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26/6/10

Viaje a Australia y Nueva Zelanda

11 comentarios


Datos del viaje a Australia y Nueva Zelanda


Viaje realizado en octubre y noviembre de 1994, de una duración de 35 días.
Viajeros: Héctor y Marta
Dejaré el formato de diario o bitácora que es el que he rescatado de mi baúl de viajes para el blog.

Recorrido



Ver Australia y Nueva Zelanda en un mapa más grande



VUELOS


Barcelona- Londres
Londres- Singapore- Melbourne- Sydney
Sydney- Melbourne
Melbourne- Ayers Rocks
Ayers Rocks- Darwin
Darwin- Cairns
Cairns- Sydney
Sydney- Auckland
Rotorua- Christchurch
Christchurch- Sydney
Sydney- Bangkok-Londres-Barcelona



TAGS DE AUSTRALIA (todos los posts en el blog)


Australia

Fotos del viaje


Videos del viaje

                              



DIARIO DE VIAJE


AUSTRALIA


Día 1 y 2 Vuelo y visita de Sydney

Llegamos a Melbourne a las 6:30 y finalmente a Sydney a las 9:00.
Creo que no volveré a Australia si no es en hiperespacio. Entre el vuelo Barcelona-Londres, Londres-Singapore-Melbourne y Sydney, hemos estado más de 24 horas en el avión, estamos hasta el gorro.
En el aeropuerto habían dos opciones en la salida a la hora del control fronterizo, una de declarar y otra de no declarar nada.
Nosotros al ver que en Singapore habían desinfectado la nave y nos habían dado papeles con avisos de no traer diferentes productos al continente oceánico, dec idimos no tentar a la suerte y pasar por la zona para declarar la comida que traíamos envasada al vacío y algo de productos enlatados que seguro añoraríamos a lo largo del viaje y que por eso traíamos.
Al final fuimos los únicos que no registraron, incluso lo hicieron a algunos que fueron por la zona de libre acceso.
Una vez pasada la frontera ( información aquí sobre visados y aquí sobre embajada) y recogidas las mochilas fuimos al punto de información turística donde nos dieron varios mapas y nos consiguieron un hotel bastante correcto a muy buen precio (45 AUD cuando el normal era de 90 AUD) y en una calle muy rara pero que me gustó bastante.
Una vez que dejamos el equipaje en este hotel nos fuimos a dar una vuelta a pesar que estábamos cansados. Nos hubiéramos ido a dormir, pero eran las 12 de la mañana.
En Sydney downtown, después de cruzar el Hyde Park, subimos a la famosa torre de la TV que tiene un mirador con una vista de 360º de la ciudad.



Visitamos el acuario. Cuando salimos del recinto nos dimos cuenta que había comenzado a llover y volviendo nos mojamos un poco.
Mis piernas flaqueaban mucho y creía que Sydney flotaba en la bahía, pues me parecía que el asfalto se movía y tenía sensación de vertigo. Lo mejor era volver al hotel, descansar las piernas y dormir un poco para recuperarse de este largo viaje. Pasamos de volver en taxi y cogimos el metro, descubriendo que nuestro hotel estaba a una parada del centro y las escaleras de acceso daban casi enfrente del mismo, cosa que nos ha gustado bastante.


Día 3 Sydney

De buena mañana, tras desayunar, nos vienen a buscar al hotel Galebo para irnos a las Blue Mountains. Esta excursión la contratamos ayer en el aeropuerto.
Pasamos por el barrio de the Rocks y nos embarcamos en el Quay en un ferry rápido, en el que vimos unas excelentes vistas de la bahía y de la Ópera de Sydney. Nos damos cuenta al verla de que estamos en Australia, fíjate que tontería.
Continuamos una hora viendo la periferia de Sydney de la bahía, con sus casas a pie de mar. Una vez que desembarcamos nos esperaba un bus que nos llevó al Koala Park donde tocamos Kanguros, Koalas, Wombats y vimos emús y otros bichos.



Pasamos por las Blue Mountains hasta las 3 hermanas donde paramos a comer y después subimos al Skyway, un funicular con vistas aéreas de los tres picos y la cascada.
Después volvimos a Sydney y nos dieron un tour por la ciudad para después dejarnos a cada uno en su alojamiento.
Pudimos descubrir que el hotel se encontraba en la calle Darlinghurst, en el barrio de King Cross, y que nos recuerda bastante a Hollywood boulevard por la cantidad de gente rara que hay en esta calle.
A las 19:30 ya estábamos durmiendo porque estábamos muy cansados.


Día 4 Sydney

A las 2:50 de la madrugada nos despertamos, me parece que esto del jet lag nos está afectando un poco y todavía no hemos cogido el truco al cambio de horario. Nos duchamos tranquilamente, leímos un rato y hasta las 6 de la madrugada no salimos del hotel.
Al bajar del metro pasamos por el barrio de The Rocks, pero como las tiendas aún estaban cerradas, hemos dado una vuelta por debajo del puente con vistas a la ópera y la ciudad. 





Anclado en el puerto hay un antiguo barco de guerra de tres mástiles. Parece ser que es de una empresa que dá un paseo con el barco ofreciéndo a parte de las vistas a la ciudad una BBQ o barbacoa típica australiana, supongo que a un no módico precio.
Mientras está anclado se pueden tomar unas buenas fotografías que esas sí son gratis.




Después de un rato empezaron a abrir las tiendas y volvimos a the Rocks.
Más tarde nos acercamos a la ópera y rodeamos el emblemático edificio.


Por el puerto vimos propaganda de los barcos de Matilda Cruises, que realizaban una vuelta de 2 horas por la bahía de Sydney. Esperamos una hora a que partieran y disfrutamos de un alucinante paseo, con vistas espectaculares de la Ópera y la ciudad, con la Torre de TV dominando el skyline.


El tour por la bahía hizo la vuelta justamente por el lado contrario del que hicimos el día anterior, así que se puede decir que le habíamos sacado partido a los paseos.

Después de comer nos metimos en unos grandes almacenes, visitamos el jardín chino y nos montamos en el famoso monorail elevado. Desde el tren vimos una calle llena de bares españoles y no hemos podido evitar bajar en la siguiente parada e irlos a ver.




Volvimos al hotel a las 18 horas tras hacer unas compras en una tienda de discos en la que sólo habían CD´s piratas de conciertos de grupos de todos los tipos.
Compré 3 para escucharlos y si van bien y duran, a la vuelta de Nueva Zelanda cargaremos con unos cuantos. No había visto nada igual en España.
Como tampoco había visto en España esta locura del teléfono móvil, aquí muchísima gente lo lleva, desde el tipo que vende cosas en una parada ambulante hasta una punkie que hemos visto en un autobús. Creo que en pocos años esta fiebre estará en España.


Día 5 Sydney – Melbourne

Damos la última vuelta por King Cross, por nuestra calle en la que abunda gente rara, desde yonkies a punkies, sex shops, tiendas asiáticas, todo un ambiente que convive normalmente con la city austral.
Tomamos el bus al aeropuerto y llegamos a la ciudad de Melbourne sobre las 13:30.
En el aeropuerto encontramos un panel con los backpackers o albergues en la ciudad, todos conectados a un teléfono en el centro del panel. Nada más tenías que escoger el hostal, coger el auricular y apretar el botón del lugar seleccionado. La llamada gratis y normalmente todos los backpackers venían a recogerte al aeropuerto. Esto es genial!
Nos vino a recoger el dueño del hostel y nos llevó con 2 suizos que también llegaban en nuestro vuelo.
Hoy dormimos con tres tías en la misma habitación, mañana nos darán una doble para nosotros, muy a mi pesar pero por una extraña exigencia de Marta.
El chico que regenta el lugar es muy amable y el establecimiento más parece una casa ocupada que otra cosa. Habitaciones compartidas, salas con sillones para charlar y cocina con neveras donde dejas tu comida y nadie toca.
Antes de ir a dormir nos dimos una vuelta por la ciudad de los hermanos Young, en nuestras cabezas sonaban canciones de los AC/DC.





Día 6 Melbourne (Philip Island)

Aquí empezamos algo que se iba a convertir en la norma de todo el viaje, y es llegar al backpacker y escoger las excursiones por la zona que te ofrecían ellos mismos. Así que fuimos a Philip Island con el grupo del YHA y fue bastante divertido.
Visitamos un parque de Kanguros, otro de Koalas en Philip Island, y finalmente la atracción estrella, que era ver salir a los pingüinos del agua (Experiencias viajeras del blog).
Parece ser que los pingüinos tienen a lo largo de la costa sus madrigueras hechas en cuevas escondidas entre los matorrales y dispersas en el terreno desde la costa hasta unas cuantas decenas de metros hacia el interior. Por el día se bajan a la playa y se pierden en las aguas oceánicas para volver al anochecer de nuevo a la costa con la pesca hecha para alimentar a sus crías.
Nos pusieron en unas gradas y nos dieron unos chubasqueros.


Las fotos estaban prohibidas para no cegar con el flash a estas aves. Estaban prohibidas para todo el mundo menos para los japoneses, que o no entendieron el mensaje o es que con ellos no iba el asunto.
A la que el sol se iba poniendo llegaron los primeros grupos. De un salto se ponían en la arena y con su torpe caminar rítmico se iban introduciendo en los matorrales, desapareciendo en la llanura. Así lo hicieron varios grupos.



Luego visitamos la pequeña exposición sobre estos animales y su vida en este lugar, que se hallaba dentro del recinto.
Volvimos al YHA casi a las 12 de la noche.






Día 7 Melbourne (Doce Apóstoles).

Este va a ser un día un poco gafe. Nos levantamos tarde por equivocación al poner el despertador con la hora de España. Tuvimos que coger un taxi para ir hasta el lugar donde partía la excursión y llegamos de milagro a tiempo.
Salimos en dirección a la famosa Great Ocean road, con unas vistas excelentes.

Es una de las carreteras más espectaculares del mundo es la que une Melbourne y Adelaide.

Para ver bien estos 1000 kilómetros se necesitan, al menos, dos días de ruta. La zona más espectacular de la misma estaría entre Apollo Bay y Mount Gambier, unos 350km o 4 horas y pico de conducción.

Los lugares estrella de la ruta son Los Doce Apostoles, el London Bridge o impresionantes faros como el de Split Point.

Paramos en Bell beach, a 71 km de Merlbourne.

Toda el área de Bells está constituida por las playas de Southside, Centreside, Rincón, Winki Pop, Lowers y Lower Lowers, pero la más famosa es Bells internacionalmente conocida por sus rompientes.

Las olas de Bells son una de las mejores derechas de Australia y del mundo, bastante tubular, rápida y larga.

Los surfistas descubrieron Bells Beach a comienzos de 1950. En enero de 1962se organizó la primera prueba de surf.

En 1973 comenzó The Bells Beach Surf Classic o Rip Curl Pro Bells Beach, una prueba de surf válida para el ASP World Tour que se sigue realizando hoy en día, convirtiéndola en el evento más veterano del surf profesional.

Pero lo que la ha convertido en famosa para todo el público es la escena final de la película LE LLAMAN BODHY, de Patrick Swayze y Keanu Reeves, donde el surfista encuentra la Gran Ola.

Después fuimos bordeando la costa y parando en diferentes lugares para contemplar los Doce Apóstoles, que lo he puesto como rincón de oro del blog, así que no os lo perdáis.


Hacía un viento terrible, de hecho nunca había recibido en mi cuerpo semejantes ráfagas de viento. No sé si podía llamarle pequeño huracán, el caso es que había veces en que te podías poner inclinado y tenías grandes dificultades para mantener una posición determinada sin mover los pies del sitio.


Las olas chocaban con ira en los acantilados y casi engullían a los montículos que parecían luchar sólos contra los elementos.
También visitamos unas enormes cuevas producidas por el agua de las mareas.
Cuando llegamos a Melbourne el conductor del autobús nos dejó lejísimos del hostel y encima me dejé la camisa en el bus.
Termina un día que empezó gafe y acabó igual. La suerte, y que no es poca, es lo que hemos visto en este día, además de los 20 AUD que me he encontrado en el suelo, no todo iba a ser perder cosas.




Día 8 Visita de Melbourne.

Nos levantamos a las 8 y pico y al desayunar Nick nos dijo que mi chaqueta estaba en el YHA del otro lado de Melbourne y que nos lo traerá una chica por la tarde.
Este día lo dedicaremos a visitar Melbourne. En 1835 John Batman llegó a orillas del Yarra, donde todavía había tribus aborígenes, y eligió el emplazamiento para la fundación de una nueva ciudad, Melbourne.

El río que divide en dos a la ciudad separa sus orillas, North Bank y South Bank, que aunque bien conectadas tienen caracteres diferentes. La orilla sur del Yarra está más orientada a las artes y el diseño. De este lado se encuentra la National Gallery of Victoria, muy importante por sus colecciones de arte australiano, en particular el arte aborigen. También está el Centro de Artes Victoria.

Del otro lado del río, la orilla norte del río Yarra, hay que recorrer la arquitectura Melbourne de carácter más victoriano, que se concentra en el barrio en torno a Swanston Street. Aquí se encuentran los principales edificios públicos: La State Library and Museum of Victoria, que data de mediados del siglo XIX, la catedral de St. Paul, de estilo neogótico; el Town Hall, el Ayuntamiento, construido gracias a los beneficios aportados por la fiebre del oro, la estación de Flinders Street y, como contraste, el RMIT Building.




En los jardines Fitzroy visitamos la que fue la casa del Capitán Cook, traída a Australia desde Inglaterra.


En la hora de la comida encontramos un pizza Hut de buffet libre por sólo 6 AUD.
Ya por la tarde fuimos al YHA para coger la ropa sucia y buscar una laundry para lavarla.
A la hora de la cena llegó la chica que tenía que traer la chaqueta pero nos dijo que se había olvidado. Tuve que recorrerme la ciudad casi de punta a punta para buscarla y llegué sobre las 21:30h.





Día 9 Ayers Rock

Otra vez no suena el despertador, no sé que pasa!. El caso es que me despierto por casualidad después de media hora de la hora prevista y llamo rápidamente a Marta. Cogimos un taxi y llegamos bien al aeropuerto. Tenemos todos los vuelos cerrados y como perdamos uno la broma nos puede costar cara.
A mediodía llegabamos a Ayers Rock Resort.
Conseguimos una habitación en el backpacker del lugar compartiendo habitación con un matrimonio de suecos que no se a quién le olían peor los pies, si a él o a ella.
Alquilamos un coche


y nos fuimos a la montaña Ayers Rock, o Uluru en aborigen.


Nosotros y las terribles pesadas moscas, que nos acompañaron en el centro y norte de Australia, escalamos la montaña sagrada aborigen.
Cuando nosotros lo hicimos en el 94 no había carteles como este:
"El lugar que va a escalar es un símbolo sagrado para nosotros. No debería hacerlo. No es lo más importante. Lo realmente auténtico es detenerse y oír. Estar atento a todo lo que le rodea. Escuchar y comprender. ¿Por qué tenemos que decirle que se vaya de aquí y que no suba? Sólo deseamos que lo comprenda y nos comprenda. ¡No suba! Quizás ésto le haga sentir tristeza, pero es lo que debemos decirle. ¡Estamos obligados a decírselo! Y así a los turistas se les encenderá una luz y dirán… ¡Ahora lo veo claro! Este es el camino correcto. ¡No escalar Uluru!"
Y es que Australia ha aprobado un plan que establecería la prohibición de escalar la montaña Ayers Rock, un plan que fue presentado a las autoridades australianas por los dirigentes locales de la comunidad Uluru-Kata Tjuta y busca preservar su montaña sagrada.


Las autoridades australianas se comprometieron a avisar a los operadores locales e internacionales con 18 meses de antelación antes de proceder al cierre de Uluru para los escaladores.





Dos días después todavía me duelen todos los huesos escribiendo este diario en Darwin.






Al bajar fuimos a por agua en una cisterna
y nos fuimos a ver el ocaso o sunset a un mirador para ver como la roca cambia de color.




Una de las características mas llamativas e interesantes de Uluru es el cambio de color de su superficie, el cual varía dependiendo de la ubicación del sol.

Las estaciones del año también favorecen los cambios de color del Ayers Rock. Aunque está en una zona ciertamente increíblemente árida, a veces, cuando cae lluvia o hay periodos de humedad, Uluru se torna gris plata y sus grietas se ven negras, habiendo contrastes de tonalidades oscuras.

Pero no te puedes perder la tonalidad de Uluru al atardecer y al amanecer. En la salida y la puesta del sol hace que éste se vea de un color rojo brillante, intenso e iluminado. Así que es de recibo acudir al mirador para contemplar el fenómeno o tomar la foto de recuerdo.

Post del ascenso a Uluru como rincón de oro del blog.


Por la noche fuimos a ver como los aborígenes tocaban el didgeridoo.





Día 10 Ayers Rock- Alice Springs

Nos levantamos a las 5:30 a ver el amanecer, the sunrise. Más tarde nos acercamos a Kata Tjuta o también llamada Las Olgas.


Nos pegamos de buena mañana el pateo más largo, de 2,5 a 3 horas. A pesar de que no hacía mucho sol llegamos muertos de sed. Al ir a recargar en una cisterna vimos un dingoe salvaje.


Después nos pegamos otro pateo más corto, también con nuestras amigas las moscas. Había tantas que tuve que taparme la boca con un pañuelo,


e incluso estando tumbado a la sombra de una gran roca, estos insectos se me metían debajo de las gafas de sol.


Ahora entiendo para que servían esos sombreros con redes para tapar la cabeza que habíamos visto en Sydney y que nos habíamos preguntado su verdadera utilidad.
Cuando volvimos a Ayers Rock resort salimos en un bus dirección Alice Springs, donde llegamos a las 19:00 horas tras 5,5 horas de viaje de verdadero outback. En el camino pudimos ver de lejos el Mount Conner.





Dormimos en el backpacker Melanka´s, que estaba bastante bien y que por 4 $ accedimos a la fiesta del frankfurt y la hamburguesa, que con ese precio podías comer estos bocadillos hasta reventar.





Día 11 Alice Springs- Darwin

Nos levantamos pronto e hicimos unas compras paseando por la ciudad. Nos sorprendió la cantidad de aborígenes que había en la población y sobre todo el triste aspecto que presentaban muchos. Pudimos observar que muchos iban bajo los efectos del alcohol o, simple y llanamente, eran unos alcohólicos.
Más tarde en el backpacker nos pasó a recoger un microbús, que era gratis, para llevarnos al aeropuerto. A mitad de camino me di cuenta que me había dejado mi cámara de video y toda la documentación en una bolsa de la cámara en la recepción del hostel.
Mientras regresaba en taxi los del backpacker enviaban mi bolsa en otro bus. Total, que el despiste me costó 4000 pesetas. Menos mal que el autobús era gratis!.
El caso era que no perdimos el avión y volé con mi cámara, que eso al fin y al cabo era lo importante.
Al llegar a Darwin fuimos al backpacker Ivan´s, donde contratamos en recepción las excursiones de los próximos tres dias. Tenían diferentes excursiones con todo tipo de estancias y duración a Kakadu park y diferentes actividades por la zona.
Nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo y en unos almacenes compramos un despertador que funcionara mejor que el nuestro. Habíamos tentado demasiado a la suerte con aquel cacharro.
Nos pegamos un bañito en la piscina y luego un paseo por la playa.


Día 11 y 12 Kakadu Park

Nos recogen a las 7 y salimos en dirección al parque.
El parque Nacional de Kakadu es la gran reserva natural del Territorio del Norte australiano. Se emplaza 247 kilómetros al Oeste de la Ciudad de Darwin. El año 1981, la Unesco lo declaró patrimonio de la Humanidad.
Una de las paradas que hicimos fue un paseo en barca por el río Adelaide.



Uno de los tíos que iba en la barca sacó una caña durante el paseo de la que iba atada una cuerda con un pedazo de carne en un extremo. La tiró al río y al cabo de unos instantes había un cocodrilo dando saltos intentando hacerse con el pedazo de comida que se encargaba el tipo de alejarla del bicho izando la caña.


Se nos quedó mirando el guía y nos dijo que si nos cayéramos al agua mejor no intentar nadar para salvarse de los cocodrilos pues lo único que haríamos sería morir igualmente pero cansados. Así que el hombre silbó al piloto y le dijo que saliéramos echando leches y puso el palo con la carne sobre las aguas del río. A pesar de ir bastante rápidos el lagarto iba detrás del palo como alma que lleva el diablo.


Nunca pensé que nadasen tan rápido.

Antes de entrar al parque pudimos admirar una gran extensión de nenúfares flotando en el agua.


Ya dentro volvimos a ver otro lago pero esta vez los nenúfares se habían transformado en pájaros.


Y viendo tanta agua decidimos ir a comer al lado de un río donde nos pegamos un bañito muy reconfortante.


La comida eran sándwiches que yacían bajo miles de moscas. Toda la mesa estaba llena. Cuando cogías uno tenías que espantarlas y rápidamente metértelo en la boca pues sino corrías el riesgo de comerte una.
Por la tarde visitamos pinturas rupestres aborígenes en unas rocas que ya de por sí, por su forma, valían la pena visitar.


En la cena degustamos carne de Kanguro y un filete de Barramundi, para beber una cerveza.
También cayó otra cerveza viendo la puesta de sol en el río, y luego nos acostamos en una especie de tiendas militares con literas que me recordaron a mis días forzosos en recintos marciales.
Nos despertamos tempranos y partimos a ver unas cascadas. De camino no dejábamos de ver enormes termiteros y paramos en el que dijeron era el más grande del mundo.


La verdad es que era gigante.
En las cataratas nos bañamos primero abajo, donde tenían una profundidad de 30 metros, y después comenzamos a escalarlas remontando el río nadando en algunos tramos. Una parada inolvidable la de aquel río.


Después de comer visitamos más pinturas rupestres.
Este segundo día terminó a las 19:00 horas cuando regresamos a Ivans backpacker. Mañana nos espera el parque de Litchfield.

Post del recorrido por Kakadu park como rincones de experiencias en el blog.


Día 13 Litchfield Park.

Esto de que siempre nos vengan a recoger al backpacker es genial. Desde luego en Australia se lo tienen bien montado, al menos en el tema mochilero. De camino al parque pasamos por una gasolinera en la que desayunamos y el guía rubiales del día de hoy nos obsequió con una camiseta con un dibujo de un vehículo 4X4 atravesando Australia. Y es que la excursión de hoy la realizamos en este vehículo, recorriendo la autopista Stuart hasta el parque de Litchfield a través del pintoresco pueblo de Batchelor la puerta de acceso al parque.
En la carretera hacia éste nos pasó una situación bastante desagradable. Vimos un Lagarto Del Cuello De Frilled (kingii) y nos paramos a fotografiarle. De repente cuando estábamos a punto de hacerlo, alertado por algo, levantó su cuello, abrió la boca y desplegó su característica membrana o aletas de alrededor de su cuello. Ese espectáculo lo contemplamos décimas de segundo pues de repente un vehículo que venía en el otro sentido lo atropelló y el animal pasó por los bajos de éste quedando en el arcén agonizando. El coche ni siquiera paró, y nuestro guía, bastante afectado corrió hacia el animal y lo remató para que no sufriera.
Continuamos nuestro viaje al parque en silencio pues creo que el hecho nos había conmovido a todos.
Al llegar al parque nos dimos un baño en un río y tomamos café y pastas.
Después visitamos otras dos cascadas (Florence y Tolmer)


y nos fuimos a Lost city. Fue el granjero Lindsay Crawford el primero en descubrir la llamada Ciudad Perdida (Lost City), en las alturas de los Abner Ranges en 1880. Lost City se caracteriza por sus altas espirales rocosas que puntean el paisaje en un área de unos 8 km². A mí estas piedras de formas raras me recordaban un poco a nuestra española Ciudad Encantada de Cuenca, para que os hagáis una idea.


Luego fuimos a ver unas vistas del parque


y más tarde nos dimos un chapuzón en la piscina natural de las cataratas de Wangi. Esta es la zona más famosa del parque. En la base de las cataratas hay un lago de aguas termales natural calentado por el sol cerca de la base de la catarata de la izquierda. Se puede realizar una caminata por un sendero que conduce hasta una pasarela en el bosque tropical que sube hasta la parte alta de las cascadas y baja por el otro lado por un mirador. Desde esta zona se puede ir hacia el Sur con un cuatro por cuatro a otras cascadas cercanas: Las Sandy Creek Falls y las Surprise Falls.


Como empezó a llover interrumpimos el baño y salimos para proteger nuestras cosas de que no se mojaran.
De camino de vuelta a Darwin hicimos una barbacoa, que es la comida australiana por excelencia. La parrillada (barbecue, BBQ, o Barbie, como le dicen en Australia) suele hacerse al aire libre, sobre una chapa eléctrica o a gas. ¿Qué se pone al asador? Salchichas y bifes sobre todo. Una curiosidad es que cada invitado lleva su propia carne y su propia bebida, pero como nosotros habíamos contratado la excursión, pues lo pusieron todo ellos y nosotros no hicimos más que acabar todo lo que nos ponían en el plato. Tanta agua nos había dado mucha hambre.



Día 15 Darwin- Cairns

Nos levantamos a las 3 a.m y cogimos un taxi hasta el aeropuerto. Esta vez el despertador nuevo funcionó como un fenómeno.
Al aterrizar en Cairns nos decidimos por el backpacker Caravella´s 149 donde por el precio del hostel nos entraba una cena en una disco-restaurante llamada “El fin del mundo”.


Para pasar la tarde libre que nos quedaba, decidimos visitar una granja de cocodrilos llamada Hartley's Creek Crocodile Farm.



Volvimos a Cairns y nos acercamos a un Woolworth, que es un hipermercado, para hacer unas compras, en realidad lo principal era hacernos con una cámara de agua para hacer fotografías del rafting del día siguiente.


Día 16 Cairns Rafting en el río Tully.

De camino al Tully river paramos a desayunar en un country club. Ya en la base del río nos aprovisionaron de cascos, salvavidas y un remo. Con este equipo nos metieron por grupos de seis en una balsa con dos monitores. El que se llamaba así mismo big Al nos explicó el procedimiento, ya sabeis, back paddle, o remar atrás y for paddle, remar hacia adelante. Y con estas instrucciones nos metieron en las barcas como si hubiésemos bajado por ríos toda la vida.
Era la primera vez que hacíamos rafting y la verdad es que fue trepidante. Las aguas bajaban rápidas y bravas y llegamos a bolcar más de una vez sin consecuencias. De vez en cuando nos hicieron alguna foto en puntos claves, como alguna cascada que moja a toda la tripulación o rápidos que acaban en un salto de aquellos que grita hasta el monitor.


A mitad de recorrido por el río paramos y montamos todos los grupos una BBQ que ya viene siendo típico aquí como almuerzo.
Seguimos bajando por un paisaje casi selvático. Sólo por las vistas ya está valiendo la pena la excursión.


Al llegar al final recogimos las cosas y montamos en la furgoneta.


De vuelta paramos en el country club a cenar y compramos una de esas fotos que casi te ves obligado a quedártela.
Ya en el backpacker decidimos antes de cenar en el “End of the world” salir a hacer unas compras a un mercadillo nocturno al aire libre cerca del alojamiento.


Día 17 Kuranda Train.



Hay un tren turístico a la población de Kuranda con unas vistas y paisajes que no se pueden perder.



El pueblo también es turístico y allí podías hacer compras en mercadillos, ver animales nocturnos australianos o tirarte desde lo alto de una grúa atado por los pies con una cuerda que impide que te partas la crisma contra el suelo tras una caída de, yo diría, unos 25 o 30 metros. A este especie de derroche de adrenalina lo llaman Bungy jumping. Estuvimos pensando si tirarnos pero nos rajamos. Valía bastantes dólares y, aunque hubiera sido gratis, creo que hubieramos resuelto no lanzarnos igualmente ( el Bungy jumping, el puenting y todas estos deportes extremos estaban extendiéndose en esa época en los países anglos, en España no sólo no habíanllegado sino que ni siquiera sabíamos que existían. Fue una de las sorpresas de este viaje como la comentada anteriormente con el uso muy extendido de los teléfonos móviles).
Para volver a Cairns lo hicimos en bus, llegando al mediodía.
Después de comer nos bañamos en la piscina del backpacker, hicimos la colada y escribimos este diario que llevábamos olvidado casi cuatro días.



Día 18 Gran Barrera de Coral

A las 9 h de la mañana embarcamos en un catamarán, el Pasions of Paradise, y nos dirigimos hacia la gran barrera de coral.

Las dos horas y media que tardamos en llegar a la Gran Barrera las dedicamos a tomar el sol y a beber zumos en la cubierta de la embarcación.


La Gran Barrera de Coral (Great Barrier Reef) es el mayor arrecife de coral del mundo. El arrecife está situado en el Mar del Coral, frente a la costa de Queensland. se extiende a lo largo de 2.300 kilómetros y constituye la mayor estructura jamás construida por seres vivos. Su superficie, mayor que todas las Islas Británicas, está compuesta por casi 3.000 arrecifes distintos.


Sin duda este lugar es la mayor atracción natural de Australia. Se puede bucear junto al coral, o bien, si no se tiene la experiencia necesaria como para bucear en profundidad, se puede realizar un buceo superficial que permite disfrutar muy bien del coral, ya que las aguas cristalinas que lo bañan son muy transparentes.
Nosotros hicimos snorkel, es decir, buceamos con el tubito y las gafas pues no sabemos hacer diving o ir con botellas de oxigeno. El caso es que se veia de miedo. Todos los peces y corales los teníamos a nuestro alcance. De vez en cuando veíamos pasar a 10 o 15 metros bajo el agua a los buceadores del diving, que francamente parece que vieron lo mismo que nosotros, porque la barrera es de tal magnitud que casi llega a la superficie. Tras ver cientos de peces de colores y grandes meros, realizamos la paradita para comer y luego seguimos buceando.


Por la tarde fuimos a una mini isla-playa, Michaelmass Cay donde tomamos un vaso de vino para tomar fuerzas y continuamos buceando en la playa de la isla.


Ya en Cairns volvimos a cenar en el End of the World.


Post del buceo en la Gran Barrera como rincones de experiencias en el blog.


Día 19 Cairns - Sydney

Cogimos un avión anterior al que nos tocaba y llegamos a Sydney a las 2 p.m aproximadamente.
Tuvimos un pequeño susto ya que era viernes y nos costó un poco encontrar alojamiento. Finalmente nos alojamos en un hotel del barrio de King Cross por 44 $AUD. Nos dimos un paseo por la ciudad y vimos anochecer iluminándose el puente de la bahía y la Ópera.
Cenamos y regresamos a dormir.


NUEVA ZELANDA,
NEW ZEALAND


Día 20 Sydney – Auckland

Había que hacer el check out de la habitación a las 10:30 a.m por lo que nos dimos una vuelta por el barrio hasta las doce dejando las mochilas en recepción.
Partimos al aeropuerto y llegamos a Auckland a las 20:00 h.
Mientras mirábamos en que backpacker alojarnos, conocimos una pareja de californianos mientras mirábamos el cartel de hostels del aeropuerto,
El chico se llama Daniel y era de aspecto mejicano mestizo, con gafas, perilla y pelo muy largo recogido en una trenza que caía sobre su espalda. Llevaba y llevó siempre su inseparable gorra tipo béisbol.
Ella se llamaba Andrea, hija de un español y una norteamericana. Había nacido y se había criado en California sin tener apenas contacto con su padre. El resultado era que no sabía ni una palabra de español. Su aspecto era de una chica muy adentrada en carnes, con la sorpresa de que era una vegetariana radical.
El caso es que tras intercambiar unas palabras y unas risas, tomamos los 4 un taxi a Auckland y nos alojamos en el backpacker.
Luego salimos los cuatro y nos fuimos a cenar al Wendys.



Día 21 Auckland- Paihía.

Es domingo y todo está cerrado en Auckland.
Nos volvemos los 4 al aeropuerto a ver si podemos alquilar un vehículo. Mi primera idea era alquilar un autocaravana, o como dicen aquí, un motorhome.
Queríamos alquilarla en Auckland y devolverla en Rotorua, pues desde allí tomábamos un avión a la isla sur, a Christchurch. En mis primeros planteamientos del viaje había perfilado la idea de pasar de una isla a otra en ferry y devolver el vehículo en Christchurch tras recorrer la isla sur. Por cuestión de tiempo deseché la idea y para economizarlo cerramos un vuelo de una isla a otra.
En la casa de alquiler de coche nos quitaron la idea de coger un motorhome, pues cogerlo en una ciudad y devolverlo en otra incrementaba considerablemente el precio. Aprovechando que nos habíamos encontrado estos chicos decidimos alquilar los 4 un coche y recorrer juntos la isla norte. Compartiríamos gastos de alquiler y combustible, además de solucionar totalmente cualquier problema en el idioma pues Daniel era totalmente bilingüe.
Ya con el coche nos vamos a comer a un centro comercial de camino a Paihía.
En esta población encontramos un backpacker en el que quedaban sólo 2 habitaciones dobles que tomamos.
Bajamos a tomar unas cervezas al pueblo
y ya de vuelta al backpacker nos convencen varios chicos y chicas que se alojaban allí para ir de fiesta a otro pueblo a un bar musical que conocían. Nos llevaron en una furgoneta y allí nos tomamos unas cuantas más.



Día 22 Bay of Islands

Tras ir de compras al súper salimos a navegar en un catamarán llamado Carino que contratamos desde el hostel. La embarcación es más pequeña que la de Cairns. El paisaje, con más de 144 islas, es sobrecogedor.

Pese al fresco del aire que corría íbamos admirando las numerosas islas de la bahía mientras tomábamos una cerveza que Daniel nos dijo que llamaban “The hair of the dog” o la primera cerveza estando de resaca.

Paramos en una isla para tomar el sol, bañarnos, jugar a voley-ball, hacer snorkel e ir en una especie de salchicha inflable en la que cabían 5 pasajeros y que era remolcada a gran velocidad por una lancha motora.
Dispuestos a bañarnos metimos en el agua el dedo gordo del pie y el de su lado y ya no metimos ninguna parte más de nuestro cuerpo, el agua estaba congelada!
Decidimos tumbarnos al sol y disfrutar del espléndido día.
Regresamos navegando por el otro lado de la bahía y en Paihía dimos una vuelta por sus tiendas. Compramos un jersey, cenamos y a dormir.




Día 23 de Paihía a Waitomo

Después de levantarnos a las 5 de la mañana, nos hemos quedado sin ir a nadar con delfines porque aquí no para de llover. Así que nos hemos vuelto al hostel para continuar durmiendo hasta las 8 y después de desayunar partimos para Waitomo.
Nos dirigimos hacía Kairoua Forest. También se ha frustrado el trekking en este rain forest porque llovía mucho. En este parque natural se puede , dando un pequeño paseo , imaginar lo que fueron los bosques de Nueva Zelanda que estaban llenos de kauris , coníferas de más de cincuenta metros de altura que fueron una base importante de la economía de esta zona de Nueva Zelanda.


Se pueden ver varios kauris gigantescos , entre ellos :

- The Matua Ngahere ( El padre del bosque ) Posiblemente sea el árbol más viejo de NZ con casi "4000" años y tiene un tronco con cinco metros de diámetro
- Las cuatro hermanas
- El árbol Fantasma - es el segundo árbol más grande
- Tane Mahuta , tiene el nombre del Dios de los árboles y más alto que el Padre del Bosque , pero sólo tiene "2200" años
La resina de estos árboles aparte de tener una época dorada en que alcanzó grandes precios por su utilización ediversos productos químicos , produjo un tipo de ambar muy preciado que se llama "Kauri gum".

Nosotros vimos uno de ellos, pero era tal la potencia de la lluvia que todavía no sé cuál de ellos era. Lo vimos y corrimos hacia el coche.
A las 20:00 horas llegamos a Waitomo. Sigue lloviendo a mares.


Día 24 Waitomo

Al día siguiente, nos levantamos temprano, a las 4 de la mañana, y vamos al Centro de información para contratar el Black Water Rafting en Te Anaroa Cave con la compañía Cave World (82,50 $NZ). Nos dieron unos trajes de neopreno y un casco con luz.

Tras entrenar un poquillo todos en fila y como si fuera un tren,



cogimos unas cámaras de pneumáticos


y comenzó el descenso por el río del interior de las cuevas.


En un punto de la cueva, ésta comenzó a ensancharse y cuando estábamos en el centro de la cámara apagamos la luz de los cascos. De repente el techo de la cueva apareció como si de una noche estrellada se tratáse. Las luciérnagas (gloworms), en las paredes de la cueva, iluminaban como si fueran estrellas. Estas larvas producen luz en la oscuridad para atraer a pequeños insectos y devorarlos.
El agua estaba bastante fría y al salir nos dieron una sopa y pan tostado para entrar en calor.
Luego salimos en dirección a Rotorua. Vimos una montaña de forma muy peculiar


y nos encontramos unas plumas muy guapas de halcón.


Paramos en un súper antes de ir al Kiwi Packa en el que hicimos una comida-merienda-cena de despedida por ser la última noche. (Kiwi Paka YHA Rotorua, 60 Tarewa Road, Tel. (07) 347 0931, precio aprox 50 $NZ/hab dob. En la actualidad tienen una piscina de agua termal al aire libre y que se puede utilizar gratuitamente. En aquella época no estaba).


Día 25 Rotorua.

Este día nos lo pasamos corriendo de un lado para otro, pues teníamos que ver la ciudad e ir al aeropuerto. Rotorua es el punto turístico más importante de la isla del Norte. Ha sido rebautizada como la "Ciudad del Azufre", debido a la intensísima actividad termal que se registra en ella. Es un centro turístico de gran importancia gracias a su balneario, situado en una zona de lagos de aguas termales y géiseres.
Nos levantamos de nuevo muy temprano para aprovechar el día. Estar de viaje parece que es peor que trabajar. Primero fuimos a Waiotapu, a 25 km de Rotorua (23 $NZ/pers, recorrido de 3 km, tiempo 2 horas). donde hicimos una ginkana entre cráteres demoníacos de los que emanan vapores y olores a azufre y otros minerales.


Las burbujas se deben al CO2. El agua llega del centro de la tierra a 230ºC y una vez en la superficie baja la temperatura hasta los 70ºC. Hay piscinas de barro en ebullición. A destacar es la “champaña pool”.


El nombre de Champagne Pool se debe a las abundantes emanaciones de dioxido de carbono (CO2) que recuerdan las burbujas en un vaso de Champán. La fuente caliente se formó hace unos 900 años debido a una erupción hidrotermal.



Su cráter tiene cerca de 65 metros de diámetro y alcanza una profundidad del orden de 62 metros y un volumen estimado de 50.000 m3. El color naranja de las orillas se origina a partir de los depósitos de arsénico y estibina , y contrasta con las aguas verdes del lago. Luego continuamos hasta el Lady Knox, que es un géiser que lo activan artificialmente con pastillas de jabón.
En cuanto empezó a salir el chorro una pareja de subnormales corrió para hacerse una foto y tras ellos mucha gente les imitó pensando que se les acababa el geiser o algo parecido.


El caso es que cuando se hicieron las fotos se fueron sin ni siquiera mirar este extraño fenómeno, llevándose de premio la imagen captada por sus cámaras, sin gozar del espectáculo. Nosotros y 4 parejas más nos quedamos hasta que el geiser se volvió a extinguir. Cuando llevábamos bastante rato contemplándolo, nos hicimos unas fotos.
Más tarde fuimos al parque de Wakarewaka,


donde vimos a toda prisa más geiseres, cráteres y piscinas de barro hirviendo, mud pools.
Al salir nos dirigimos hacia el aeropuerto donde nos despedimos de Daniel y Andrea.
Al llegar a Christchurch, en la isla sur, alquilamos una autocaravana y salimos en dirección a Greymouth cruzando la isla en dirección oeste. Paramos a dormir en el cruce de la carretera 73 con la 6.


Ver Australia y Nueva Zelanda en un mapa más grande


Las carreteras neozelandesas están tan poco transitadas y están rodeadas de una vegetación tan abundante que puedes parar en cualquier lugar y parece que te encuentras en el medio de la nada, en plena naturaleza virgen.




Día 26 Glaciares, Franz Joseph y Fox.

Hemos conducido un rato antes de desayunar para ir avanzando. Después llegamos al Franz Joseph Glacier, rodeado de bosques de hayas y las montañas de los Alpes del Sur. El glaciar, también llamado Ka Roimata o Hinehukatere (Lo de Franz Joseph es un nombre dado por un explorador alemán, Julius Haast, que fue el primero en explorarlo en 1865 y le bautizó como tributo al emperador austríaco Franz Joseph) es una lengua de hielo que tiene 12 km de largo, se encuentra a menos de 300 metros sobre el nivel del mar y a sólo 19 kilómetros del Mar de Tasman. El Waiho River, que nace del glaciar, desemboca en el mar de Tasman.


El glaciar avanza y retrocede en ciclos de 4 años según la cantidad de nieve que cae en el nevero superior, ya que hay años en los que puede llegar a 100m y otros sólo 30. Para acceder a él, dejamos el coche en la entrada y caminamos unos 20 minutos por una senda que desembocaba en un valle.


Más tarde recorrimos los 26 km que separan el Franz del Fox Glacier.


Su nombre en maorí es Te Moeka o Tuawe. Forma parte del Westland National Park y recibe ese nombre por un antiguo presidente del país llamado William Fox.


Es uno de los glaciares más importantes y accesibles del mundo.


Llegamos a los pies del glaciar y disfrutamos de las altas paredes de hielo que nos empequeñecían. De su parte inferior central brotaba un río que se deslizaba por el lecho de piedras que dejó el glaciar en su retroceso.


Realmente, junto con su hermano Franz Joseph, son sin duda uno de los lugares más espectaculares de la isla y del mundo.


Luego fuimos a Matheson lake, pero no vimos nada reflejado en él, pues no hacía un día lo suficientemente nítido. Comimos en el lago antes de recorrer doscientos y pico kilómetros hasta Wanaka, entre unos paisajes maravillosos.


Día 27 Wanaka- Te Anau.

Nos hemos ido a desayunar cerca del lago


al lado de unas ovejas. Este es el país de las ovejas. Al rato carretera y manta hasta Queenstown. Fuimos pasada la ciudad hasta la carretera del lago a comer, parece que hoy nos da por comer en lagos.



Queenstown es famosa por la variedad de actividades que ofrece, desde el lujo de la relajación hasta los deportes extremos con más adrenalina. En sus agitadas aguas del río se practican actividades no aptas para cardiacos: salto en bungy, rafting, jetboating y surf por el río.


Después de nuevo en ruta hasta Te Anau. En esta población concertamos el barco para la excursión de mañana al Milford Sound. Después nos fuimos a comprar algo al súper y cuando volvimos Marta se dio cuenta de que se había dejado las llaves dentro de la autocaravana. Probamos el sistema de la percha para abrir el seguro de la puerta del conductor de manera infructuosa. Me di cuenta de que la ventana del tejado estaba abierta, así que subí y por su pequeña abertura, mediante un palo largo que pudimos conseguir en los alrededores, abrí una ventana lateral por la que logró colarse Marta. Así, una vez conquistada la fortaleza, continuamos hasta Milford Sound conduciendo 45 minutos.



Día 28 Te Anau- Milford Sound- Te Anau- Inverscargill

En Milford Sound se había levantado una niebla impresionante desde el amanecer. Esperamos a ver si salía el barco pero finalmente todo el mundo se dio por vencido y se anuló la salida. Fue una pena, ya que Milford Sound es una zona de fiordos, y es una de las principales atracciones de la Isla del Sur. Milford Sound, también conocido en lenguaje maorí como Piopiotahi, está 15 kilómetros tierra adentro del Mar de Tasmania, y rodeado de cumbres de más de 1000 metros de altura. Vegetación virgen, lluvias, acantilados, pinguinos, focas, delfines son parte de la fauna que habita en sus aguas. Es conocido también por ser el lugar más húmedo de Nueva Zelanda y uno de los más húmedos del mundo. Las lluvias rondan los 250 metros cúbicos en 24 horas, creando cientos de pequeñas cascadas y otras más grandes, cascadas que caen por los acantilados, alcanzando algunas de ellas, una altura considerable. Y es esta humedad la que provoca, por ejemplo, LA PUÑETERA NIEBLA DE HOY!!.

Con el dinero de esta excursión hicimos la de las Glowworms en el lago Te Anau y aún nos sobraron 12 dólares. La excursión no tenía la calidad de la otra pero nos dimos un buen paseo por el lago y volvimos a admirar la belleza de estos bichitos luminosos y las cavernas donde habitan.

Después de almorzar decidimos cambiar la ruta previamente planeada e irnos hacia el sur, a ver como los fiordos se adentran hasta el mar. Continuamos carretera hasta Inverscargill donde cenamos y dormimos.


Para dormir lo estamos haciendo siempre en cualquier lugar que vemos tranquilo y bonito, porque en cuanto a seguridad casi toda la isla, por no decir la totalidad, nos ha parecido muy segura. No hace falta ir a campings pues al estar en verano en el hemisferio sur, oscurece bastante tarde y casi no necesitamos luz en la autocaravana. La luz que utilizamos la genera suficientemente la batería del vehículo mientras se desplaza por la carretera y que va cargando las baterías del habitáculo. Y ya para comentar más sobre el tema de autocaravanas, para quién no sea muy habitual en el uso de estos vehículos, os diré que el agua se llena en cualquier gasolinera y el desagüe de aguas residuales tiene zonas destinadas hasta este servicio a lo largo de la red de carreteras de la isla. Por tanto podéis dormir tranquilo donde os plazca.




Día 29 Inverscargill- Twizel

Pasamos por Gore,


Tapanui, Roxburgh, Alexandra,


Clyde, Cromwell y paramos a comer en una presa para descansar un rato. Después via Tarras, conduciendo hacia el norte por la carretera estatal 8, pasamos por el Lindis Pass, que parecía y nos recordó nostálgicamente al Valle de la Muerte californiano. Lo que se ve es sobre todo césped en pendientes de montaña; hierba de color amarillo-parduzco para ser más exactos.


El color de la hierba realmente sale durante las horas de la mañana temprano o al atardecer.



Después continuamos por Omarama y Twizel. Aquí paramos a dar una vuelta y tomar una cerveza. A un kilómetro de la población paramos a descansar primero y como nos gustó el sitio, cenamos y dormimos casi doce horas!. La larga dormida fue después de una ducha en la que me quedé sin agua estando todavía enjabonado, Genial!!. Eso me pasa por no llenar agua más a menudo en las gasolineras.


Día 30 Twizel- Mount Cook

Nos encontramos en el monte Cook, Aoraki en maorí, que es la montaña más alta de Nueva Zelanda. Los glaciares Tasman y Hooker cuelgan de sus laderas. También es una montaña conocida por haber sido la localización exterior de las escenas de la película El Señor de los Anillos: la Comunidad del Anillo que se desarrollan en el ficticio monte Caradhras.
Hicimos la ascensión al Mount Cook que vimos, como suele ocurrir bastante en estos casos, en un entorno de niebla que deja ver como premio, de rato en rato, la silueta del paisaje que deseas contemplar.





Luego fuimos al Tasman Glacier (es el mayor de los glaciares de los Alpes Meridionales en la Isla Sur de Nueva Zelanda. Tiene 27 kilómetros de longitud y 13 kilómetros de ancho. Fluye hacia el sur, a través de la cara este del Monte Cook. Las aguas de este glaciar, unidas a las de los glaciares Hooker y Mueller se funden en el río Tasman), los Blue lakes y unas cataratas.
Comimos a mediodía en el lago Tekapo, cuyo nombre me dio mucho miedo. Continuamos por Fairlie y Geraldine, viendo más y más ovejas, siempre ovejas,




y volvimos a parar a pasar la tarde y noche, pero cambiamos de idea y decidimos llegar a Christchurch por vía Ashburton. Llegamos a la capital de la isla Sur a las 20:00 horas, y nos dirigimos hacia el parque de Willowbank Wildlife, A 15 minutos de Christchurch, es el lugar ideal para ver kiwis en Nueva Zelanda, de otra manera es francamente difícil. Es como un zoo en el que puedes ver otros animales como el oposum y kanguros, y donde se puede apreciar varias especies de la fauna neozelandesa.



Los kiwis los podréis ver en su medioambiente y sin vidrios que los separen de vosotros.
Salimos del parque a las 22:00 horas y nos fuimos a dormir.


Día 31 Christchurch - Kaikoura y vuelta

Salimos a Kaikoura donde comimos fish and chips y dimos una vuelta. Esta ciudad es uno de los mejores sitios para ver ballenas, pero también se pueden hacer otras actividades.
Volvimos a Christchurch donde dimos una vuelta por el centro y nos tomamos unas cervezas. Dormimos en un parque de la capital con unos árboles muy grandes y un paseo muy agradable, donde la gente hacía deporte y paseaba sus perros.


Día 32 Christchurch

Por la mañana desayunamos en un Mac Donalds, el primero que habíamos visto en toda la isla Sur.
Vimos un sheepshow, donde se ven diferentes clases de ovejas y en directo las esquilan a una velocidad que después de 16 años todavía no he visto cosa igual.



Fuimos un poco reticentes en venir a este show pero sin duda si volviera a Nueva Zelanda asistiría otra vez a uno de ellos. Más tarde fuimos al Antartic centre. Nueva Zelanda es uno de los países situados más cerca de la Antártida y una gran parte de las expediciones parten de ahi. El Antarctic Centre es un museo excepcional donde la vida y naturaleza de la Antártida quedan retratados con todo lujo de detalles. Se puede experimentar en su interior una tormenta Antártica, que sopla cada 30 minutos, como si lo hiciera en la nieve o el hielo y se completa con una iluminación y vientos de 40 km/h. El centro tiene exposiciones educacionales sobre todo el mundo antártico y es bastante didáctico y distraído. Por la tarde llenamos el depósito de gasolina y nos acercamos a la empresa Maui, donde pasamos leyendo el resto de tarde e hicimos noche en las cercanías para así devolver mañana el vehículo.



Día 33 Christchurch- Sydney




Desayunamos, hicimos las maletas y fuimos a devolver el autocaravana a Maui. Nos llevaron ellos mismos al aeropuerto, donde tomamos el vuelo a Sydney con una hora de antelación porque lo cambiamos por otro. Llegamos a Sydney y regresamos al Springfield Lodge en King Cross. Dimos la última vuelta, compramos algunas cosas y cenamos en el Mac Donalds.


Día 34 y 35 Sydney - Londres

Toda la mañana la pasamos en el Paddys Market donde paseamos y compramos mogollón de cosas. Por la tarde a las 15:00 nos despedimos de Australia tomando camino hacia el aeropuerto y regresando a España en un vuelo de más de 24 horas vía Bangkok y Londres.


Se termina uno de los viajes que recuerdo con más cariño en mi mochila viajera. Espero que algún día vuelva a ver esas tierra rojas y llanas de Australia o el paisaje de contrastes de Nueva Zelanda. No sé.... quizá algún día.











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11 comentarios :

  1. Hola, qué tal? . Es muy atrapante tu blog. Tienes una manera muy bonita de contar tus viajes que al leerlos es como que uno viaja siguiendo tus pasos. Dá ganas de quedarse, así sencillo como está, dá ganas de volver.
    Que raro que no tienes seguidores, seguro que todabía no te animas a salir a viajar por los blogs de la web( un tironcito de oreja jaja¡, es una pena que los demás se pierdan tus vivencias), vá a ser otro desafío que te aconsejo que cumplas. Yo pondria un cbox para mensajitos cortitos. Cuántos países recorridos¡¡, cuanta gente que habrás conocido¡¡
    yo creo que es el sueño de muchos pero el placer de pocos, por eso me vas a tener seguido para ver en dónde andas y leer tus anécdotas. Cualquier cosa que necesites estoy en mi blog o en mi correo. Un placer y no dejes de postear por favor. Ah¡¡ esas cámaras de auto que usan para largarse al agua para mí son un terror, yo las usé cuando era niña y me dí vuelta cabeza abajo, casi me ahogo jaja¡ si no fuera porque alguien me sacó, no cuento el cuento. Desde
    entonces le temo al agua, hasta en la ducha jaja¡ Besitos y no te distraigo más porque soy de las que dejo comentarios largos.¡¡

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  2. Gracias Meme, y más que los cumplidos vengan de tu parte pues eres una bloggera veterana.
    un abrazo!

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  3. one of the beautiful blog i have seen ever !!

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  4. guaaa!! me encanta el blog, pero me poneis los dientes largos jajaj un saludo para todos

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  5. Si te tuvieras que quedar con Nueva Zelanda o Australia, ¿con cual te quedarías?. Mi novio y yo estamos viviendo en Sydney, y en poco tiempo queremos viajar o por Australia o ir a Nueva Zelanda, no podemos las dos ya que también queremos ir a Tailandia!, así que agradecería tu opinión :)

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    1. Si tuviera que volver a hacer otra vez uno de los 2 viajes, repetiría el de Australia sin dudarlo. Saludos ;)

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    2. Muchas gracias, Australia gana de momento. Gran blog. Saludos :D

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  6. que suerte hacer lo que tu haces, pero bueno querer es poder.........flipante

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    1. Gracias Paco por tu comentario. Exacto, querer es poder y viajar es anteponer eso a otras cosas y... viajas, te lo digo yo :)

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  7. Hola me encanta tu viaje. Yo tambien estoy planeando ver australia y nueva zelanda en 1 mes pero sustituyendo alice springs por perth. Podrias decirme cuanto os costo el viaje? Gracias

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    1. en el año 94 nos costó 1.200.000 pesetas, de los que 650.000 pesetas fueron en vuelos

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