el momento, el sábado empezó a llenarse).

El plan de los dos días iba a ser: hoy viernes visita del monasterio Sveti Naum y acabar de dar toda la vuelta al lago entrando en Albania. Por la tarde ver un poco la ciudad.
Al día siguiente por la mañana ver toda la ciudad y sus iglesias y por la tarde partir hacia Skopje, pero visitando varias cosas por el camino que ya detallaré.

Así que ya estábamos listos para darle la vuelta al lago Ohrid. Este lago tiene una superficie de 358 km² de aguas cristalinas y es el lago más profundo de los Balcanes (288 m), y también uno de los más antiguos del mundo, junto con el Titicaca y el lago Baikal. Declarado Patrimonio de la Humanidad en 1977 y en 1980  se extendió también a los sitios históricos y culturales ribereños, como he comentado, las muchas iglesias y monasterios de Ohrid así como su fortaleza, pero también las más de 300 iglesias a orillas del perímetro del lago, que, según dicen, si visitaras una cada día te ocuparían todo el año.



Sveti Naum es una de ellas, el monasterio más importante fuera de Ohrid y un lugar que no os debéis perder bajo ningún concepto en vuestra visita al lago.
Situado en N 40º 54.919´ E 20º 44.715´ a 700 metros, a 27 kilómetros de Ohrid.
Dejamos el coche en el parking y andamos unos centenares de metros hasta el acceso al monasterio. Este camino a orillas del lago está lleno de tiendas de recuerdos, la mayoría cerradas por la época del año en que estamos.
Poco antes de llegar podemos admirar el flujo de agua que entra al lago proveniente del lago Prespa, situado al sureste.



Lleva el nombre de un santo medieval (San Naum), que lo fundó en el año 905. El monasterio deja paso a un patio con la iglesia en su interior.





La diferencia de Naum respecto a otros monasterios ortodoxos es que una parte de ese patio da a unas vistas magníficas del lago. La iglesia es pequeña pero con mucha personalidad. 

Los frescos nos recuerdan la vida del santo que fue enterrado en 910 en el monasterio de Sveti Naum (Enlace con fotos y videos). El interior de esta pequeña iglesia es impresionante, no por su tamaño sino por su ambiente, el cuál es reforzado por una acústica de fondo con una especie de cantos gregorianos que te trasladan a un lugar etéreo.






En el patio nos acompañan pavos reales que pasean a sus anchas por el recinto.
El monasterio de Sveti Naum (Santo Naum) era colaborador del cercano San Clemente de Ohríd.
La parte del monasterio de Sveti Naum se ha convertido en un hotel y hay también dos restaurantes.

El área del monasterio perteneció a Albania por un corto período de tiempo, desde 1912 hasta el 28 de junio de 1925, cuando Zog de ​​Albania lo cedió a Yugoslavia como resultado de las negociaciones entre Albania y Yugoslavia en un gesto de buena voluntad.



Nos quedamos un buen rato en el patio contemplando el tremendo paisaje del lago y las montañas y decidimos partir para Albania.






Retrocedimos unos metros como si volvieramos a Ohrid hasta llegar a la carretera que va de Ohrid a Albania. Tomamos el cruce a la derecha 


e iniciamos el ascenso a las montañas que crecen entre los lagos Prespa y Ohrid. Esta parte es el parque nacional de Galičica, uno de tres parques nacionales del país, el puente verde entre los dos lagos.


De repente nos encontramos en la frontera entre los dos países. La parte macedonia la cruzamos rápido, pero la albana fue un poco más lenta. El policía albano, de pinta nórdica, pelo rapado canoso y ojos azules, en un perfecto inglés nos pregunta donde vamos.


Le respondemos que sólo pretendemos rodear el lago y que volveremos a entrar en Macedonia por la parte norte. Desapareció de la cabina y al cabo de 5 minutos volvió y nos entregó el pasaporte diciéndonos que podíamos continuar. Menos mal que esa frontera no es nada transitada, sino las colas llegarían a Ohrid.




Por fin estamos en Albania! no teníamos todas con nosotros de que nos dejaran entrar.

Nuestra visita de este país serán los 30km por la orilla albana del lago, así que por supuesto todo lo que diga sobre este país no me hagáis puñetero caso, pero son las sensaciones que tuve recorriendo este pequeño trozo.


El paisaje del lago en el lado albano sigue siendo una pasada





aunque notamos una diferencia notable en las infraestructuras y construcciones, muchos edificios están sin terminar y bastante tronados aunque se ven casas grandes y muy bonitas también, así como hoteles a orillas del lago, resultado del esfuerzo inversor en turismo del gobierno en estos últimos años.






Lo que más nos sorprendió sólo entrar en el país es ver numerosos pequeños bunkers apuntando hacia el lago, reminiscencias de la paranoia del gobierno comunista que siempre temía invasiones externas.
Y digo numerosos por decir un calificativo, porque los hay por todas partes, incluso llegamos a ver un tío que pico en mano la emprendía a mamporros contra uno de ellos haciendolo añicos y amontonando el hormigón y los hierros a su lado.






La carretera que circulaba por la orilla se introdujo en una población y dimos con una calle que no tenía salida. Unos lugareños nos hicieron señas indicándonos que debíamos tomar una carretera paralela que pasaba por mitad de la población más grande de esta zona, Pogradec.
Retrocediendo vemos un seat León y nos hace gracia, ahí va la foto de un seat albanés (aunque nosotros llevábamos un Ibiza búlgaro)



En la ciudad reina un poco el caos que podríamos vivir en cualquier zona del norte de África o del Próximo Oriente. Quizá sea esa la mejor forma de describir el lugar. Flora y fauna urbana campan por doquier andando de un lugar a otro aunque no parezca que muchos vayan a la oficina, por decir algo.

Igual que atravesamos la cordillera del monte Galicica (2255m) en el lado macedonio, ahora teníamos a nuestra izquierda rodeando el lago las cordilleras del monte Mokra (Mokra Planina - 1589 m.) y Jablanica (1945 m), ambas en la parte albana.




Continúan las pequeñas poblaciones y, entre ellas, a pie de carretera muchos chavales venden las truchas pescadas en el lago a los vehículos que transitan por la zona.



Llegamos a una posición en que vemos el lago a distancia, en las alturas



 y la carretera se desvía hacia el interior, hacia Tirana. Al poco vemos un cruce: Tirana a la izquierda y la frontera de Macedonia a la derecha.



La verdad es que no nos quedamos con muchas ganas de seguir hacia Tirana, más bien pensábamos en el restaurante italiano de Ohrid, así que giramos a la derecha.

Antes de llegar a la frontera el paisaje nos iba a sorprender con otra aglomeración de honguitos de cemento, mejor dicho, algunos de ellos bunkers en toda regla.  Aunque no nos dejaron de acompañar por todo el recorrido, aquí estaban repartidos por doquier, apuntando al lago desde las alturas y por tierra hacia la frontera macedonia.








Proseguimos hasta la frontera que cruzamos sin más incidentes, nos quedaban 28,5 km hasta la población de Ohrid.


Cuando llegamos a Struga, la pequeña población vecina de Ohrid y que día a día le sigue los pasos turísticamente hablando, ya no podíamos más de hambre y paramos a comer, eran las 15:15.
Tuve que capear las protestas de los chavales por no ir al italiano, pero les prometí que iríamos a cenar y se calmaron, aunque no muy convencidos.
La verdad es que apetecía algo de pescado en un restaurante junto al lago, pero al final no probamos la trucha pues el plato estaba a 22 euros. Con ese dinero cenamos los 4 esta noche en el italiano! así que pedimos otro pescado y algo de carne. Al final nos salió toda la comida por 2200 denares y no fue nada del otro mundo. Ya nos vengaríamos a la noche.

 Continuamos hacia Ohrid a las 17:00 horas. Pasamos sobre la parte norte del lago donde nace el río Drin Negro. La verdad que es impresionante como las aguas abandonan el lago y se convierten en un río. Este fluye 50 km hasta entrar en Albania donde encuentra el Drin Blanco. Juntos prosiguen su camino hasta el Adriático, llamándose Drin a secas.

Cuando entramos en Ohrid vemos la fortaleza sobre la montaña desde el lado oeste, decidimos ir a atacarla. Subimos a la muralla norte y a la hora de cruzar su puerta decidimos dejar la visita para el día siguiente ya que estaba oscureciendo, y preferimos visitar la iglesia Sveta Bogorodica de bajada al pueblo. Estaban dando misa y estaba a rebosar, estos ortodoxos son muy devotos. Asistimos a la misa unos 10 minutos hasta que me di cuenta de que mi familia se había largado discretamente y me habían dejado sólo entre toda la muchedumbre que copaba la pequeña iglesia, todos de pie.

Bajamos al pueblo de Ohrid (N 41º 07.01´ E 20º 48.06´), también patrimonio de la humanidad de la Unesco.


Buscando los minaretes llegamos a la plaza Krusevska Republika Square flanqueada por la Mezquita de Ali Pasha y la de Zeinel Abedyn. En mitad de la plaza el Çinar, que es un árbol, un Plátano Oriental con mil años de vida aproximadamente, nadie puede corroborar su nacimiento, es el más viejo del lugar, con el permiso del lago.

Desde allí tomamos el Bulevar Makedonski, que llega hasta el puerto de Ohrid, una vía peatonal, la más comercial y turística de la ciudad. La entrada de la calle desde el puerto está vigilada por una estatua de San Clemente.

Después de descansar un rato en el hotel fuimos a acabar de inflarnos en el italiano, no mucho, para cada uno un plato de pasta y medio pancake relleno de banana y nata con chocolate por encima.
Esta es nuestra triste vida en los últimos días, comer, cenar y pedir penitencia en iglesias y monasterios. Nos vamos a dormir, buenas noches.



Día 9    SÁBADO  12 de marzo.

Nos quedan 3 días para partir desde Sofía a Barcelona, y tenemos mucho que ver y hacer, por lo que a las 8 en punto estábamos desayunando. A las 9 abandonábamos este magnífico hotel, el primero y último del viaje en el que pasamos más de una noche.

El objetivo del día: llegar a Skopje. El plan de la mañana rematar la visita de Ohrid.

Se puede hacer de dos maneras, teniendo vehículo o no teniéndolo. Si vuestra opción es la segunda, os podéis plantear el recorrido partiendo del puerto y haciendo una visita circular en sentido de las agujas del reloj como se planteó El Rincón de Sele.
Nosotros optamos por la visita con vehículo porque es más rápida y no te cansas nada, como nos gusta a los niños y a mí.
Por tanto la mejor opción es subir primeramente hacia la puerta norte, cerca de la fortaleza y aparcar en el anfiteatro.


Luego nos acercamos al complejo de San Clemente.


Subimos de nuevo con el coche hasta casi la misma entrada de la fortaleza de Samuel.


De nuevo bajamos hacia la plaza de la puerta norte y aparcamos el coche para acercarnos andando hasta la Iglesia Sv. Bogorodica Peribleptos.

Continuamos bajando las estrechas calles con el coche hasta aparcar detrás de Santa Sofía.
Vimos la cercana San Nicolai.

Fuimos andando hasta la que creemos inaccesible en coche, la 

iglesia de San Juan Kaneo.


Como he comentado la visita fue rápida pero dio mucho de sí, si queréis la visita de la ciudad de Ohrid en una entrada específica con muchos más detalles y datos, fotos, etc, os he preparado este post de la ciudad de Ohrid.



DE OHRID A SKOPJE

A las 12:20 partíamos en dirección a Tetovo al noroeste del país. Nos estaba haciendo un magnífico día de marzo con una temperatura igualmente buena, 16 ºC.
Las carreteras van a ser malillas hasta bien al norte.
Pasamos por Vevcani un pueblo que se declaró independiente durante unos dias en el conflicto de la exYugoslavia y que llegó a emitir pasaporte propio.
Continuamos a Debar, siguiendo el río Drin en muchos tramos, desde una presa hasta el cauce junto a la carretera. Nos apena verlo sucio, con las riberas llenas de plásticos y con vertederos ilegales en barrancos que caen desde al río.


Llegamos a Debar a las 14:20 y nos dirigimos al Monasterio de Rajcica a las afueras ( N 41º 30.900´  E 20º 32.926). Nos lo enseña una monja.






Tras la visita retrocedemos los 2 km a Debar porque estamos muertos de hambre. Entramos dentro del pueblo hasta su plaza principal. Hay mucha gente en la calle, deambulando y sin que parezca que tengan una ocupación concreta. La mayoría son de etnia albana y nos recuerdan su procedencia bastantes banderillas rojas con el águila bicéfala de este país colgadas en las farolas junto a las calles. No nos parece muy buena idea dejar el coche cargado con las maletas y nosotros buscándonos la vida por el pueblo, así que decidimos volver hacia la carretera en dirección Tetovo y Skopje. Pero antes de salir del pueblo, junto a una mezquita, vemos un restaurante con muy buena pinta y que se llamaba Gramoz. entramos y nos dice que está cerrado y que no tienen comida, pero al vernos extranjeros nos ofrecen lo que les queda de platos  del mediodía. Después de explicarnos lo poco que les queda en un italiano más que correcto, comemos un plato de Gulash, tres de musaka, uno de arroz blanco y bebidas no alcohólicas, porque nos dicen que la mezquita está al lado. Nos invitan a un postre que es una especie de mazapán caliente. Todo está bastante bueno y podemos decir que hemos tenido bastante suerte para la situación en que nos encontrábamos (lugar y hora). Nos cobran 5400 denares y les dejamos 600 de propina, en total 10 euros.

Son las 16:10 y continuamos por el parque natural de Mavrovo. El río nos acompaña a lo largo de la carretera, siempre con los omnipresentes plásticos en márgenes y en las ramas secas de los árboles que yacen en su lecho. El paisaje es igual de lúgubre, nada de verde, todo está seco y marrón. Supongo que es el legado del invierno.
El monasterio situado en N 41º 37.195” E 20º 36.560” se emplaza en el lugar desde 1020 cuando se apareció San Juan Bautista donde ahora se levanta la iglesia.  nos lo enseña por dentro un monje de larga barba y melena negra, joven, con un perfecto inglés. Nos explica el iconostasio y sus figuras, más de 500 humanas y 200 de animales, un trabajo que llevó 5 años a los artesanos, desde 1830 a 1835. Nos abre una especie de baúl relicario con restos de la vera cruz y reliquias o huesos de seis santos, entre ellos Santiago y San Juan Bautista. Imaginaros la devoción con que trataba el cofre y la de veces que se santiguó ante él.
Afuera encontramos una chica de Kosovo  que había vivido en España. Nos explicó que se iba a quedar a dormir y a cenar en el monasterio. Nos comentó que la estancia es gratuita en todos los monasterios, aunque se admite aportar comida para compartir y limosna o donativo para reconstrucción o mantenimiento. Lástima no haberlo sabido antes aunque con mis hijos mejor ni intentarlo pues seguramente nos hubieran echado antes de la hora de cenar.






Continuamos a las 16:50, seguimos cruzando el parque natural de Mavrovo, encontrándonos cada vez más nieve en las cunetas. Después de un fantástico día de sol, a las 17 horas y a 1200 m de altura sólo tenemos 3,5 ºC. El lugar es ideal para practicar deportes de invierno como nos lo demuestran los coches con esquís van saliendo de las pistas en dirección a Tetovo.
Ahora en vez del río nos acompaña el lago Mavrovo. Las carreteras han mejorado sustancialmente y a la que salimos del parque tomamos la M4 hacia Tetovo. Estamos en autopista y nos cobran 20 denares.

Llegamos a la ciudad ya oscuro y tras unas pocas vueltas encontramos la mezquita que veníamos a ver.



Tetovo penetra casi en territorio de Kosovo por el norte y el oeste, aunque en este último, el ex territorio serbio es sólo una pequeña península que separa la ciudad de Albania.


Su territorio está entre dos poderosas montañas, la del Šar y el Mavrovo.
Es la capital de la poco desdeñable minoría albana del país. Fue uno de los principales apoyos para los albanokosovares que luchaban contra Serbia y foco de problemas interétnicos dentro de la misma república de Macedonia.
De hecho, desde que hemos salido de Ohrid y recorrido todo el trayecto hasta Tetovo, nos hemos dado cuenta que esta parte oeste fronteriza con Albania la mayoría de la población es de esta etnia pese a ser una minoría en la totalidad del país.

Aparcamos el coche en la calle Ilindenska  frente a la mezquita, en N 42º 00.309´ E 20º 58.012´ a una altura de 480m. La mezquita se llama Aladzha (por los turcos), también llamada Šarena Džamija (por los albaneses), y es conocida como la mezquita "Pintada" por todos. Fue construida en 1459, en la orilla derecha del río Pena.

Es una mezquita peculiar por varias cosas:

Su construcción no fue financiada por sultanes o grandes hombres sino por dos hermanas de la ciudad. Tampoco tiene cúpula exterior como otras mezquitas. Pero lo que la diferencia más y yo creo que la hace única en su género son las pinturas del exterior y del interior del templo.

El exterior se asemeja a un castillo de naipes, como si la fachada estuviera hecha de varias barajas diferentes, cada una de colores (verde, azul, ocres, rojos, etc) y estilos geométricos diferentes, un estilo que se podría clasificar como turco otomano barroco.



Los mismos artesanos que decoraron el exterior también pintaron el interior, y se nota que el pachá que los contrató eligió pintores cristianos que ya habían decorado iglesias y monasterios, pues sorprende ver figuras e iconos que difícilmente veréis en otras mezquitas. 




detalle de la pintura en que apreciamos la Kaaba de la Meca


En el exterior encontramos la turba octogonal de descanso de Hurshida y Mensure, las dos hermanas que financiaron la construcción de la mezquita en 1438.




Eran las 18:45, con una oscuridad absoluta partimos dirección a Skopje, aunque nuestro objetivo era el lago Matka, a 35 kilómetros de Tetovo.

Este lago es una de las zonas turísticas para los ciudadanos de Skopje que vienen a pasar el día y hacer actividades como caminar, montar a caballo, visitar iglesias y mezquitas o ir en barcos por las aguas de este lago artificial creado por la construcción de una presa en el río Treska. Pero lo que nos atrajo hasta la zona eran las cuevas que hay alrededor del lago y que los macedonios han intentado nominar para las nuevas siete maravillas naturales.

Llegamos rápido pues 29 km eran por autopista (peaje 30 denares). En completa oscuridad nos desviamos hacia un camino medio asfaltado que iba entre las casas, mezquitas, etc. No me parecía que tuviera que ser una zona tan turística como describía la guía.

 El GPS me marcaba Matka separada del río. Comenzamos a subir después de un desvío y llegamos al destino en lo alto de una montaña que había algo parecido a una aldea con varias casas. Había unos chavales y les preguntamos por el lago. Tras dudar un poco nos mandaron hacia el último desvío indicándonos que debíamos haber continuado hacia el río en vez de subir.
Emprendimos el regreso hasta llegar al desvío y continuamos hacia la presa. Al llegar a esta había un pequeño parking y se acababa todo. Un letrero en el parking indicaba un restaurante y hotel por un estrecho camino que se tenía que hacer a pie a orillas de las instalaciones de la presa. Ninguna indicación de distancia, oscuro como la boca del lobo, ni un solo coche en el parking y se estaba haciendo tarde y sin cenar. Estábamos comenzando a desesperarnos y tras parlamentar decidimos ir a Skopje pues no sabíamos ni que clase de hotel era, ni a cuantos kilómetros estaba por ese camino inmundo, ni parecía que aquello fuese turístico para nada, más bien parecían unas instalaciones eléctricas de la presa donde anunciaban que no se hicieran fotos de las infraestructuras.
Nos dirigimos a la capital de Macedonia, Skopje.

Unnnn momento!

Sin saberlo habíamos llegado al destino ideal para pasar la noche, claro que eso lo sabéis vosotros ahora porque yo os lo digo. Deberíamos haber dejado el coche en ese pequeño parking N 41º 57.180  E 21º 17.820 y cargar las mochilas no más de 500 metros o 5 minutos a pie, para llegar a un embarcadero con una pequeña iglesia y un restaurante hotel de cinco habitaciones baratas en un emplazamiento idílico. Pero claro, eso no lo sabíamos.

Así que continuamos nuestra marcha llegando a la conclusión que lo mejor era buscar un hotel en Skopje y volver aquí con más luz y gente a la que preguntar mañana.

Le ponemos al GPS un hotel que nos suena bien por el nombre, Alexander Palace y que está a 10 km de Skopje. Y tanto que suena bien, un pedazo de 5 estrellas al que da miedo entrar sin que te cobren por pisar la alfombra. Aún así entro con la pinta que me llevo y pregunto en recepción que vale la doble. Me responde que me hace un descuento al ser 2 dobles y que me la deja por 150 euros cada una. Le digo que vale, entramos toda la familia y en las habitaciones nos bañamos en jacuzzi tras unos masajes realizados por unas hembras de color ébano descomunales.
Estáis locos o qué? 300 euros? me voy a gastar esa pasta por una noche en Skopje, anda ya!!
Antes de irme el recepcionista me dio la dirección de un amigo suyo que era dueño del Hotel 7, me dijo que tenían 6 habitaciones y un apartamento y que este último estaba disponible.
Le metimos las coordenadas del Hotel 7 N 41º 59.383´ E 21º 25.189´ y salimos raudos para allí.
El apartamento era para 4 personas y de 60 m cuadrados, en realidad era un piso, el precio 70 euros todos, nos lo quedamos. Bajamos a la calle a comer uno frankfurts y a dormir, estábamos muy cansados. El día había trancurrido con la visita de Ohrid y todo el viaje desde allí hasta la capital con la movida del lago Matka por medio.




Día 10  domingo 13 de marzo


Después de desayunar cogimos el coche y nos fuimos hacia la gran Cruz milenaria de 66 m de altura, considerada la cruz más grande del mundo, en la montaña Vodno, que domina toda la ciudad de Skopje y se ve a 30 km de distancia. Fue construida con la intención de celebrar 2000 años de existencia del cristianismo en Macedonia.
En coche se llega hasta un parking N 41º 58.511´ E 21º 24.508´. Una vez allí uno de los tantos excursionistas que invaden esta zona en domingo, nos dice que queda 1 hora andando hasta la cruz y otra de vuelta. Hubiera estado bien pero el viaje se iba acabando y no teníamos tanto tiempo. Nos conformamos con verla desde el lugar y gozar de las magníficas vistas de Skopje desde este parking.


VISITA DEL LAGO Y CAÑÓN MATKA Y SUS CUEVAS




El lago Matka es uno de los lugares preferidos de los ciudadanos de Skopje para relajarse o hacer actividades, como caminar, montar a caballo, visitar iglesias y mezquitas o ir en barcos por las aguas de este lago artificial creado por la construcción de una presa en el río Treska.
No lo imaginéis como un lago extenso y ancho, más bien es estrecho y lo que resalta del lugar son los altos precipicios de las montañas, estamos ante un cañón que en diferentes tramos me recuerda al hermoso cañón del Sumidero de Chiapas.




me recordó al cañón del Sumidero



Cañón del Sumidero, Chiapas, Mexico


Pero lo que nos atrajo hasta la zona eran las cuevas que hay alrededor del lago y que los macedonios han intentado nominar para las nuevas siete maravillas naturales.

Una vez que aparcamos el coche en el parking N 41º 57.180  E 21º 17.820recorremos los 5 minutos a pie por el camino estrecho junto a la presa y llegamos al Planinski Dom Matka, convertido en un café restaurante al lado del Treska y en el que ofrecen habitaciones. Nos tomamos en la terraza un café y chocolate mientras contemplábamos el río y la iglesia Sv. Andreja o San Andrés. Se respiraba una paz que luego nos dimos cuenta que era momentánea, pues a media mañana se llena de gente, por lo que es ideal pasar la noche y disfrutar de la soledad del amanecer y de un desayuno temprano.






El paseo en barca más la visita a la pequeña cueva vale 5 euros por persona y el guía habla inglés, el horario es de 10 a 14 horas. La visita dura dos horas y vale especialmente la pena. Las expectativas las habíamos puesto en las cuevas pero resultó que el paseo fue lo mejor de esta pequeña excursión. Nos adentramos por el río Treska y por el cañón formado por sus aguas. 








Es impresionante, no tanto como el mejicano pero sí como para recordártelo. En las orillas de vez en cuando asoman cabañas de veraneo, ahora vacías. 

Águilas planean en los altos describiendo el trazado del río. También hay muchos patos nadando y vemos excursionistas andando por los caminos que de vez en cuando asoman a la orilla. Algunos de esos caminos llevan a más de una docena de iglesias y monasterios en la zona, algunos abandonados otros todavía en uso.






Pasados unos tres cuartos de hora llegamos a las cuevas. 







Hay unas cuantas aunque las más importantes son la de Ubava, Vrelo, Podvrelo y Krtalna.
La de Vrelo fue la nominada para ser candidata a las 7 nuevas maravillas naturales del mundo.
Después de equiparnos con casco para la visita accedimos a las cuevas que, como digo, nos parecieron bastante pequeñas y nada del otro mundo.




Igual la maravilla se situa en la zona que impiden el acceso a los visitantes, o igual está bajo las aguas como su vecina Podvrelo, casi enteramente sumergida y con su profundidad de 500 m es la cueva más profunda del mundo.
El caso es que nosotros vimos unas cuantas estalactitas y estalagmitas así como lagos al fondo de la cueva y se acabó la visita.




Una vez de vuelta visitamos la antigua iglesia Sv. Andreja o San Andrés, que está junto al embarcadero y el hotel. Es del siglo 14 y a mí me gustó especialmente por la cantidad de pinturas de su interior.









VISITA DE SKOPJE


Volvimos a la capital de esta pequeña ex república yugoslava, ciudad natal de la Madre Teresa, de poco más de medio millón de habitantes. Una ciudad bañada por el río Vardar y que ya desde antiguo se la conocía por el raro nombre actual, pues era la Scupi latina o la Shkupi albana o la Uskub otomana. El río en la actualidad separa dos comunidades muy marcadas, la minoría musulmana con un barrio laberíntico lleno de mezquitas y bazares, y al otro lado del nexo de unión que es el puente Kamen most, la ciudad cristiana con la enorme cruz milenaria dominando todo el valle.


Ver skopje en un mapa más grande

Nos fuimos directamente a la fortaleza de Skopje, la Kale (N 42º 00.128´ E 21º 25.949´) Desde allí se ven unas buenas vistas de la ciudad y además es gratis la entrada. Claro que todo esto si os dejan entrar, a nosotros no nos dejó la policía que estaba en el interior y nos tuvimos que conformar con verla desde afuera, que en realidad es donde reside su belleza pues el interior se asemeja más a un parque.



La verdad es que nos recordó mucho a la de Ohrid.


La importancia de paso y centro de rutas diferentes desde la antigüedad obligó a que se construyera una fortaleza de defensa de esta zona estratégica desde la antigüedad. Romanos, bizantinos, búlgaros, otomanos, etc la usaron como defensa pero el enemigo más implacable fue el terremoto de 1963 que la dejó en muy mal estado. En la actualidad observamos una fortaleza muy restaurada que despliega orgullosa la bandera de Macedonia a los 4 vientos.

Luego fuimos al coche y bajamos a la ciudad vieja en la parte musulmana y aparcamos enfrente del museo Nacional de Macedonia (N 42º 00.208´ E 21º 26.170´).

También encontramos cerrada la mezquita de Mustafa Pasha, la más grande de la ciudad y construida en la misma fecha en que por otros lares descubría Cristobal Colón un nuevo continente, 1492.


Fue ordenada construir por el visir Mustafa Pasha bajo el gobierno otomano del sultan Selim I. Resaltan sus tres pequeñas cúpulas del pórtico y un blanco minarete de 124 escaleras. Fue también gravemente afectada por el terremoto de 1963 y tiene todavía la cúpula principal en mal estado.
Al lado de la mezquita la embajada de Albania, a estas horas cerrada pero con un chaval de uniforme que la vigilaba desde su coche particular o oficial, quién sabe.

Empezamos a callejear por el barrio de Čaršija, todas las tiendas estaban cerradas porque era domingo y nos quedamos sin ver el Bit bazar, así que después de entrar en la galería nacional de Arte de Cifte Amam




y pasar por la mezquita de Murat Pasha



nos dirigimos hacia el río para ver por fin el Kamen Most, el antiguo puente de piedra nexo de unión entre civilizaciones, como en Mostar.


El puente está flanqueado por dos estatuas en el lado musulmán que curiosamente homenajean a 4 grandes figuras de la historia de la iglesia ortodoxa. A un lado la estatua de los santos Cirilo y Metodio y al otro lado la estatua de San Clemente y San Naum.




Según la Historia el Puente de Piedra de Skopje fue edificado en el siglo VI, mientras que en su forma actual fue levantado sobre los cimientos de este en época del segundo sultán Murat en la primera mitad del siglo XV.
Fue construido con bloques de piedra y tiene 12 arcos de medio punto.
Aunque ha tenido bastantes reparaciones a través de los siglos en la actualidad el puente conserva todavía la forma principal.


El puente es el centro cultural y neurálgico de Skopje, que une dos comunidades separadas por el río Vardar, la moderna Skopje cristiana de edificios con reminiscencias soviéticas y la Skopje musulmana de calles laberínticas, bazares y mezquitas.



Y una vez aquí decidimos dar media vuelta en dirección al coche, así que de nuevo cruzamos el puente hacia el barrio de Čaršija y nos dirigimos a la estatua ecuestre de Skanderberg.
Después de una gran controversia fue erigida el 28 de noviembre de 2006, el día de la bandera albana, frente al centro comercial de Ilinden.
Skandenberg fue un héroe nacional albano de religión católica que se enfrentó en el siglo XV al avance otomano por la región.



Cuando erigieron la estatua se provocó varias controversias por diferentes motivos. Uno para los habitantes de etnia albana que no les gustaba que un héroe albano fuera reconocido en sus tierras que ya de por sí conllevan diversas tensiones entre ambas etnias. A la comunidad turca del barrio de Carsija tampoco le gusta la estatua de un enemigo y mucho menos en ese lado del río. Para los musulmanes en general es una afrenta.

Continuamos hacia la iglesia de San salvador por calles estrechas con mucho ambiente de marcha y juventud. Nada nos hace recordar ahora que estamos en el barrio musulmán con tantos jóvenes por la calle, chicos y chicas en plena tarde de copas de domingo.

Y llegamos a la plaza donde está ubicada la iglesia de San Salvador. está escondida tras el muro que da a la plaza frente a la Kale.



La plaza tiene un bar exterior con música de rock and roll a todo volumen y llena de mesas y sillas donde los clientes toman cerveza. Un grupo de motoristas alemanes que vimos anteriormente estaban consumiendo toda la que podían pasando de mezquitas, iglesias y puentes. nosotros al ritmo de la música visitamos esta iglesia monasterio.

                     

iglesia San Salvador al ritmo de Rock and Roll

Fue construida a principios del siglo 17 o 18, con bases en una antigua iglesia.



En contraste con la modesta apariencia exterior de la iglesia, después de que uno entra en el interior, inmediatamente te asombras ante la belleza del iconostasio de el lado oriental.
El iconostasio del siglo 19 de la iglesia del Santísimo Salvador, tallado en madera de nogal, combina una profusión de motivos vegetales y animales con figuras de santos de vestuario local. Estos realistas alto relieves tallados son el trabajo de hábiles artesanos de la zona de Debar, que dejaron sus propios datos en una esquina del iconostasio. El iconostasio es de 6 metros de altura y 10 metros de ancho. En este espacio hay numerosas escenas de la Biblia y figuras de la flora y la fauna, así como motivos geométricos.
El iconostasio de la iglesia es una de las mejores muestras de la talla de madera tradicionales que se pueden encontrar en el territorio de la República de Macedonia, junto con el iconostasio del Monasterio de San Jovan Bigorski.
En el patio se encuentra la tumba de Goce Delcev (1872 Kukus / Kilkis, Grecia - 1903 Serres, Grecia), un héroe revolucionario y miembro importante de la IMRO en la época de la lucha por la liberación de Macedonia de los otomanos.




Y con esto ya nos dio la hora de volver a Bulgaria, nos quedan 175 km, así que regresamos al apartamento a pagar y a por las maletas.


Carretera de Skopje a Sofía

A las 16:15 ponemos gasolina y gastamos los últimos denares antes de salir del país, sin pensar que nos tocaba pagar todavía un peaje de 30 denares que pagamos con 2 euros, devolviéndonos el cambio en euro y medio (mira que bien). En el segundo peaje de 50 denares pagamos con un euro pero no nos devuelven el cambio (mira que mal).
Después del tramo de autopista la carretera pasa de 2 a un carril a 160 km de Sofía, alternando entre uno y dos en diferentes tramos.
a 130 km empieza un tramo de curvas y pueblos con un carril, hasta los 101 km a Sofía en que llegamos a la frontera (N 42º 13.215´ E 22º 27.517´).

Nos piden los pasaportes y la green card de rigor y nos dejan pasar en 10 minutos. Son las 17:45 y comienza a oscurecer.

Los 20 km siguientes son buenos, de un carril pero con muchas rectas. Los últimos 70 km hay varios pueblos y puertos aunque la carretera no está mal.

Llegamos a Sofía sin hotel y buscamos en una avenida que llevaba hacia el centro. Vimos un gran hotel en un edificio alto y nos quedamos en él pues era un 4 estrellas a 44 euros la habitación doble con desayuno y parking para el coche. El hotel se llama Rodina.
salimos a cenar a nuestro restaurante en Sofía, el Victoria.


Lunes día 14, the last day

Visitamos la iglesia de Boyana y nos vamos al aeropuerto.
Acabamos un viaje intenso y que nos ha sorprendido gratamente. Hemos visto muchas cosas y todo ha sido bueno, bonito y barato. Esperemos que los precios de estos paises duren unos añitos más, rezaremos al patrón de los viajeros.
sin duda me voy con una idea fija, regresar a la zona para visitar Rumanía y Moldavia.


También no tardaríamos en visitar los Balcanes pues 3 meses más tarde iniciamos un recorrido de 21 días con autocaravana por eslovenia, Croacia, Bosnia Herzegovina y Montenegro.




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