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21/3/10

viaje a Cagliari

2 comentarios




CERDEÑA
EXPRESS







DATOS DEL VIAJE


fecha 24 mayo 2010

Vuelo Ryanair precio final 20€ persona

Viaje en bus desde Barcelona a Girona
Viaje en bus desde Girona a Barcelona

Precio ida y vuelta bus por persona 21€


HOTEL en Iglesias, Sport Village.   (el link es un post de Mi baúl de viajes)






EL RECORRIDO


Ver suroeste cerdeña en un mapa más grande





CÓMO MOVERSE

La mejor forma de conocer Cerdeña es en coche. Tendrás posibilidad de alquilar uno en las oficinas que las diferentes compañías tienen en aeropuertos y ciudades aunque es aconsejable reservarlo con anterioridad especialmente si viajas en verano.



Con tu propio coche podrás recorrer la isla a tu aire y detenerte en aquellos rincones que más te gusten y a los que no se puede llegar en transporte público.

Los principales puntos de interés de la isla también están comunicados por tren. Tres líneas se encargan de unir Sassari con Alghero y Olbia, y Porto Torres con Cagliari. Si deseas información sobre precios y horarios puedes consultar la página: http://www.trenitalia.it



Los autobuses o pulman, no es la mejor manera de desplazarse por la isla. En nuestro caso fue forzado al perder el permiso de conducir y no poder tomar el coche reservado en el aeropuerto. Por tanto combinamos bus, tren y sobretodo autostop.


Los buses no tienen una frecuencia regular y puede ser que durante una franja horaria salgan 1 o 2 para después haber 3 horas en que no salga ninguno. Recomiendo no moverte por la isla en bus a no ser que tengas bastante tiempo. Además los buses aprovechan entrar en los pueblecitos y un trayecto relativamente corto como de Cagliari a Iglesias se convierte en casi una hora y media.








LA ODISEA


Esta ha sido nuestra primera escapada Ryanair y, la verdad, ha sido un poco accidentada, hasta el punto de ponerle este título en homenaje al programa de Pekín Express, pues a veces nos parecía más estar concursando que viajando.
La llegada al aeropuerto de Elmas fue sin incidentes y en una hora habíamos volado de Girona hasta esta parte sur de Cerdeña.
Al salir del vestíbulo de llegadas a la calle nos encontramos la fila de taxis, y sin cruzar continuamos hacia la izquierda siguiendo el cartel de Autonoleggio o Rent a car. La acera dibujaba un semicírculo que llevaba a un pequeño edificio frente al aeropuerto que tenía en su interior varias agencias de alquiler de coches.

Nosotros nos dirigimos a Sicily Car donde habíamos reservado desde España un coche pequeñillo. En un principio queríamos un ciclomotor, pero no bajaba mucho el precio y pensamos que un coche de la medida más pequeña, pues no llevabamos equipaje, sería más idóneo sobre todo en caso de lluvia.
Al presentar la reserva me dí cuenta que no llevaba ni el DNI ni el permiso de conducir. Debí de perderlo en algún momento del trayecto!. Nunca me había pasado una cosa semejante. La chica me dijo que sin carnet de conducir no había vehículo, que probara denunciar la pérdida y que consultaría con sus jefes.
Formalizada la denuncia en la policía de frontera en la planta baja del aeropuerto volvimos a Sicily con resultados infructuosos, sin permiso no hay coche. Probamos en el módulo de Avis si tenían mi historial y, si no lo pudieran pasar a Sicily, por lo menos alquilarme un coche. Negativo pues tenían que pedirlo a California, aunque a mí me pareció que lo que tenían eran pocas ganas de trabajar. Pensamos en conseguir un español con carnet, pero nos dijo la chica que el permiso debía ir al mismo nombre que la tarjeta de crédito. Dándolo por perdido llamé a mi padre para que anulara la reserva al intermediario de internet.
Volvimos al vestíbulo de llegadas donde había una pequeña máquina que expendía billetes de autobús a Cagliari por dos euros. La frecuencia era de cada media hora aproximadamente.
Llegamos a Cagliari en poco tiempo, pues el aeropuerto está a unos 6 km, y paramos en la central de autobuses.
La central de buses está en el lado oeste de Via Roma en la parte de mar, al lado de la terminal de tren y delante del ayuntamiento. Tenéis una oficina de turismo en el parque que está enfrente. También hay una casa de alquiler de Hertz entre la puerta del Mac Donalds y la de entrada a la estación.
La información la encontraréis en el vestíbulo de la estación pero los billetes se compran en una habitación dentro del Mac Donalds.
La estación tiene 8 andenes numerados y en el vestíbulo sobre la cabina de información y los carteles de trayectos y horarios veréis un panel electrónico con las salidas informando del andén, el destino y si está ya embarcando.
En información nos dijeron que el autobús a Iglesias salía a las 20:30h por lo que teníamos unas seis horas para ver Cagliari.
Por fin en Cagliari, la ciudad más grande de Cerdeña y que alberga gran parte de la actividad comercial y turística de la isla. Cuenta con un interesante casco antiguo, el Castello, una estupenda playa, El Poetto, y un núcleo comercial y de ocio entorno al puerto y al barrio de La Marina, con tiendas, bares, cafeterías y mucha animación.

Es una ciudad fácil de recorrer a pié, donde puedes perderte por las estrechas calles que dan forma al casco antiguo, emplazado en la parte alta de la ciudad y rodeado de fortificaciones. Los orígenes de Cagliari se remontan a la época de los fenicios en el inicio del pasado milenio. Al igual que el resto de la isla, con el paso de los siglos sufrió diferentes invasiones. Romanos, pisanos, genoveses y catalanes dejaron su huella hasta la unificación italiana.
puerto de Cagliari
Cagliari
Una vez en el exterior de la central de buses nos dirigimos a la oficina de turismo pero estaba cerrada. Por lo que había leído de la ciudad tenía claro que la visita del barrio antiguo o del Castelo la quería comenzar desde el Bastión de Remy.
Este barrio está en lo alto del monte que domina el centro de Cagliari, teniendo como puerta del mar el barrio de la Marina. Y aquí es donde nos encontrábamos, en su principal avenida, la vía Roma. Este paseo marítimo de Cagliari tiene en su margen del lado montaña unos edificios con sus pórticos y sus palacios de principios del Novecientos, bajo los cuáles se disponen unas arcadas que cubren el paso a los peatones que recorren el barrio de la Marina.
Est
e barrio originariamente destinado a alojar las viviendas de los trabajadores del puerto, de los aduaneros, de los pescadores y en general de la gente del pueblo de Cagliari, está estructurado en calles paralelas y perpendiculares.
Frente al puerto comenzó nuestro ascenso una vez recorridos los soportales bajo estos edificios, nos introdujimos por el entramado de callejuelas que finalmente desemboca al pie del bastión.
Bastion de Remy, bastion de Cagliari
Bastion de Remy
Se edificó a finales del siglo XIX remodelando los antiguos bastiones españoles.
Bastion de Remy
Se accede por una escalinata que asciende por una impactante monumental fachada neoclásica, la cuál atraviesas para acceder a una enorme terraza con vistas increíbles del puerto.
Hemos enlazado el barrio de Villanova con el de Castelo. En un nivel superior hay una plazoleta con otra fachada neoclásica. Asoma esta terraza a la cafetería degli Spiriti. La callejuela de la derecha sube hacia la catedral de Santa María. En esta calle está la plaza Mercede Mundula que posee un bonito mirador de la parte este de Cagliari.
Cuando llegas a la plaza Carlo Alberto ves la fachada de la catedral, que sólo conserva la torre o campanario de planta cuadrada.
fachada catedral de Cagliari, barrio castelo cagliari, plaza de San Carlo
catedral de Cagliari
La primitiva fachada medieval fue rehabilitada en estilo barroco en 1702 y en 1933 en estilo neorrománico-pisano. Pero lo que a mi verdaderamente me sorprendió gratamente es el interior y la cripta de la catedral, que, francamente, nos gustaron bastante.
interior catedral cagliari
Continuamos ascendiendo por la plaza, aunque el desnivel a esta altura es muy pequeño, y llegamos a una zona un poco más ancha que forma la placita Mafalda de Savoia, en la que hay una puerta que da a la plaza del Arsenal y que está junto a la torre de San Pancracio. Esta torre es la gemela de la torre del Elefante.
torre de San Pancracio, torres de Cagliari
torre de San Pancracio
Las dos juntas son una de las vistas clásicas de la ciudad. Situada más al norte que su gemela, se alza como punto más alto de la ciudadela. Permitía el control de todo el territorio en torno a la ciudad. Desde el siglo XVII hasta finales del XIX se utilizó como cárcel. Hoy, como era lunes, no se podía subir. La plaza Arsenale es el marco donde se emplaza laCittadella dei Musei, o Ciudad de los Museos, un conjunto de edificios de entre los que destaca el Museo Arqueológico, indispensable para conocer los orígenes de Cerdeña y la civilización nurágica.
Desde aquí retrocedimos hacia la catedral. Decidimos no salir de la plaza del Arsenal por la puerta de María Cristina que da a la zona oeste de la ciudad, dejándolo para la visita del último día.
Al llegar a la altura de la catedral bajamos las escaleras y estuvimos un rato sentados frente a una pequeña estatua de San Francisco de Asís, un santo muy venerado en la isla, ya que los capuchinos que pertenecen a su congregación son muy queridos por aquí. También el último día visitaremos el convento de capuchinos que está delante del anfiteatro.

A las 20:30 nos montamos en el autobús que iba a Iglesias. Subimos nosotros y una mujer para todo un autobús de línea regular. Con el conductor subió otro hombre y no pararon de hablar en todo el trayecto.
Esta distancia que no son más de 55 km, la recorrimos en una hora y media (con parada para hacer un cigarrito del conductor y el colega) ya que además de no circular casi por la autopista que une ambas ciudades, iba parando en todos los pueblos separados de la carretera secundaria que paso a nombrar; Bivio Uta, Siliqua, Domusnovas e Iglesias. La misma línea continua a Carbonia pasando por Gonessa, Bacu Abis, Cortoghiana y finalmente la famosa ciudad minera.
El conductor nos dejó en el cruce de las afueras de Iglesias que llevaba a nuestro hotel.
En el hotel encontramos al simpático conserje de nombre Lucca y que hablaba perfectamente español. Le contamos lo sucedido y el motivo de nuestro retraso y echamos unas risas. Subimos a la habitación y nos acostamos. No estábamos muy contentos pues estábamos cansados y algo frustrados por la situación, ya que se habían desintegrado nuestros planes y nos pareció que si todos los autobuses funcionaban como en el que habíamos llegado, íbamos a perder mucho tiempo entre pueblo y pueblo y perdimos la esperanza siquiera de ver la mitad de lo que habíamos planeado.
En fin, mañana será otro día.



Visita de Iglesias
Nos levantamos con otro ánimo. El ser humano se ha de habituar a lo que le depare el destino y el nuestro ha sido ver esta parte de la isla a su albedrío. En recepción le preguntamos a Luca qué nos aconsejaba para ver por la zona. Nos dio varios folletos en español y nos aconsejó sobre todo el castillo de Salvaterra en Iglesias y las minas de Carbonia. Nos dijo que Iglesias estaba a menos de 3 km del hotel y nos fuimos ya que estaban 3 huéspedes italianas esperando para preguntarle algo.
Caminamos los 150m que separaban el hotel de la carretera principal. Allí le comenté a Marta que se me había ocurrido ir por la isla en autobús pero también en autostop. Recordé al acróbata del camino y le dije que si él había llegado a Irak y Afganistán haciendo dedo, por qué nosotros no íbamos a recorrer la isla de esa manera?.
Cuando rebasamos la primera rotonda me giré decidido a hacer autostop y justo antes de poner el dedo pulgar en dirección a Iglesias nos paró un vehículo. Puede ser que aquí paren tan rápido a la gente? Vi que eran tres chicas las que habían parado, puede ser que tenga el guapo subido y sin enseñar parte de mi pantorrilla hayan sucumbido a mis encantos?, pues no era nada de eso, eran las tres italianas del hotel que se habían dado cuenta de nuestra situación y nos subieron hasta el pueblo. Marta subió enseguida y al ir a subir yo, sin cerrar la puerta trasera ni acabar de subir mi pierna izquierda, retomó la marcha, pasando la rueda por la parte trasera de mi talón. Me invadió una sensación de dolor que pude contener manteniendo la sonrisa en la cara. Las italianas eran de Milán y nos contaron que estaban allí de vacaciones. Antes de informarles de dónde éramos y entablar una pequeña conversación, me acerqué a la oreja de Marta y le dije: “esta tía me ha atropellado el pie y ni se ha enterado”.
Nos dejaron en la plaza Sella y comenzamos a escalar el monte Altai hacia el castelo de Salvaterra.
Iglesias posee 30 mil habitantes y adquirió realmente importancia a partir de la conquista pisana a pesar de estar habitada desde la época cartaginesa y romana. A partir de los pisanos se convierte en la ciudad de Cerdeña más importante después de Cagliari, pasando a denominarse villa de Chiesa.
La época de mayor esplendor fue bajo el dominio de los condes de Donoratico, bajo los Gherardesca la ciudad creció, se cubrió de iglesias, protegida por la muralla y el castillo de Salvaterra. Siguiendo el modelo de los toscanos se dotó de leyes propias y acuñó moneda.


mapa de Iglesias


En junio de 1323 el ejército aragonés desembarcó en Cerdeña, el primer objetivo fue propio Villa Iglesia: Comenzó un largo asedio que duró hasta el 7 de febrero 1324 cuando la ciudad se entregó por la hambre. Convertida en Aragonés, la Ciudad guardó gran parte de la población.
Sobre 1600 las minas fueron abandonadas, pues la historia de esta región está estrechamente vinculada a la explotación de las minas de la zona, la arqueología ha descubierto que desde tiempos remotos los recursos minerales atrajeron Fenicios, Púnicos y al Imperio Romano intersados por el agotamiento de estas riquezas. Es necesario esperar hasta los primeros siglos después del año mil para encontrar intereses en la explotación de las minas por la sociedad mercantil que se apoyaban las repúblicas marítimas.
Sólo en el siglo XVIII, cuando la isla pasó a formar parte del Reino de Cerdeña, revivió el interés en la minería. Durante el período fascista, con las minas de política autárquica recibió un nuevo impulso notable, sobre todo para la explotación de carbón Sulcis. Pero la mala calidad del carbón y la competencia de otros países hizo abandonar casi todas las explotaciones. En la actualidad el turismo es su fuente principal de ingresos y ello hace que se recuperen instalaciones y pueblos mineros en desuso.
Continuamos subiendo escaleras, un poco cojeando por el atropello, y llegamos enseguida al castillo de Salvaterra.
Lo que vale más la pena son las vistas de la ciudad desde él, y el mapa con una explicación de la historia de Iglesias.



El castillo está muy restaurado. Construido en el siglo XIII, más tarde lo utilizaron los aragoneses. Después, cuando perdió su importancia militar cayó en ruinas . En la segunda mitad del siglo XIX era un despojo, y las murallas de la ciudad se iban demoliendo. El castillo, situado al lado de la antigua puerta de San Antonio, una de las cuatro puertas antiguas de la ciudad, ha sufrido una sorprendente restauración y en la actualidad se usa para eventos culturales del municipio.




Comenzamos a descender hacia el lado norte de la ciudad, hacia la piazza Fenza. Allí iniciamos nuestro recorrido por la ciudad vieja desde la calle Cavallotti, en la cuál encontramos la iglesia de San Domenico que estaba cerrada.


Ver iglesias en un mapa más grande

Al llegar a la piazza del Collegio visitamos la iglesia Della Purissima. La iglesia es también conocida como la Iglesia del Colegio, de miembros jesuitas. Los jesuitas instauraron un colegio en Iglesias y enseguida nació el proyecto de construcción de una iglesia, al principio dedicada a San Ignacio de Loyola. Esta iglesia es el único ejemplo de arquitectura de Iglesias de la Contrarreforma.
Al lado de ella había una entrada al antiguo colegio del siglo XVIII, que no sabiendo si está activo sí que podemos decir que no han hecho una puñetera reforma, incluso os diría que esa canasta es anterior al invento del propio baloncesto.



Seguimos hacia la piazza del Municipio, pero antes pasamos por la plaza Pichi y vimos el teatro Electra.
La piazza del Municipio es la única plaza del casco antiguo. En ella encontramos el ayuntamiento del siglo XIX y el palacio Episcopal de finales del siglo XVIII. También encontramos la Catedral de Santa Chiara, edificada entre 1285 y 1288, como recuerda una lápida junto a la portada, se amplió y reformó en estilo gótico catalán entre 1576 y 1588.

catedral de Santa Chiara de Iglesias
catedral de Santa Chiara de Iglesias


Por desgracia no pudimos visitarla por dentro pues estaba toda la catedral levantada en obras. Incluso vimos una excavadora en su interior. .
La plaza se encuentra cerca de otra iglesia importante en Iglesias, la de San Francesco.


iglesia san francesco de Iglesias
iglesia de San Francesco


Yendo por via Satta, a la izquierda del ayuntamiento, y luego tomando de nuevo a la izquierda por via Don Minzoni, se llega a esta iglesia, edificada entre los siglos XV y XVI, aunque remodelada en este último. Tiene fachada a dos aguas, con portada ojival adornada con dos sencillas columnas y dos pequeños rosetones. A mí siempre me sobrecogen las listas de caídos en guerras. Muy típicas son las de la Primera Guerra Mundial, pues fue la que más caídos produjo en la Europa occidental. Dentro de una capilla lateral tenemos dos bloques de piedra con los nombres de habitantes de Iglesias que cayeron en la Primera Gran Guerra.
Frente a la iglesia, en via Pullo, nos encontramos la cartolibrería del Sacro Cuore, curiosísima librería con miles de libros de temática religiosa cristiana y católica. La entrada a la librería es por una puerta común, pero a la izquierda de la entrada posee una amplia sala de libros que se aloja, y eso es lo curioso, tras la fachada antigua del Oratorio de San Marcello, edificado por la cofradía de San Marcelo en los siglos XVI y principios del XVII.
Volvimos en dirección a la plaza Sella y encontramos el santuario de Santa Maria delle Grazie, ubicada entre casas antiguas de la ciudad medieval.



De comienzos del siglo XIV se remodeló profundamente en el siglo XVIII. De la fachada original se conserva el cuerpo inferior, que claramente se distingue de la parte superior.
Andando, andando, dimos con una calle comercial peatonal que desembocaba en la plaza Lamarmora, con su fachada de la pastelería del mismo nombre, ya famosa en la ciudad.

piazza Lamarmora, plaza lamarmora, pasteleria lamarmora de iglesias
famosa fachada de la pasteleria


La plaza Sella, más que una plaza es el lugar de encuentro de la ciudad. Sale hacia el noroeste la antigua via Eleonora d´Arborea, al comienzo de la cuál se conservan los restos de la muralla medieval. Al final, del ensanche de la puerta Fenza sale la via Ghibellina que sube la ladera sur del monte Altai hasta las ruinas del castillo de Salvaterra. En la plaza hay un monumento a Quintino Sella, impulsor de la industria minera sarda en el XIX.


video

En la plaza siempre hay grupos de ancianos sentados en sus bancos viendo la actividad que se mueve a su alrededor, ya que la plaza está situada en las vias que unen Carbonia y Cagliari. Les preguntamos donde estaba la central de autobuses y nos dijeron que dos calles más arriba y a la izquierda.

Lo que nosotros esperabamos como una estación de buses más o menos grande o pequeña, resultó ser un gran cubrimiento de madera en el que van parando autobuses de cuando en cuando.



Carteles con rutas y horarios, Negativo, no hay.
¿Dónde se compran los billetes?, pues no hay taquilla, los has de comprar en el bar de enfrente.
El bar se llama Giardini (por la otra plaza que hay delante, que es un jardín), allí entre cafés y cafés, van vendiendo boletos e informando amablemente a los despistados como nosotros.
Nos vendieron el viaje a Carbonia por 2 euros. Salimos y esperamos el autobus, pues en 10 minutos salía uno. Habíamos tenido suerte, el siguiente había que esperar un par de horas.

Después de pasar por los pueblos de Gonessa, Bacu Abis, Cortoghiana, llegamos a Carbonia.



CARBONIA
Esta ciudad de 29.887 habitantes en la actualidad, tuvo más de 50.000 en los años de su fundación.
Y es que la ciudad más reciente de Italia, Carbonia, fue fundada por Mussolini en 1938. Se construyó en dos años y conserva la estructura arquitectónica fascista, con inmensos edificios y anchas calles que convergen en la plaza Roma, donde se encuentran los edificios públicos más importantes, como el Ayuntamiento, la Torre Cívica y la iglesia de San Ponziano. Lo más destacable es un campanario de roca volcánica en dicha iglesia.
Carbonia significa “luogo o terra del carbone” (lugar o tierra del carbón), indicando su fuerte relación con dicho mineral. Su edificación comenzó en el 1937 muy cerca de la mina de carbón más importante de Cerdeña (y de toda Italia). Fue creada para garantizar un dormitorio a todos los obreros de la recién descubierta mina de carbón, disminuyendo de esa manera el costo de la mano de obra.
Todas las calles fueron diseñadas para que llevaran en el menor tiempo a la mina, y para que conectaran con el centro, para lograr controlar el flujo de personas.

En su mejor momento, cuando la mina de carbón representaba la fuente principal de energia en Italia, Carbonia era una meta de inmigración extranjera e italiana. De hecho fue una de las pioneras en multiculturidad en Italia. Después de los años 70 -cuando cerró definitivamente la mina- la ciudad cayó en depresión y muchas personas la abandoraron.
Después que nos dejara el bus en la primera parada de Carbonia, tomamos la calle principal en sentido contrario al centro de la ciudad y nos dirigimos hacia la periferia del oeste. Esa gran avenida debía ser la que utilizaron los antiguos mineros para acceder a las minas. Los que más suerte tenían usaban la bicicleta, que casi les costaba tres pagas mensuales. Nosotros recorrimos ese par de kilómetros andando, por una avenida que acoge empresas y fábricas, ya que actualmente es un polígono industrial. Llegando casi al final de la avenida se nos aparecieron las figuras de las grúas de hierro que sujetaban los cables de los ascensores que utilizaban para acceder a los diferentes niveles subterráneos de la mina. Cuando llegamos a la altura del recinto minero vallado nos dio la sensación de estar abandonado y de que allí no se podía visitar nada.



Nos decepcionamos bastante, pero ya que habíamos llegado hasta allí intentaríamos entrar. Tuvimos que hacer un rodeo de varios centenares de metros, en los que llegamos a una rotonda de la carretera y nos metimos por un camino que parecía acceder a la mina. Nos lo confirmó una enorme máquina excavadora.



Vimos un letrero de parking y seguimos el trayecto que hubiéramos hecho en coche al llegar. Al lado del parquing había una enorme nave con una entrada en el lateral, era el museo.
En Sulcis Iglesiente se concentra la más extensa e importante área minera de Italia. Cerdeña es el primer parque Geominero del mundo reconocido por la UNESCO.
Las minas, auténticas fábricas bajo tierra, fueron trabajadas desde los fenicios hasta el fascismo, y actualmente, aunque una pequeña proporción de antaño, continúan explotándose.


La gran mina de Serbariu 

hoy ha sido reconvertida en Museo del carbón y Centro italiano para la cultura del carbón. El Museo del Carbón es interesantísimo.
Al principio pensamos que no sería gran cosa, en cambio lo es, de hecho es uno de los sitios más interesantes que he visitado. Para comenzar se aprende mucho de historia fascista y de la segunda guerra mundial. De las luchas de los obreros para conseguir una vida más justa, de la propia vida que llevaban, y sobre todo se aprende mucho de la extracción del carbón y de sus clases.
Todo esto lo aprendimos en el recinto interior de la nave que antiguamente era usado como vestuario y punto de acceso a la mina.



En su parte este, los obreros entregaban una chapa que era cambiada por la lámpara y, finalizada la jornada, a la salida la devolvían y recuperaban su chapa de identificación. Si alguien no salía lo sabían porque no había recuperado la identificación.
Pero lo mejor de la visita sucede cuando el guía viene a la hora establecida por él en la entrada, después que uno ha visto esta exposición, porque es cuando se baja al primer nivel de la vieja mina. En realidad se comienza afuera de la nave, viendo los ascensores, luego se colocan los cascos y en compañía de un guía se baja.



La mina tiene 8 niveles e interminables kilómetros de túneles, pero sólo se visita el primero.



Se hace un recorrido por las zonas más protegidas, y se vé -casi se vive, pues hay efectos sonoros- las condiciones del momento.





Desde los vagones, los pequeños cuartos con herramientas de repuesto y la simulación de los diversos pasos de extracción.



El guía, que lo tuvimos para nosotros solos, pues este sitio parece que no está muy explotado turísticamente (no vino nadie en todo el rato que estuvimos), nos explicó todo el recorrido de una hora en italiano. Mi nivel de esta lengua es muy básico, pero este hombre se hizo entender con mucha claridad y la visita nos resultó muy amena.



Al salir el tío no quiso coger los 5 eurazos que se había ganado. Echamos un último vistazo a la explotación y nos fuimos del lugar bastante contentos de lo que habíamos visto.
Nos acercamos hasta la carretera y nos pusimos a hacer dedo. Muy poco rato después nos paró un coche que conducía un minero de Masua y nos llevó hasta el siguiente pueblo, Sant Giovani Suèrgiu.
Le pedimos al minero que nos llevara a algún restaurante que estuviera bien, pero nos dijo que no habían en el pueblo, pero sí un bar que hacían comidas, el Planet Blu.

Luego nos dimos una vuelta por el pueblo de Sant Giovanni Suergiu, por su plaza principal, con su iglesia y ayuntamiento.
Allí preguntamos por la central de autobuses pero los lugareños nos dijeron que el autobús paraba frente al ayuntamiento. La hora del siguiente autobús a Sant Antíoco era a las 18:30 y todavía eran las 16:45. Decidimos caminar la larga calle hasta el cruce con la carretera. En el cruce nos pusimos a hacer dedo y nos cogió una Renault Kangoo de un pescatero, que el pobre no nos quería subir porque decía que el coche hacía olor de pescado. Nosotros le dijimos que nos era igual y montamos.
Recorrimos los 12 kilómetros que separan las dos poblaciones en 15 minutos. Para entrar en el pueblo cruzamos un istmo artificial, cuya estructura sugiere un puente de arcos de época romana del que todavía hoy se puede observar los restos.




Pasado el istmo que une los diversos islotes formados por los restos del aluvión del río Palmas, comienza la población que lleva el mismo nombre de la isla.
Nos dejó en la plaza principal y de allí andamos una rambla que desembocaba cerca de la iglesia o basílica de Sant Antíoco.



Edificada sobre un cementerio cristiano y una iglesia de época bizantina, ha sufrido distintas transformaciones debidas a remodelaciones. Lo más interesante de esta iglesia son su cripta y catacumbas. La cripta guarda el sarcófago altar que al parecer contenía las reliquias del santo, adornado con columnas de mármol de edificios de varias épocas.



Las catacumbas se hicieron aprovechando los anteriores hipogeos púnicos y modificándolos.
Los recorridos son irregulares e intrincados. La variedad de las sepulturas indica que fueron utilizadas varias épocas. Se conservan algunos restos pictóricos originales.
Cuenta la leyenda que el santo se encontraba aquí rezando cuando los soldados romanos lo apresaron.
Al salir de las catacumbas encontramos una misa dirigida por una monja y nos sentamos un rato a oirla para no atravesar el templo mientras duraba.
Allí sentados observamos un pequeño nicho en el brazo derecho del crucero donde se puede ver un gran relicario de madera tallado y dorado que guarda otro más pequeño de plata dorada, realizado en el siglo XVII para custodiar las reliquias de San Antioco.
Subimos por via Castelo hacia la fortaleza de Su Pisu, que encontramos cerrada. Pudimos ver a la derecha un mirador hacia el istmo.
Al llegar al museo etnográfico cerca de la fortaleza nos dijeron que las visitas eran por sitios. Podías coger un ticket para ver el museo, la villa hipogea y la fortaleza, que te costaba todo el recorrido 6 euros, y otro para el Tofet y el museo arqueológico. Este último, de recorrido más largo y de precio más elevado, no lo pudimos realizar por falta de tiempo pues ya eran las 18:00h.
Así que nos fuimos a visitar con una chica los tres lugares mencionados, es decir, el museo etnográfico, del que se puede resaltar el gran molusco dentro de su variada colección de diferentes herramientas de oficios.



La Villa Hipogea, formada por numerosas tumbas hipogeas que se reutilizaron hasta hace poco como casas para pobres.
Finalmente el Fuerte de Su Pisu necesario en 1812 para proteger a la ciudad de los ataques berberiscos, tiene una gran vista de toda la ciudad.



Se estaba haciendo tarde y teníamos miedo de perder el último autobús hacia iglesias, así que volvimos a cruzar el pueblo hacia el istmo, pues nos habían dicho que los autobuses salían de una plaza y se vendían los boletos en una tienda de discos frente a ella. Allí nos dijo el dependiente que no había autobús desde las 18:05 hasta las 21:30 a ninguna población. Faltaban 10 minutos para las 20:00 horas y decidimos salir del pueblo para hacer dedo en el cruce con la carretera. Nos costó un poco pero al final nos paró una profesora de religión muy simpática. No sé si paró por el gesto con las palmas unidas que le hice cuando pasó frente a nosotros, el caso es que la buena señora nos llevó hasta una rotonda a las afueras de Carbonia y allí volvimos a hacer dedo.
Esta vez nos costó bastante más, incluso empezó a oscurecer, por lo que se hacía más difícil hacer autostop. Pero al final paró una chica que nos dijo ser jinete de caballos y como comenzamos a conversar, al final se enrrolló y nos llevó hasta el hotel. La pobre hizo casi 30 kilómetros extra pues ni de lejos tenía que ir a Iglesias. Desde aquí se lo agradecemos de corazón, pues era tarde y gracias a ella pudimos cenar una buena y suculenta pizza en el hotel. Gracias guapa!.






La idea de hoy es dirigirnos hacia la costa, cerca de Carbonia para ver el Nuraghi Seruci y después decidiremos si ir a la isla de San Pietro hacia el sur o bien dirigirnos para el norte hacia Masua camino al templo de Antas.
Así que después de desayunar abordamos a una pareja de italianos milaneses que se encontraban en el parking del hotel y que estaban preparando trastos. Les pedimos que nos llevaran a la central de buses de Iglesias.
A las 9:40 partimos de Iglesias a Gonessa por el módico precio de 1€ el billete. le pedimos al chófer si nos podía dejar en el cruce con la carretera al yacimiento y si nos podía avisar cuando estuviéramos. Nos dijo que no había problema, que por 2€ nos avisaba. Estaba de broma, le dije que eso me estaba costando más que el boleto y rió. Creo que fuimos la atracción del bus, que iba lleno de lugareños. El caso es que nos alertaron todos cuando pasamos por el lugar y nos bajamos despidiéndonos de toda la parroquia. Eran las 10:10h.
Como había que andar más de 3 kilómetros, decidimos probar dedo para llegar antes y enseguida nos paró un BMW que nos llevó al cruce con una pequeña pista que accedía a las ruinas. Nada más bajar y despedirnos, venia un coche detrás que al hacerle dedo rió y nos paró para que subiéramos en coche ese kilómetro de pista. Nos dijo que parecía que no queríamos andar nada y le explicamos nuestra situación y que el problema era economizar el tiempo para ver el máximo posible. El tipo nos dijo que era cinematógrafo y que venia a hablar con la arqueóloga para hacer un documental con ella del descubrimiento que había hecho hacía 10 días.

complejo nuragico de Seruci, nuraghes cerdeña




El nuraghe Seruci

es uno de los nuragas que se extienden por Cerdeña.
Un nuraga ( en italiano, nuraghi; en sardo nuraghe; en español «nuragas») es el principal tipo de edificio megalítico que se puede encontrar en Cerdeña, remontándose a años anteriores al 1000 a. C. Actualmente se ha convertido en el símbolo de Cerdeña y su cultura distintiva.
El típico nuraga está situado en un lugar panorámico y tiene la forma de una torre cónica truncada, recordando a un tholos. La estructura no tiene cimientos y se sostiene sólo por el peso de las piedras que la forman, que pueden alcanzar varias toneladas. Algunos nuragas miden más de 20 metros de alto. Actualmente, hay más de 8.000 nuragas aún existentes en Cerdeña, aunque se ha estimado que en el pasado pudieron existir más de 30.000. Los nuragas prevalecen sobre todo en el noroeste y el centro de la parte meridional de la isla.
Los nuragas se construyeron en época indeterminada (no antes del VI milenio a. C.), la mayor parte de ellos se cree que se construyeron entre mediados de la Edad de Bronce (siglo XVIII-Siglo XV a. C.) y la Edad de Bronce tardía. Muchos estaban en uso continuado desde su erección hasta que Roma entró en Cerdeña en el siglo II a. C.
La cultura nurágica desarrolló una metalurgia relativamente avanzada. El pueblo nurágico alcanzó fama en muchos lugares mediterráneos por el bronce que producía.
Después de pagar la entrada de 5€ la arqueóloga nos enseñó las viviendas parecidas a los castros gallegos, que se extienden alrededor de la fortaleza.

complejo nuragico de Seruci, nuraghes cerdeña


La fortaleza era la garante de la seguridad del poblado y tenía control de los alrededores por emplazarse en una zona elevada.

complejo nuragico de Seruci, nuraghes cerdeña


El nuraga Seruci ha sido abierto al público en mayo del 2010, por tanto hemos tenido suerte pues sólo hacía 20 días desde la apertura.





Después de firmar el libro les preguntamos a la guía y a la arqueóloga que es lo que harían si fueran nosotros, continuar hacia el sur a la isla de San Pietro, o continuar al norte a Masua. Nos aconsejaron lo segundo e iniciamos nuestro descenso por el camino hacia la carretera. Al poco pasó un Nissan Patrol hacia las ruinas y unos metros después se paró y cambió el sentido. Cuando nos llegó a nuestra altura le paramos y le preguntamos si nos podía llevar al cruce de la carretera. Eran las 11:40 y se estaba haciendo tarde. Nos dijo que era un agricultor de las casas del cruce de más abajo y que se estaba dando una vuelta para pasar el rato, así que no tenía ningún problema en acercarnos. Nos montamos los dos en el asiento delantero. En el cruce paramos a un matrimonio musulmán diez minutos después de que nos dejaran, él de larga barba y ella con velo islámico. Nos llevaron en dirección Bugherru hasta el cruce de la carretera de Iglesias con la de Masua y se despidieron deseándonos suerte. Nosotros les respondimos Insha´Allah, o que Dios quiera, y ellos nos sonrieron sorprendidos.

haciendo autostop en Cerdeña express
A los quince minutos nos pararon un matrimonio alemán que conducían un coche alquilado y que llevaban la dirección hacia Masua.
A partir de aquí entramos en una parte de Cerdeña llena de explotaciones mineras, algunas en desuso, donde se extrajeron muchos minerales durante siglos. La explotación turística aún es incipiente pero no por eso carece de encanto esta parte de la costa, como el islote del Pan de Zucchero, Cala Domestica y Cala Gonnesa.


Les dijimos si nos podían llevar hacia el Pan di Zucchero y se sorprendieron un poco pues no habían oído hablar del lugar. Nos llevaron hasta la pequeña cala frente al islote, que se accede después de separarse de la carretera y descendiendo por la sinuosa carreterilla hasta el mar. Habíamos tardado 25 minutos desde que nos recogieron. Allí nos despedimos, pues ellos hicieron unas fotos del lugar y nosotros nos quedamos a pegarnos un baño en la calita de aguas cristalinas.


El Pan di Zucchero es un islote con un poderoso acantilado que se eleva 132 metros, declarado monumento natural.

 Pan di Zucchero
 Pan di Zucchero

Supongo que será accesible, pero nosotros nos tuvimos que contentar con mirarlo desde la distancia mientras tomábamos el sol frente a él.


Cuando nos cansamos, a las 13:10, subimos las escaleras hasta la zona de parking. Como todo estaba bastante desierto decidimos subir a pie hasta la carretera, pero al poco vimos salir de unas minas a un vehículo con dos mineros que nos llevaron hasta arriba, al cruce con la carretera principal.
A las 13:25 nos para un coche conducido por un lombardo residente en Bugherru



y nos dejó en el restaurante del puerto 25 minutos después.
Estábamos muertos de hambre y nos metimos en este restaurante, de nombre Stella Maris, y de especialidad en comida italiana a la marinera. Así que nos comimos unos espaguetti con almejas y una ensalada, acompañados de 2 cervezas y una coca-cola.



Con el cafelito nos cobraron a los dos 40 euros. Al salir vimos que estaban comiendo en la terraza la pareja de alemanes. Se sorprendieron bastante pues habíamos llegado casi antes que ellos sin vehículo.

Como el autobús a Iglesias salía a las 16:05 nos dio tiempo a pasear por el puerto, ver la plaza con las esculturas de Pinuccio Scioli y descansar tumbados en la acera




donde el conductor del autobús prometió recogernos cuando pasó frente a nosotros y nos dijo que tenía que hacer un trayecto y volver luego al lugar.


De camino a Iglesias pasamos frente a la cala Doméstica, que no visitamos por no tener vehículo propio.

Al llegar a nuestro destino el conductor del autobús no nos quiso cobrar, todavía es un misterio para nosotros.
Fuimos directamente a la estación de tren de Iglesias para inspeccionar el lugar y enterarnos de los horarios de trenes para mañana, pues haremos el trayecto Iglesias- Cagliari en tren.
Luego volvimos al hotel andando y pasamos por la Parroquia Vergine di Valverde, situada al lado del cementerio. Esta iglesia pertenece a la comunidad de los Capuchinos.

Es otra de las tantas pequeñas iglesias del municipio pero es el único convento capuchino de la población.
El resto de tarde lo pasamos en la piscina y comiendo pizza, que para eso estamos en Italia.



A la mañana temprano abandonamos el hotel y nos dirigimos hacia la estación. Esta vez nos recogió un joven jardinero que hablaba un poco español porque había recorrido bastante España.
El trayecto en tren nos llevó más o menos una hora y llegamos por fin a la estación central de Cagliari.
Desde allí iniciamos nuestro recorrido en la plaza Carmine, punto de partida del pequeño tren turístico cagliaritano.



Nos recorrimos con él la parte este y al llegar a la ciudad vieja en la parte alta nos bajamos en la piazza del Arsenal, dentro del recinto del castillo. Desde la plaza se accede a la Ciudadela de los museos, moderno complejo museístico dentro del área del antiguo arsenal militar. Cruzamos la Puerta de María Cristina para dirigirnos al anfiteatro.

Delante del anfiteatro nos encontramos el convento de capuchinos Buen Camino, la central de los capuchinos de Cerdeña. He aquí un sitio que no me esperaba ni había oído hablar de él y resultó verdaderamente curioso.


El convento iglesia está situado en la confluencia de dos calles que convergen y cuyos nombres son los mismos que los beatos adorados en esta iglesia; Sant Ignazio de Laconi y Fray Nicolás de Gesturi.

La iglesia posee capillas con los despojos de ambos, aunque el de Sant Ignazio es más espectacular porque está momificado en una urna de cristal a la vista del devoto. Una ciudad y una isla devota de este santo.

Volvimos a la zona del castillo y volvimos a la torre del Elefante, a la que se puede acceder a la terraza





para observar unas vistas maravillosas de la ciudad y por la que por nada os podéis perder en esta visita.





vistas torre del elefante, Cagliari
vistas desde la Torre del Elefante

Fuimos a comer al restaurante El Corso y visitamos por fuera, ya que estaba cerrada, la iglesia de Sant Michelle.

Después bajamos por la via Largo Carlo Felice y nos comimos un helado en la cafeteria del Largo, para luego tomar un taxi e irnos con tiempo al aeropuerto.


Llegamos al aeropuerto con tres horas de antelación por si teníamos algún problema con el tema del DNI perdido. Al llegar a Ryan Air nos dijeron que no era un problema, era un PROBLEMAZO!

De hecho me dijeron que no podía volar ni en broma, que me quedaba en tierra y que tenía que coger como mínimo el vuelo del día siguiente a 150 euros, a no ser que tuviera un justificante del cónsul de Cagliari. Les dije que llamaran al consulado haber si era posible hacérmelo en menos de 2 horas. Una vez puestos en contacto me dijeron que me acercara al consulado que el cónsul se dirigiría hacia allí para hacerme el papel. Aquí comenzó Cerdeña Express segunda parte. 

Dejé a Marta en el aeropuerto y me fui corriendo a un taxi. Le dije que me llevara al consulado y arrancó volando y se puso a 170 km/h en la autopista antes de que le contara el problema que tenía. Al ver como conducía no le dije nada pues ya me llevaba lo suficientemente rápido y no quiero saber a cuanto iría si se lo contara. 

Llegamos a la dirección y tras darle los 20 euros subí corriendo a la segunda planta. La recepcionista me dijo que necesitaba dos fotos y bajé de nuevo corriendo, crucé la calle y entré en una tienda de fotos que milagrosamente se hallaba en frente. Me hice 4 fotos con cara de póker y le dije que las revelara lo más rápido que pudiera. Las agarré casi sin acabar de secarse y corrí de nuevo al consulado. 

Cuando llegué me dijo la recepcionista que la cónsul acababa de llegar y que me haría el papel. Esperá 10 minutos, salió con la documentación, me la entregó, nos dimos la mano, le di las gracias y me fui corriendo como alma que llevaba el diablo. Abajo habían dos taxistas y les pedí que si me podían llevar al aeropuerto por 15 euros, que era lo único que llevaba en efectivo. Uno de ellos que hablaba español por haber estado en una base de España en el ejército me dijo que sí y fuimos rápido hacia allí.

Al llegar encontré a Marta en la cola del control de documentación pensando que partía sola. En fin, como si fuera una prueba de concurso subimos al avión y terminamos con esta nuestra primera escapada Ryan Air. Haber como nos va nuestra segunda escapada este noviembre a Irlanda.







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2 comentarios :

  1. Hola, Héctor. Tu información me ha resultado valiosísima para mi viaje! Voy en unas semanas a Cagliari y tan sólo había encontrado rutas para moverme por la ciudad como esta http://www.walkingo.com/route.php?city=283 , aunque también quería conocer un poco otras zonas de la isla y me veo obligado a moverme en autobús. Tus consejos me serán útiles!

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