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16/5/11

visita recorrido Sofía Bulgaria

5 comentarios


SOFÍA


Ante todo comentar que la visita de Sofía, Bulgaria, se puede realizar perfectamente en un día y a pie pues todos los monumentos principales están en el centro de la ciudad (a excepción de la iglesia de Boyana y de algunos museos).
Si no estáis alojados en el centro y no tenéis vehículo seguramente iniciaréis vuestra visita una vez que salgáis de la parada de metro de Serdika (única línea de metro de Sofía), por lo que esta ruta os irá muy bien.



Primero de todo, situarnos en un mapa.


Ver Sofía en un mapa más grande



Como veis los puntos principales de visita están bastante juntos.

La primera ruta será


Iglesia Sveta Nedelya,  Rotonda de Sveti Georgi,  Casa del Partido,  Palacio Presidencial (cambio de guardia),  Museo Arqueológico,  Galería de Arte,  Iglesia Rusa,  Mercadillo de Antiguedades,  Iglesia Sveta Sofia y  Catedral Alexander Nevski.



Como os he comentado, nosotros estábamos alojados al lado de la parada de Serdika, por lo que iniciamos la visita en este punto.
Nos levantamos a las 8 y a las 8:45 ya estábamos en la calle, con ganas de encontrar algo para desayunar.
Lo primero que vemos al salir a la plaza es la estatua de Sofía, que nos recuerda donde estamos y que la ciudad tomó el nombre de esta Diosa de la sabiduría.

estatua de Sofía, estatua de Bulgaria
Estatua de Sofía

Es una escultura de 24 metros de alto y pesa más de 4 toneladas de bronce y cobre, que sustituyó a una estatua de Lenin. Sofía tiene en las manos los símbolos de la fama (corona de laurel) y de la sabiduría (el búho).


En esta plaza, por debajo del nivel de superficie, se encuentra una iglesia que nosotros pudimos ver desde afuera con dificultad porque estaba en obras y rodeada de vallas. La iglesia es la de Sveta Petka Samardzhiiska.
Cruzamos la plaza y nos dirigimos a la catedral Sveta Nedelya, que nos sorprende su enorme cúpula de 30 metros y su estructura tan típica de las iglesias ortodoxas que descienden de la Hagia Sofía de Estambul. Estamos en tierra ortodoxa.
Sveta Nedelya, iglesias de Sofía, iglesia ortodoxa

Mi impulso por visitar iglesias quedó contrarrestado por el de mis hijos cuyo entusiasmo en verlas es inversamente proporcional. La balanza se inclinó a favor de los chavales cuando protestaron por su desayuno.
Como era sábado y bastante temprano estaba casi todo cerrado. Tras la iglesia vimos la gran avenida Vitosha (булевард Витоша), la principal arteria comercial de la Sofía moderna, y paseamos sus escaparates y tiendas cerradas hasta que dimos a unos 400 metros con el café Memento, un modernísimo café de diseño en el que nos zampamos 4 cruasanes y 2 capuccinos y dos chocolates por 18 levas o 9 euros aprox.
Con las fuerzas repuestas visitamos el interior de Sveta Nedelya (Domingo sagrado).
Esta iglesia de rango de Catedral fue la más importante antes de construirse Alexander Nevski. Su interior es el clásico ortodoxo, lleno de iconos, rico en adornos dorados y con poca luz. Entramos en mitad de una misa y nos sorprendieron los cantos, las velas y en general la atmósfera de devoción que se respira entre los feligreses. Empezamos a darnos cuentas de las diferencias entre las misas ortodoxas y católicas así como de la estructura en planta de las iglesias (normalmente la católica en cruz latina y la ortodoxa en cruz griega, aunque Sveti Nedelya tiene planta basilical).

El gran iconostasio decorado separaba el altar del resto de la iglesia. Éste sobrevivió al atentado con bomba de los comunistas en 1925, que pretendía acabar con la vida del Zar Boris II y que arrasó la catedral y acabó con la vida de 128 personas. En su interior el sacerdote daba la misa de espaldas a los feligreses, de cara a Cristo.
También nos dimos cuenta de algo que iba a ser una constante en todo el viaje y es la prohibición de fotografiar o filmar el interior de los templos ortodoxos, precepto que no cumplimos en base a varias razones. La primera y principal es que normalmente se restringe el uso de cámaras para conservar las pinturas, cosa razonable si no fuera porque aquí tienen miles de velas que ahúman las pinturas y acaban, con el paso del tiempo, convirtiendo las paredes en minas de carbón de la que asoman dibujos ennegrecidos.
La segunda gran razón es que no os quería dejar de mostraros estos maravillosos interiores de frescos cromados. Y esta iglesia es un ejemplo de ellos pues las pinturas son de la década de 1970 y se muestran en todo su esplendor de colores.

La siguiente parada será Sveti Georgi, Ротонда Свети Георги. Esta rotonda de ladrillo rojo se ubica en un patio entre el hotel Sheraton y la Presidencia. Si sales de Sveta Nedelya drígete al Sheraton y no bajes hasta la avenida de la estatua de Sofía si no que vas por la pequeña calle paralela a esta, que se llama Saborna. Aquí encontrarás un callejón que entra al patio interior, pues Sveti Georgi no se ve desde la calle.
Sveti Georgi, iglesias de Sofia, iglesia ortodoxa, ruinas romanas bulgaria


Y como si de un tesoro antiguo escondido se tratase así se nos muestra Sveti Georgi, junto a unas ruinas romanas de la antigua Serdica que te dicen que todo el conjunto es muy antiguo y que Sveti Georgi ya se levantaba sobre un templo precristiano, aunque fuese utilizado como iglesia nada menos que desde el siglo VI.
Al entrar dio la casualidad que salía un grupo de gente que nos permitió ver y escuchar la misa relativamente solos, con un par más de feligreses. A parte del sacerdote habían tres hombres jóvenes que no paraban de cantar mientras el primero entraba al altar tras el iconostasio y sacaba objetos que apilaba en una mesa bajo la cúpula mientras miraba la escena el Pantocrátor del siglo XIV pintado en ella.
No tenemos ninguna imagen gráfica del interior de Sveti Georgi pues la prohibición que impera en todas las iglesias ortodoxas aquí nos fue imposible eludir por lo reducido del espacio interior y lo íntimo de la ceremonia en que estábamos el cura, tres cantores que no sé si iban de resaca del día anterior y la señora que vendía todo tipo de cruces, fotos y velas de todos los tamaños, y nosotros.
Salimos del patio por la puerta que da a la fachada del Palacio Presidencial. Allí vimos los soldados que hacen guardia y recordamos que cada hora en punto hacen el cambio. Como eran las 10:25 decidimos aprovechar esos 35 minutos para ver el museo Arqueológico que está frente al Palacio Presidencial. 
Nos cobraron 10 levas por entrar los 4. Esta fue nuestra primera sorpresa que continuó en determinados lugares que nos cobraban menos en relación con una entrada individual de adulto. Supongo que nos hicieron precio de familia aunque no estuviera señalado. El poquito más de media hora que estuvimos dentro fue suficiente para hacernos una idea de este museo emplazado en la antigua gran mezquita de la ciudad y ver sus piezas más importantes, un casco macedonio del siglo VI a.C, la máscara funeraria de oro puro de Shika del V a.C y varios sarcófagos y todo tipo de restos arqueológicos que puedes encontrar en una tierra tan rica en historia como la búlgara.
Se echaba la hora en punto y salimos corriendo del museo para cruzar a la Presidencia y ver el cambio de guardia que justo comenzaba en esos momentos. El cambio de guardia me recordó al que vimos en Buenos Aires, pero este más corto de recorrido, porque el de Buenos Aires es para verlo! (verlo aquí).

cambio de guardia


Ahora nos dirigimos en dirección a la catedral de Aleksander Nevski, esta vez a verla en pleno día. Pero durante el trayecto vimos otros monumentos e iglesias de gran interés.
Pasamos al lado del imponente edificio de la Casa del Partido, sede del antiguo partido comunista Búlgaro, de la Galería Nacional de Arte, de nuestro querido restaurante Victoria (nos entra el hambre nada más verlo), del museo de Historia Natural y llegamos a la preciosa y pequeña Iglesia Rusa.
Elevada por la orografía domina la avenida del Tsar Osvoboditel de la que no hemos salido desde la Presidencia.
La iglesia es reciente, de 1914 y se construyó para la comunidad rusa de Sofía. Bien pudieron orar en un rincón tan parecido a sus iglesias moscovitas y hacerlo en unos tiempos tan convulsos como fueron aquellos años que abrieron la primera de las grandes guerras y el preludio de la revolución roja en su país.
Como digo, esta iglesia, por sus cúpulas doradas, nos rememora sus homónimas septentrionales. Bien vale la parada y su visita al interior pues la iglesia Rusa o de San Nicolás, es una de las principales atracciones turísticas de Sofía.
Pero ésta es la introducción de lo que vamos a ver ahora. Dejamos la avenida Tsar Osvoboditel por el parque que sube la pendiente de la iglesia, junto a la calle Sava Rakovski, y ya nos llama la atención toda la gente que se reúne en el mercadillo de antigüedades frente a Santa Sofía y a la catedral de Aleksander Nevski.
Este mercado al aire libre también tiene una parte en la que venden de iconos artísticos, pinturas y esculturas. Pero lo que más atrae la atención, por lo menos a mí y los niños, son las antigüedades, o al menos eso se le supone, con toda clase de gorras y cascos de la Segunda Guerra Mundial y del Ejército Soviético y búlgaro, insignias, documentos y más cosas que no os podríamos acreditar si son verdaderamente de aquella época pero que lo parecen bastante.
 Nos conformamos con comprar una gorra del ejército búlgaro y algunas chorraditas más

mercadillo de antiguedades


y continuamos hacia la iglesia de Santa Sofía.
Lo primero que vemos es su fachada sur en la que se encuentra el Monumento al soldado desconocido.
Está compuesto por una llama eterna y una escultura de un león (símbolo nacional de Bulgaria).


La noche anterior esa llama eterna, con todos los respetos debidos, me sirvió para encender el cigarrito de después de la cena en el Victoria, pues se me había olvidado el encendedor en el Maya.


La iglesia de Santa Sofía es, junto a Sveti Georgi, la iglesia más antigua de la ciudad, del siglo VI. Se levantó sobre 2 templos todavía más antiguos y sirvió hasta la Edad media como cementerio de la ciudad, función que ya tenía desde la antigua Serdica.
En el interior vimos una misa y después de esta se celebró una especie de fiesta “celebrando” un entierro, pues todo el mundo traía algo para comer y lo juntaban en una mesa para hacer una especie de “último pica pica” en honor del difunto. 



Enfrente de la fachada principal de la iglesia hay un parque con una pequeña estatua de San Jorge, patrón de Bulgaria. Desde allí hicimos unas buenas fotos de la fachada principal con San Jorge en primer plano.


Y por fin llegábamos a la catedral de Aleksander Nevski. Si ayer con la iluminación nos pareció maravillosa, hoy con los rayos de sol destellando de sus cúpulas doradas, nos parece casi divina. Y es que la cúpula central y la del campanario están recubiertas con oro. El resto fueron recubiertas de bronce, de ahí su color verdoso actual.
La catedral no es muy antigua, de hecho se inicia en 1882 hasta 1924, y sirvió para conmemorar la ayuda militar de Rusia en su contribución a la liberación de Bulgaria del imperio Otomano en 1878. El nombre de la catedral es el de un príncipe ruso medieval que derrotó a los caballeros teutones junto al lago Peipus, en la Batalla del Hielo de 1242.
Hicimos un amago de entrar a la cripta (en la parte exterior de la catedral) y ver su famosa exposición de iconos, pero no teníamos ni mucho tiempo ni los niños muchas ganas, así que nos fuimos de nuevo a la fachada principal para acceder al interior de la catedral.
Su nave es la más alta de todas las iglesias que vimos en este viaje, y el ambiente es cautivador. Las velas han hecho su mezquino trabajo y casi han tapado las pinturas por lo que la catedral aparenta más antigüedad de lo que en realidad tiene.
En su interior resalta un trono construído para el zar Ferdinand de 1886 a 1918, custodiado por leones y cubierto por un templete, y el gran iconostasio de mármol y alabastro.
La cúpula me recordó a la Hagia Sofia de Estambul, construida sobre pechinas o triángulos esféricos, que permite que tenga mucha altura, además de descansar en un anillo de ventanas muy próximas entre sí que dan la sensación que la cúpula flota en el aire.





Al salir tomamos la dirección de la plaza que se ubica en nuestra ya conocida avenida del Zar Osvoboditel, donde se levanta la estatua de Alexander II frente al parlamento búlgaro. Es una estatua ecuestre homenaje a la liberación del país por el zar ruso, al que se le llama Tsar Osvoboditel, o tsar libertador. La estatua con el caballo mide 14 metros de alto y el zar tiene en la mano una declaración de guerra contra del imperio otomano.



Llegando a este punto tomamos esta avenida hasta la parada de Serdika, la plaza Sveta Nedelya, donde iniciamos nuestro recorrido. Como eran las 13:00 en la plaza del zar cuando pasamos por el Victoria no podíamos resistirnos a entrar e inflarnos de pizza y pasta por 75 levas los cuatro (37 euros). Esta vez comimos más que la noche anterior.
Así que al salir dábamos tumbos de llenos que estábamos y llegamos para ver el medio cambio de guardia que hacen entre hora y hora.
Una vez en Serdica subimos la avenida dirección norte hasta la mezquita Banya Bashi, la principal de la ciudad, que anteriormente formaba parte de un recinto que incluía baños, y de ahí viene su nombre.

Mezquita Banya Bashi, mezquita sofia Bulgaria

Es de 1576 y probablemente la construyó el maestro otomano Sinán, el arquitecto de la mezquita de Solimán en Estambul. Detrás de ella está el edificio de los Baños Minerales que vimos desde el exterior.


Frente a la mezquita se encuentra el Mercado Central, que yo aconsejo darse una vuelta para comprar algún que otro recuerdo o conseguir comida barata.



Detrás del mercado encontraréis la sinagoga, una de las mayores de Europa, que puede albergar hasta 1300 personas.

Os dejo un vídeo de la visita a Sofía:







Eran casi las 16 horas y habíamos visto lo más importante. Nos faltaba la iglesia Boyana (enlace a rincón de plata)  pero la íbamos a dejar para el último día en Sofía.



TODO EL VIAJE A BULGARIA Y MACEDONIA    AQUÍ



Postamigo

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5 comentarios :

  1. Si de verdad, al ver esa foto del mercado se ve que hay muchisimas cosas baratas y que no tienen valor porque son copias, pero lo unico sovietico que tengo y son verdaderos son 8 medallas una es de plata una medalla al valor al coraje en la guerra con numero puesto atras de la medalla y muchos señales de uso, lo importante que mis medllas son reales.

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    1. Lenningrado Degradado4 de agosto de 2013, 0:43

      TuS medallas son tan auténtica como los billetes de 30 EUROS

      Eliminar
    2. Lenningrado Degradado4 de agosto de 2013, 0:44

      Tus medallas son tan auténticas como los billetes de 30 €

      Eliminar
  2. Que hermoso relato y la manera como cuentas tu viaje a Sofía.. Quiero conocer esa ciudad y me has convencido que, a pesar de las dificultades, será un destino interesante dentro de Europa. ¡gracias!

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    Respuestas
    1. La verdad es que es una ciudad que tiene lugares interesantes que ver. La catedral de Aleksander Nevski es suficiente razón para visitarla. Muchas reminiscencias comunistas respecto a la planificación urbana pero eso quizá le de parte del encanto. Tengo muy buen recuerdo de Bulgaria en general. Gracias por comentar y espero que lo veas todo por tí misma.

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