Slider

Busca sitios

Ticker /* Anulado */

7/3/10

viaje a SUDÁFRICA, BOTSWANA Y ZIMBABWE

17 comentarios

viaje a SUDÁFRICA, BOTSWANA Y ZIMBABWE


La verdad es que es uno de los viajes que recuerdo con más cariño porque todo nos fue genial y vivimos una aventura africana de las que dejan muy buenos recuerdos. El viaje fue en 2009 y os lo dejo aquí relatado. Primeramente veamos el...


EL RECORRIDO


Ver sudáfrica-Botswana en un mapa más grande

Pretoria - Gaborone – Maun – Nata – Kasane – Victoria falls – Kasane – Francistown - Pretoria - Johannesburgo – Soweto.


Banderas







Vehículo
Toyota Corolla Versus

Gasolina 150€ todo el recorrido.
Alquiler en Avis 300€
Peajes Sudáfrica ida 8€ , vuelta 4,4€

Vuelos

Nos salieron por 480€ pero con el programa de travelclub 3000 puntos más esa cantidad de euros y volando con Iberia. Un chollete para el precio normal de los vuelos a la ciudad africana.

Johannesburgo es una ciudad a la que llegan muchos vuelos internacionales relativamente asequibles al bolsillo y la puedes convertir en un hub para volar a otros lugares o simplemente como inicio de vuestra aventura a los países que estén alrededor de Sudáfrica. Nosotros es lo que hicimos porque el principal objetivo de este viaje era Botswana.

Si todavía no tienes vuelo a Johannesburgo te aconsejo este buscador que normalmente es bastante económico vuelos a Johannesburgo.






RELATO del viaje



Dia 1    noviembre del 2009


Llegamos a las 12:30 sin incidencias y descansados. El cambio de horario no afecta pues es la misma hora, y además hemos dormido todo el viaje de unas 11 horas aproximadamente de Madrid a Johannesburgo. Y digo dormir, porque ha sido a pierna suelta, ya que nos hemos colocado en la fila central de 4 asientos, al lado de uno que estaba ocupado de pasillo, y finalmente hemos tenido suerte que el libre no lo ocupara nadie. El caso es que en cuanto hemos despegado, nos hemos tomado una pastilla para dormir, nos hemos puesto tapones y antifaz, y yo me he tumbado en el suelo entre la fila delantera y la nuestra y Marta se ha estirado en los asientos libres. Salvo un par de veces que me he despertado con dolor de piernas, el resto lo he dormido hasta el desayuno.

El aeropuerto de Johannesburgo no es de esos que te pierdas y ya no te encuentren.
Una vez recogidas las maletas llegas al final del módulo de salidas, donde encontramos un amplio vestíbulo con carteles que recordaban al mundial que se celebraría en 198 días pues también había una especie de artilugio con una pelota y un contador con los días que faltaban.

CONTADOR DIAS MUNDIAL SUDAFRICA
Faltaban 198 para el mundial en el que España se hizo campeona del mundo



Al salir a la calle cruzamos el paso de peatones, el edificio de enfrente es un parking y dónde acaba el mismo paso hay una entrada a todas las compañías de alquiler de coche, las cuáles tienen su propio espacio en el edificio.


Antes de ir a la agencia de alquiler saqué el GPS para ver si lo había hackeado correctamente (je,je) y cuando pasaron un par de minutos, empecé a ponerme nervioso. Andaba cuál preso de patio 10 metros para arriba, vuelta para abajo. A los 10 minutos decidí dejar a Marta con el artilugio y volver al aeropuerto a cambiar unos cuantos rands para no desesperarme.

Cuando volví Marta se reía y me decía que hacía un minuto que había cogido el satélite (os lo cuento para que no empecéis a llorar a los 10 minutos y daros cabezazos contra la pared). Qué alivio! Y no es que no sepa moverme sin GPS, toda la vida lo he hecho, pero dos meses atrás habíamos hecho un viaje por el oeste de EEUU y uno de los mejores recuerdos que me llevé fue el de este aparato que te dice los moteles, donde comer o los lugares de interés que buscas sin dar más vueltas de las que tocan.

Rebosante de felicidad y con la cara del que ha hackeado las computadoras del pentágono guardé mi compi de viajes y nos metimos en el parking .

En seguida dimos con Avis, que ya habíamos reservado con ellos el coche desde España. Nos dieron un coche mejor del de la reserva, un Toyota Corolla, formalizamos el permiso de salida para Botswana y en unos minutos estábamos camino a Pretoria.

Cuando sales del parking accedes directamente a la autopista con dos opciones Pretoria y Johannesburgo.




Marcamos las coordenadas del parking para la vuelta y para mañana poder también volver a recoger a mis padres que serán los compis de viaje, pero que no pudieron conseguir este vuelo y se metieron en el del día siguiente. Mejor para ellos pues sólo salir del aeropuerto ya tendrían todo hecho.

Conducimos dirección Pretoria pues fue la zona elegida por razones de seguridad ya que distancia hay unos 15km más desde el aeropuerto, siendo la del aeropuerto a Johannesburgo de 21km. Pretoria es relativamente más segura que Jooburg sobretodo en la zona de las universidades o barrio de Arkadia, dónde habíamos reservado el hotel.

Llegamos relativamente rápido por una autopista no muy concurrida y nos adentramos por las calles amplias y de casas bajitas de las afueras de Pretoria. Tras seguir religiosamente las indicaciones del Gps llegamos a nuestro hotel, el Arkadia, del mismo nombre que el barrio, muy cerca de la Union Buildings, que es una zona bastante segura de Pretoria. El hotel está integrado dentro de un pequeño centro comercial con salida a la calle y al parking . Dentro de la zona de tiendas (que se accede desde la calle, pero como he dicho también desde el hotel), hay un local con ordenadores y acceso a internet muy barato (menos de un euro la hora), así nos podíamos olvidar del wifi del hotel (de pago).

La habitación era muy correcta, sin lujo pero suficiente para viajeros de presupuesto medio-bajo, costaba 41 euros la noche con desayuno muy completo incluido. El parking enfrente del hotel es público pero hay una zona reservada para el hotel con vigilante 24 horas.


Nos aposentamos, descansamos un rato y decidimos ir a cenar al 41, un restaurante que nos habían aconsejado unos amigos que habían hecho la misma ruta que íbamos a hacer y que nos habían hablado muy bien de él.

Bajamos a la calle y recorrimos Beatrix street en dirección a Church street. El barrio es de mayoría negra, de hecho desde que estamos en el país hemos observado que los blancos son minoría y recorriendo sus calles nos damos cuenta. El nivel de vida no está mal para África, pero por mucho que estés en la capital de Sudáfrica hay una diferencia palpable con cualquier ciudad europea.


Al llegar a Church street giramos a la izquierda y continuamos andando mientras no paraban de pitarnos las decenas de vanettes llenas a rebosar que utilizan de colectivos haciendo funciones de taxi a un módico precio. Las furgonetas se veían nuevas y limpias. Al rato percibimos de que no nos pitaban a nosotros sino a todo el mundo, incluso si pasaba un perro pitaban, llevan una mano en las marchas y la otra en el claxon


Pasamos al lado de Union buildings y de sus jardines, decidiendo que la visita la haríamos al volver de Botswana junto a mis padres.

Tardamos un cuarto de hora andando hasta el restaurante, lo cuál nos fue divino para desentumecer las agarrotadas piernas del viaje.


El local era muy acogedor. Su nombre restaurant-bar-cafe 41 y se come de muerte. Buen ambiente, buenos camareros, buena comida, muy buen precio (una comida de tres platos que no te los acabas 2 personas, con vino o cerveza, postre y café, no llega a 30 euros la pareja). Comida italiana, internacional y carta variada. Vinos nacionales e internacionales. De mis 5 días en Pretoria, 4 cenaría allí. El local es el numero 2 de un recinto comercial de tiendas con aparcamiento privado gratuito. A horas de comida está difícil aparcar y hay gorrillas pero con traje de botones y blancos que te ayudan a aparcar, pero como ese día habíamos ido andando no tuvimos problemas de ese tipo.

Cenamos unos macarrones al funghi, berenjenas rellenas, y una ensalada con queso de fetha. Para beber cervezas pues el vino nos hubiera tumbado, y de postre yogur griego con miel y nueces. Después del café nos despedimos y salimos agarrandonos por las paredes. Sólo habíamos pedido tres platos, pero vaya platazos!


Al llegar a Church street me di cuenta de que el andar se me iba haciendo cada vez más difícil, y pese a la reprobación de Marta, paré la primera vanette que nos pitó y que por menos de un euro nos dejó en Beatrix street. Por una vez mi mujer me dio la razón.


Llegamos al hotel, abrimos la puerta de la habitación y perdimos el conocimiento hasta el día siguiente.




Día 2.

A las 12:30 aproximadamente teníamos que estar en el aeropuerto Internacional de Johannesburgo o aeropuerto Oliver Reginald Tambo. Después de desayunar copiosamente en el hotel y de una escapada al cyber, nos dispusimos a irnos con tiempo para no hacer esperar a los padres (que luego te riñen aunque tengas 40 años).

Salieron un poco más tarde por un contratiempo en el equipaje y nos fuimos a recoger a Avis un papel que faltaba para el permiso de salida a Botswana. Una vez hecho los tramites nos fuimos dirección a Johannesburgo para continuar hacia la frontera con Botswana.

El paso por Johannesburgo nos hizo perder mucho tiempo, autopistas en obras por el mundial, retenciones kilométricas, todo ello nos estaba retrasando el viaje.

Mi primera intención era tirar hasta Maun, en Botswana, desde el aeropuerto, pero luego vi que eran muchísimos kilómetros, 839 km, por lo que decidí desviarme de la ruta 80km a Gaborone, que es la capital de Botswana y que está sólo a 259km del aeropuerto según los calcula distancias, pero que nosotros hicimos no me digais cómo 440.


Después del viaje en avión hacer una tirada en coche semejante, nosotros lo aguantamos, pero mis padres con más de 70 años no están para esos trotes. Por tanto decidí reservar ya desde España un hotel en Gaborone y escogí el mejor de la ciudad, el Gaborone Sun hotel. Bueno, pensé que llegar a media tarde y bañarnos en la piscina mientras mis padres descansaban en un resort del viaje en avión, bien valían los 110 euros con desayuno incluido por la habitación doble.

El caso es que ni piscina ni descanso. Entre lo dicho anteriormente del paso por Johannesburgo, lo tarde que salimos y los trámites del paso por la Frontera Skilpadshek de Lobatse, que ahora sellamos aquí, pagamos los 4€ por persona allá, falta un sello y vuelta a andar 300m para la de Sudáfrica, aparca el coche allí, que pasan camiones por acá (te dice el guardia).



frontera Sudáfrica Botsuana


En fin, que la piscina ya no procede porque ya se ha hecho de noche. Para acabar de rematar el retraso, vemos que las carreteras no son tan buenas y llegamos a las 22:00 al hotel Gaborone Sun.

Marta está tan cansada que se queda en la habitación. Mis padres y yo nos vamos a ver si cenamos algo fuera del hotel, pues aquí ya está el restaurant cerrado. Cogemos el coche y nos damos una vuelta hasta que vemos un sitio de pizzas para llevar. No admiten tarjeta de crédito y además van a cerrar y sólo les queda una pizza ya hecha. Nos vamos a dar una vuelta a ver si hay algo por la zona pero está todo cerrado, oscuro y desierto. Hay un grupo de jóvenes riendo y armando la bronca por lo que decidimos volver hacia la pizzeria, pues no sabemos en que barrio nos hemos metido. Delante del local hay un banco con cajero automático y nos vamos a un cajero a sacar pulas, moneda local de Botswana. Preguntamos al vigilante si la zona es peligrosa y nos dice que de noche lo son todas. Volvemos a la pizzeria, compramos la que queda y nos vamos al hotel a repartirla entre los cuatro. Al llegar la Marta está viendo al barça jugando en la champions, mira por donde no iba a salir todo mal. Pizza fría, coca cola y partido en directo en Botswana.







Día 3 de Gaborone a Maun (cruzando el Kalahari)



Tenemos 956km así que salimos muy temprano después de desayunar. Nos damos una vuelta por Gaborone y la ciudad ya está en plena actividad. Hay muchos niños que se dirigen al colegio por las aceras, todos muy bien vestidos y peinados, con sus carteras. Los que van de blanco están impecables, un blanco reluciente. Estas gentes parecen y son agradables, nos empieza agustar el país. Llenamos de gasolina el vehículo y salimos de la ciudad en dirección a Kanye, para volver a tomar la carretera de Lobatse a Maun (A2). Esta carretera está muy bien asfaltada, de dos carriles, uno para cada sentido, y el límite de velocidad te lo imponen la cantidad de diferentes animales que comen yerba en los amplios laterales. No sé si son de alguien o simplemente los tiene el gobierno para que no crezcan matojos. El caso es que puedes ir a velocidades elevadas porque las carreteras son rectas interminables que cruzan el Kalahari, y sólo disminuyes cuando ves todos estos grupos de animales que van desde cabras, vacas, caballos, asnos y hasta avestruces, los cuáles cruzan de un lado al otro de la carretera cuando les place.

2 radares botswanos, los animales hacen que levantes el pie del acelerador


un secreto.... se puede correr bastante

Esas son las autoridades de tráfico y la manera de regular los excesos de velocidad.

Volvimos a repostar en Morwamosi y tiramos millas con el depósito a tope, de manera que conduciendo y conduciendo nos pasamos Ghanzi y Dekar y cuando vimos que la gasolina menguaba no aparecía ningún pueblo. Llegamos a un control policial en medio de la nada y nos dijeron que el siguiente pueblo estaba a 70km. Mira por donde el display de la gasolina nos marcaba que podíamos hacer 72km, así que continuamos a 80km/h, con las ventanillas bajadas y sin aire acondicionado para economizar. Fueron 70km de lucha entre los carteles que indicaban la distancia a Sehitwa y nuestro marcador. Finalmente comenzaron a ganar los carteles y cuando ya creíamos que nos tocaría empujar apareció el pueblo y después la gasolinera.


Nuestro marcador era de menos cuatro, suerte que deben preveer algunos kilómetros de error. No sé si por el calor y sin el aire, pero todos estabamos sudando la gota gorda.

Llenamos el depósito en esa especie de gasolinera.



la gasolinera que he esperado con más ansia en mi vida 

Nunca había estado tan contento de poner gasolina.

Quedaba poco para Maun y llegamos a media tarde. Nos fuimos directos al aeropuerto a reservar el vuelo del delta del Okavango para no tener ningún problema. Lo conseguimos para el día siguiente a las 15:00 horas. Luego nos fuimos al Audi Camp, donde teníamos reserva para dos noches. La casa-tienda es preciosa, tiene todas las comodidades, camas con mosquiteras, lavabos y duchas. Están elevadas del suelo y muy separadas unas de otras, de manera que tienes total intimidad. El sitio es muy tranquilo y tiene restaurante y piscina, que más se puede pedir. Ideal para perderte y relajarte.

audi camp, camping botswana, camping maun, acampar en botsuana





Día 4. VUELO POR EL DELTA DEL OKAVANGO Y RÍO THAMALAKANE

Maun es la capital del delta del Okavango, quinta población de Botswana. Tiene 30.000 habitantes y fue fundada en 1915. La pequeña población combina casas y chozas, no hay grandes edificios que rompan el paisaje. En el centro puedes encontrar de todo a pequeña escala, es decir, un pequeño centro comercial, tiendas pequeñas de alimentación, Internet y otras, y un pequeño aeropuerto nacional y para las avionetas que sobrevuelan el delta del Okavango.
Maun es la puerta a un complejo y amplio sistema lacustre formado por las aguas del río Okavango, que forma un delta interior en el nortoeste de Botswana de casi veinte mil kilómetros cuadrados. La ciudad se encuentra al sudeste de este delta, fuera de la zona inundable y a las puertas del desierto de Kalahari.
En las afueras de esta pequeña ciudad y a orillas del río, se encuentran varios lodges tipo Audi Camp, entre ellos el Okavango river lodge en el que cogimos un paseo por el río .


Se puede hacer con mokoro, que es una canoa impulsada por el guía, siendo la mejor manera de explorar el delta pues al no hacer ruído no espanta los animales. Pero también se puede hacer con barca a motor si van personas mayores y niños, y ves animales pues están bastante acostumbrados al ruido, por lo menos en las cercanías de los lodges donde alquilais las barcas. El precio del paseo no es muy caro, siendo de 17 euros por persona sobre la hora y media. Los animales que más se ven son pájaros.





Cuando se divisa la entrada del parque natural Moremi se acabó el paseo y se inicia el retorno.

Por la tarde nos dirigimos al aeropuerto para hacer el vuelo por el delta del Okavango

Que es el único delta del mundo que no muere en el mar sino en el desierto del Kalahari. Esta visión se ha de ver a más altura que la de la avioneta aunque ya puedes ver el delta y los animales del Moremi. En el vuelo de unos 50 minutos te dedicas a encontrar los animales del parque, pues se ven muy pequeñitos. Se ven grupos de elefantes, ñus, bisontes, gacelas, etc. Apto para casi todas las vistas.

Nosotros fuimos con air moremi, 2 personas 2600 pulas, unos 270 euros. Las 2 empresas que trabajan en el aeropuerto tienen los precios iguales. Se ha de intentar ir el día antes a reservar, si se puede.

Una vez que aterrizamos nos fuimos a hacer unas compras al supermercado de Maun y luego al Audi Camp. Allí nos bañamos por fin en la piscina escuchando Bob Marley, un buen final de día.




Día 5. LA CARRETERA DE MAUN - NATA - KASANE

Por cuestión de tiempo no visitaremos el parque de Moremi, además la visita es bastante cara pues está a unos cuantos kilómetros de Maun. Por estos motivos, y teniendo en cuenta que en Kasane haremos dos safaris, decidimos salir después de desayunar y disfrutar del viaje hacia esa población.
La carretera de Maun a Nata es bastante buena y no tuvimos ninguna incidencia, pero al llegar a esta población y tomar dirección norte a Kasane las cosas empezaron a cambiar.

Esta carretera es relativamente nueva, pues la anterior circulaba por Zimbabwe y fue la principal durante muchos años, llevando todo el peso del transporte sobre ruedas.
Posteriormente se construyó esta carretera, de Nata a Kasane, que en muchos tramos circula paralela a la anterior e incluso se pueden ver vehículos desde una a la otra ( en algún tramo).
El tema es que rápidamente todo el transporte hacia Kasane o Zimbabwe, proveniente de las ciudades del este de Botswana, sin duda las más pobladas (el resto del país tiene una densidad muy baja de población), pasó a esta carretera. En pocos años la vía ha quedado como un colador ya que el asfalto es bastante malo.

Actualmente se construye a paso de tortuga una nueva carretera, pero el tramo de Nata a Kasane durante 250 km es un suplicio en el que muchos tramos se ha de ir a 20km y maximo en otros a 80. Acostumbrado al resto de buenas carreteras del país, no logras cambiar el xip y muchos acaban pinchando.


carretera kalahari, carretera nata maun, carretera botsuana, botswana road

En nuestro caso 2 veces, hasta la pequeña rueda de recambio que ya no resistió los baches (cosa sensata a mirar en Sudáfrica o donde alquileis el coche es llevar una rueda de recambio igual en tamaño que las del vehículo). La carretera no puede decirse que no anuncie los baches y la disminución de velocidad con carteles rotulados en inglés con las letras SEVERE POTHOLES AHEAD, o fuertes baches adelante. El caso es que pinchamos la segunda rueda en mitad de la nada y tuvimos que parar a un coche safari con 3 guías que viajaban solos y que nos llevaron al siguiente y único pueblo en varios kilómetros pero que sólo estaba a 20 km de nuestra posición. Al llegar a esas 5 casas de pueblo ya íbamos a continuar al siguiente, cuando en las afueras divisé una casa en el campo en la que leí 2 palabras tan necesarias para nosotros, GARAGE y SPARES. y la cosa tiene mérito pues como podéis observar en la foto, ni siquiera pone spares sino SPRS, además de verlo desde bastante lejos.




Nadie la había visto y tuve que llamar al conductor, que frenó y me bajé con la rueda de recambio. Finalmente y con mucha suerte, pero a 200$, tenían una rueda igual que la mía, que no estaba pinchada sino definitivamente reventada la goma y tuvimos que poner una nueva . En 40 minutos solucionábamos un gran problema, increíble.
La carretera se interna dentro de Chobe y aunque no tengas que entrar al parque, pues no es reserva nacional en ese tramo, pertenece a territorio del Chobe y te vas a encontrar seguro elefantes comiendo al lado mismo de la carretera y algún que otro animal como monos y avestruces.

elefante


Poquito a poco empezó a cambiar la carretera y retomamos una velocidad decente aunque seguíamos sin fiarnos y no pasabamos de 100km/h.

Llegamos a las 18h aproximadamente a Kasane por culpa de todas estas incidencias tras realizar unos 600km.

Fuimos directamente al Lodge que habíamos reservado desde España por recomendación de unos amigos que habían estado unos meses antes. El sitio se llama Waterlily Lodge o el Lodge de los nenúfares, un nombre muy bonito. El edificio es como si fuera una gran choza con un patio redondo con jardines en su interior, a las pocas habitaciones se accede por este patio y se reparte en dos pisos.


En la parte trasera una piscina y un bar al aire libre son ideales para relajarse. De allí parte un camino de unos 50 metros al embarcadero del río.


Como no ha llegado Walter, el dueño del establecimiento, nos vamos a dar una pequeña vuelta por el pueblo, que básicamente tiene una calle principal y unas cuantas perpendiculares a esta. La calle va paralela al río.


Vimos que había un supermercado y también un proyecto de galerías comerciales con casi todas las tiendecitas en construcción.

Al caer la noche nos volvimos ya que era muy oscura y las calles estaban muy poco iluminadas.

Fuimos a cenar al restaurante del hotel, que es un comedor con unas pocas mesas y donde se jactan de tener las pizzas más ricas de Kasane. Después salimos a tomar una cerveza y conocimos a Walter, un uruguayo que lleva más de 20 años en África, que había estado casado con una española, pero que actualmente su señora era de Botswana y ambos regentaban el Lodge.

Confirmamos que al día siguiente iríamos a Zimbabwe, a las cataratas Victoria con un guía de Waterlily.











Día 6 CATARATAS VICTORIA, Mosi-oa-Tunya, el humo que truena




Nos levantamos muy temprano pues había que hacer 80km más los pequeños trámites de la frontera. En la vanette nos esperaba el conductor que se hacía llamar Lucky, y supongo que la tendría por la gran sonrisa con la que nos recibió.
Subimos los 4 a la furgo y vimos que también viajarían con nosotros tres chicas canadienses.
Hacer este recorrido en tu propio vehículo vale la pena si tienes que continuar por Zimbabwe o Zambia, pero si sólo quieres acercarte a ver las Victoria Falls y hacer alguna actividad te recomiendo que lo lleves organizado desde tu hotel en Kasane.
Y es que hacer un montón de tramites (increíble la de papeles que se tienen que hacer) os puede costar el mismo dinero y males de cabeza en la frontera de Botswana a Zimbabwe. Los del hotel te montan el transfer y también las actividades, si quieres hacerlas.

zimbabwe border, frontera zimbabwe botsuana

Al llegar a la frontera, Lucky nos comentó que habíamos de pagar los ciudadanos de la UE 30$, pero que si eramos británicos 60$ y si fuésemos canadienses 70$. Empezamos a reir pues creíamos que estaba tomando el pelo a las canadienses. Poco a poco nos dimos cuenta que estaba hablando en serio, y si a nosotros nos pareció mucho 40, a las canadienses se les quedó una cara de guiris mucho más grande que la nuestra. Una vez hechos los trámites en aquella frontera rural y cutre continuamos nuestro camino a Victoria Falls por una carretera más que pasable. En el camino hicimos una pequeña parada para fotografiarnos con un enorme y antiquísimo Baobab.

baobab gigante, baobab africano


Llegamos a la población sin más novedad y nos llevaron a una agencia de viajes que proporcionaban actividades en las cataratas. Nosotros no estábamos interesados en gastarnos más dinero, pues los helicópteros y otras actividades, aunque sean muy bonitas, te disparan el presupuesto. Además pensamos que no había mucho agua en esta época y que las veríamos bien desde tierra (hay temporadas que baja tanta agua que el propio vapor no deja apreciar bien las cataratas), y tampoco sería la primera vez que íbamos en helicóptero, por lo que descartamos esta y cualquier otra actividad.
Mientras las canadienses preparaban las suyas, mis padres y Marta descansaban en el sillón cómodo de la agencia mientras observaban un niña negrita graciosísima que escribía en una hoja al lado de la mesa de trabajo de su madre y que nos lanzaba unas miraditas coquetas de la que se sabe que tiene gracia, era una niña monísima. Mientras yo me dedicaba a comprar billetes de Zimbabwe obsoletos de no sé cuantos trillones de dólares del país al módico precio de 5 a un dólar. En cuestión de segundos me hice trillonario, mucho más rápido que Bill Gates.
En esta población puedes alojarte y organizar tus excursiones. En Victoria Falls quizas es más fácil de programar todo que en la población Livingston de Zambia, por estar un poco más preparado, diversidad de alojamientos etc.. Está más cerca de las cataratas y del puente que separa Zimbawe- Zambia que puedes pasar andando, aunque pagando el paso (ten en cuenta que nos movemos entre varias fronteras en muy poco espacio y que en todas ellas sacan su tajadita). Hay muchos taxis dispuestos a pasarte de uno a otro lado de la frontera aunque como digo, se puede pasar de un lado a otro de los dos paises andando por el puente. Lo hace mucha gente, incluida la del pais. Las aduanas ( Zambia y Zimbawe ) están en las entradas y en medio hacen actividades de puenting para los más valientes, la verdad es que está muy alto.

Las cataratas se pueden visitar desde ambos lados y los dos valen la pena, pero con la poco agua que hay en esta época la opción de Zambia vale la pena por decir que has pisado el país y que has estado allí. Como a mí estas estancias fugaces ni las cuento y no me interesan, prefiero gastarme los más de 120 euros de tasas en cualquier otra cosa. Al otro lado está la población de Livingston, que es un pueblo que está a unos 10 kms. de las cataratas y con mas dificultad para organizarte por tu cuenta.

puente zimbabwe zambia



Las cataratas se ven muchísimo mejor desde Victoria Falls, la vista es de frente, mientras que desde 
Livingstone es de lado.
Nada más entrar al recinto (20 US$) das con la parte principal de las cataratas, el salto del diablo. El camino se divide en dos direcciones, la primera, muy corta y que llega al lateral izquierdo de las cataratas viéndolas de frente. En este lateral aprecias la caída con más caudal de las cataratas sobretodo en época de poco agua. En este camino te encuentras la estatua del que descubrió las cataratas a los occidentales, el Dr. Livingston. La enorme estatua mira a las cataratas y nos recuerda en una placa que las descubrió en 1855.

estatua livingston en cataratas victoria


El otro camino recorre hacia la derecha toda las cataratas hasta el giro a derechas del río que pasa bajo el puente que hemos hablado anteriormente.
Entre la vegetación nos encontramos unos monitos muy graciosos, que los estuvimos contemplando un buen rato mientras nos llovía el agua de las cataratas, pues el vapor de agua hace que en el lugar haya una llovizna eterna.



De mirador en mirador íbamos recorriendo el sendero sinuoso hasta llegar al mirador del puente donde ves alejarse las aturdidas aguas del Zambeze después de precipitarse por ese desnivel provocado por el propio río. Las recorrimos pasando por Rainbow falls hasta el puente fronterizo

La visita la hicimos muy tranquilos, casi sin gente. El único grupo era de unos niños del país pero dimos las gracias de que sólo nos cruzásemos pues las visitaban en sentido contrario.


Os dejo unas fotos que valen más que mil palabras.









Después de recorrerlas unas tres horas salimos del recinto y Lucky nos llevó al Victoria falls hotelpara que tomáramos algo.

En principio la idea era de tomar cualquier cosa pero al ver la carta vimos que los precios no eran muy desorbitados a pesar de ser el mejor hotel de la ciudad. Por tanto decidimos comer con unas estupendas vistas del puente, entre monos correteando por el verde y floreado jardín.

Luego nos dimos una vuelta por este espectacular hotel mientras esperábamos que nos recogiera Lucky, que nos llevó a uno de los mercadillos del lugar.

Después de recoger a las canadienses en el aeropuerto de los helicópteros volvimos a nuestro hotel en Kasane.


Este vídeo es del antiguo canal del blog. ¿Todavía no habéis visto el nuevo canal de MibauldeblogsTV? pues entrad y suscribiros al canal en este botón de suscripción que os dejo aquí abajo. Muchos vídeos con consejos de viajes y muchas más cosas ;)








Día 7 Safari por Chobe y Sunset cruise





Comienza un día, que aunque empieza un poco con mal pie, va a acabar siendo nuestro mejor día de viaje.

Hoy nos hemos levantado muy pronto, a eso de las 6, para ir a hacer un safari al parque nacional de Chobe.

Parece que vamos a tener que ir andando, pues ha pasado más de media hora de cuando habíamos quedado y el guía no aparece. Al poco llega la mujer de Walter que dice no saber que ha pasado con el muchacho.

Después de unas cuantas llamadas de teléfono con cara de preocupación decide que nos montemos en un camión de safari y nos lleva a toda velocidad al otro lado de la pequeña ciudad. Llegamos a un Lodge desierto y da media vuelta sin decirnos nada y continua hacia las afueras, pasando al lado del aeropuerto y finalmente después de ver un cartel que anuncia el parque, nos damos cuenta que vamos hacia el safari. Al llegar a las puertas de Chobe nos comunica que ha intentado venir los más rápido que ha podido pero que todos los grupos se han metido en el parque y tenemos que volver al hotel a recoger un nuevo guía, pues ella no tenía el permiso para llevar turistas. Eso es lo que hicimos, aprovechando para desayunar algo en Waterlily.


Con todo ello nos hemos plantado en casi las 8 de la mañana y no hemos entrado al parque. Walter nos dice que el guía que tenía que venir había cobrado la paga el día anterior y que se había emborrachado de tal manera que no podía levantarse. Walter llevaba un cabreo impresionante e iba refunfuñando diciendo que eso no era serio y que estaba fulminantemente despedido. Nuestro nuevo guía, un chico negro y bastante simpático aunque no muy hablador, nos dice que no hay que preocuparse, que veremos menos animales pero que no nos decepcionará.

Desde luego que tuvo razón. Al poco de entrar se nos cruzó una familia de monos que cruzaban el camino en una larga diagonal invadiendo todos los alrededores del vehículo. Ese grupo de unos 40 miembros iban en una misma dirección pero cada uno a su aire, en subgrupos, algunas madres con sus hijos a cuestas.

monos en chobe

Los miramos perplejos hasta que pasaron los últimos. Entonces nos dimos cuenta que a poca distancia y a nuestra derecha había un grupo de gacelas thompson que pastaban tranquilamente viendo como pasaban cerca de aquellos monos. Continuamos adelante viendo otros tipos de gacelas hasta que llegamos a las orillas del río que separa Botswana de Namibia. La orilla se puede ver al otro lado pero a una distancia de unos 400m desde donde gira la carretera hacia la izquierda. A partir de ese momento circularíamos paralelos al río viendo a sus orillas y en las islas que se suceden a lo largo del cauce, diferentes tipos de animales, hipopótamos, cocodrilos, pájaros de varias clases incluyendo buitres, ñus, bisontes, etc.





El recorrido que íbamos a cubrir era una pequeña parte del Chobe, pues éste es el segundo parque nacional más grande de Botswana y cubre 10.566km². Chobe tiene una de las concentraciones más grandes de fauna del continente africano, así como cuatro ecosistemas diferentes: Serondela con sus verdes llanuras y densos bosques en el extremo nordeste del río; el área del pantano de Savuti en el oeste; los pantanos de Linyanti en el noroeste y la área seca y calurosa entre los tres.

Continuamos bordeando el río, en esta zona de Serondela, y de repente, al lado del camino, una pareja de leones, macho y hembra, durmiendo la siesta. Paramos muy cerca de ellos y estuvimos un buen rato en el que el único movimiento lo hizo el macho, que desesperezándose un poco, se levantó y se puso al lado de la leona sin más intenciones que la de seguir durmiendo.










Continuamos el camino hasta girar a la izquierda adentrándonos en la maleza hacia el interior del parque.


El paisaje comenzaba a tener cada vez más vegetación. El conductor paró el vehículo y nos dijo que era hora de tomar un café y alguna galleta. Bueno, un café en África ya es complicado pero que sepa bien un café de sobre con termo en un safari lo era más. Pero el día se negaba a seguir torciéndose y el café al que nos invitó estaba tan pasable que decidí acompañarlo con un cigarrito.





Al rato de pasear por los alrededores del vehículo, pues nuestra intuición nos decía que era mejor no alejarse demasiado, montamos en el coche y continuamos internándonos en el bosque.


La vegetación no dejaba avistar muchos animales, y cuando creíamos que la cosa ya estaba lista, apareció un gran elefante entre la maleza. Era la avanzadilla, pues detrás de él continuaron diría que unos quince entre adultos y crías. El guía paró el coche y contemplamos la escena entre fascinados y atemorizados, pues estábamos demasiado cerca de aquel grupo de paquidermos. No se le ocurrió al chófer mejor idea que la de seguirlos para que los continuáramos viendo. Lo hizo hasta que un gran elefante, supongo que hembra por su enorme enfado (jeje), se vino hacia nosotros con las enormes orejas desplegadas y la trompa elevada, y de un barrito, que yo diría berrido, nos puso a todos firmes, conductor incluido, al cuál pudimos apreciar su destreza en la conducción marcha atrás en plena huída. Y como dice mi padre, es mejor mantener distancia a estos animales.



Bueno, seguimos la marcha viendo bisontes, gacelas, antílopes y algún que otro bicho que no sabría deciros bien el nombre, hasta que llegamos a la carretera que cruza Chobe y que llega hasta Namibia y Maun, que habitualmente se encuentra cerrada al tráfico convencional. Este trozo asfaltado es el final del camino que llega del sur, atravesando el desierto desde el parque Moremi. La pista, por así llamarla, consiste en más de 300 km. de arena en la cual te quedarás hundido decena de ocasiones. Una vez que tomamos esta vía nos dirigimos a la salida del parque y al Lodge.




Nos fuimos directos a tomarnos unas cervezas y a pegarnos un baño. En la piscina habían unas niñas de Zambia que tenían 5 y 8 años que no sabían nadar y les hicimos de monitores mientras jugábamos con ellas. Eran monísimas, muy graciosas y tenían los ojos muy expresivos y grandes. Pasamos un rato hablando ya que su inglés era perfecto pues tenían un padre adoptivo británico.



Al rato llegó Walter y nos preguntó si queríamos ver su nuevo Lodge, que actualmente estaba usando como casa particular.
En las afueras de Kasane, Walter nos llevó en su 4X4 a su futuro pequeño complejo que está construyendo con sus propios medios, él y sus trabajadores. Nos llevó por un camino sin asfaltar y tardamos unos 45 minutos entre baches y polvo. Está en el exterior de Chobe pero, como dije anteriormente, los animales campan a sus anchas (leones, monos, elefantes, etc), pues el parque no acaba de estar delimitado. De hecho lo último que han hecho es una valla electrificada alrededor del complejo pues algunos de estos se le habían comido 3 perros. Serán cabañas individuales desde donde se contemplan los animales que vienen a beber a una charca cercana. Desde allí se harán safaris. También hacen safaris que van desde Chobe hasta Moremi. Si se contacta con Walter desde España via email seguro que se puede programar uno de esos safaris tipo outback. También hacen safaris de caza, me enseñó sus armas, pero bueno, a mí lo de la caza no me va para nada. Estuvimos mirando una tipo franchi, de cartuchos con postas y una con un objetivo para tiro de precisión.



Nos tomamos una cerveza en su casa y volvimos a comer. Esta vez le dijimos que cogiera la carretera de Nata a Kasane pues casi al final del camino campo a través cruzamos esta carretera que enseguida reconocí, quizá porque ya la tenía en mi sangre. Le comentamos si no sería mejor tomar esta carretera y nos dijo que sí. Esta vez sólo tardamos 20 minutos en llegar, sacando la conclusión que el viaje de ida nos lo podíamos haber ahorrado por aquel camino africano.
A media tarde nos fuimos hacia el embarcadero de Waterlily y cogimos una barca para realizar el famoso sunset cruise, cuyo objetivo es ver como bajan los elefantes a beber al río de todo el Chobe cuando cae el día y recuperarse de las fatigosas jornadas de calor.
Éramos unas diez personas incluidas las niñas zambianas.



La barca se dirigió por el río Chobe hacia el norte del parque, en dirección opuesta a las tres fronteras donde el río se junta con el Zambeze y separa Zimbabwe, Namibia y Botswana.
Llegamos a la entrada que la delimita un pequeño puerto dónde se pagan los importes de acceso y una vez realizados los trámites nos alejamos por el río hacia una pequeña isla que hacía al río más ancho entre sus dos orillas. Allí nos encontramos un águila, quieta, controlando el lugar, como si ella mandase en la orilla de la isla. De repente un gran resoplido nos hizo girarnos a todos y vimos cuatro hipopótamos muy cerca de la barca. El barquero rápidamente se acercó para que los contempláramos mejor. Se aproximó tanto que nos inquietó un poco a pesar de que esas barcas fueran, o eso dicen, antivuelco de hipopótamos. Los animales parecen más que acostumbrados pues se dejaron fotografiar sin molestarse demasiado.



Continuámos bordeando la isla en dirección oeste por el lado de Namibia. En la isla habían muchísimas gacelas y un par de hipopótamos comiendo yerba fuera del agua.



Al poco vimos nuestro primer elefante bebiendo agua en la orilla norte y luego cuatro más que cruzaban el río en hilera llegando prácticamente a sumergirse en el agua. Luego salieron en la otra orilla y a partir de ese momento empezaron a surgir de la orilla sur, del parque propiamente dicho, docenas de elefantes que bajaban sedientos a las orillas del Chobe.



El parque nacional de Chobe tiene una importante población de elefantes, que ha estado aumentando constantemente durante el siglo XX y se estima actualmente en unos 120.000. Nosotros vimos bastantes, pero parece ser que en la temporada seca, cuando no encuentran agua más que en el río, bajan por miles y el espectáculo es más increíble del que vimos nosotros, aunque ya nos parecieron bastantes. Creo que nunca había visto tantos elefantes, ni siquiera en Serengeti que se caracteriza por la gran población de estos animales.



Comenzamos el viaje de retorno viendo más elefantes y cocodrilos, lagartos y pájaros de varias clases. El sol iba bajando a nuestras espaldas, por el oeste, tomando un color rojizo él y el cielo que lo envolvía, dándo sentido por completo al nombre de este minicrucero, el Sunset cruise.






Por la noche y de despedida una buena pizza, una cerveza fría y un Barça-Madrid en directo desde Kasane. Aquí no nos enterábamos mucho de las noticias en España pero la liga española la tenían al día en varios canales del Sur de África.



VÍDEO DEL SUNSET CRUISE












Día 8 de Kasane a Pretoria y visita de la ciudad.




Comienza un día que va ser dedicado completamente a cubrir la distancia que separa Kasane de Pretoria, más de 1150km.




Ver vuelta de Kasane a Pretoria en un mapa más grande



Salimos a las 6 de la mañana, pues sabiendo como está la carretera en el tramo entre Kasane y Nata disminuiremos la velocidad de manera notable.
Pasamos ese tramo sin ningún percance. Pudimos bajarnos y observar a la perfección cuál fue el bache que nos provocó el primer pinchazo.

carretera nata kasane

La carretera sigue siendo un infierno pero de una belleza natural recordada cada dos por tres por los enormes elefantes que se acercan a la carretera y que no dejan de maravillarnos.





Nos paramos un rato bajo un enorme baobab a descansar e hicimos otras dos paradas a desayunar y a comer que nos sorprendieron gratamente pues las hicimos en un Barcelo´s para desayunar, donde nos tomamos un buen capuchino y pastas buenísimas, y en un Wimpy restaurant, en el que comimos una parrillada de pescado y unos cafés que no envidiarían para nada cualquier restaurant de playa. En fin, que no sé si hemos encontrado los mejores sitios de todo el viaje o simplemente ha sido suerte. Bueno, los encontró el GPS para ser más exactos.

baobab


De nuevo, y como a lo largo de toda la ruta en Botswana, hemos tenido que parar unas cuantas veces en controles de desinfección, el coche por un charco y nosotros los pies por otro charco también de desinfectante.
El paso de Francistown nos dá las primeras retenciones y podemos comprobar su gran mercado y parar a repostar.



Este lado este de Botswana tiene mucha más gente pero pensar que sigue siendo un país con una demografía muy baja, pues no llegan al 1.815.000 habitantes.
En Palapye dejamos la A1 y tomamos la N11 hacia el este dirección Sudáfrica, cruzando la frontera sin ningún contratiempo.

groblers bridge, south africa border

Tomamos las carreteras sudafricanas que aunque nos parecieron mejores que las del tramo este de Botswana rápidamente nos hicieron cambiar de idea pues el tramo hasta tomar la autopista N1 que baja a Pretoria se nos hizo largo, oscuro, sinuoso y pesado, además de aparecer algún que otro bache que no harían envidiar para nada los de Nata a Kasane.



Total que llegamos casi a las 22:00h a nuestro hotel Arkadia en Pretoria. Muy cansados de este inacabable viaje de 1150km.




Día 9 VISITA DE PRETORIA


Este día lo dedicaríamos a pasear por Pretoria, capital política de África del Sur, que como bien dice Javier Reverte, es el último bastión espiritual del mundo afrikáner, una exaltación en piedra y bronce del alma bóer, un monumento a la epopeya de un pueblo que se consideraba favorito de Dios. Pretoria es un canto a la nostalgia blanca de una gloria pretérita, mientras que Johannesburgo grita el orgullo negro por la libertad recobrada.



Para nosotros Pretoria nos parecía también conquistada por los negros, pues muy pocos blancos se ven, y dónde se puede apreciar ese pasado es en los monumentos que se levantan sobretodo en el centro.

Y allí es donde nos dirigimos de buena mañana, al corazón de Pretoria, a Church Square. Esta plaza recibe este nombre porque fue aquí donde se construyó la primera iglesia de la ciudad. Se encuentra la estatua de Paul Kruger, símbolo de la ciudad, realizada por Anton Van Wow.


En torno a la plaza se encuentran edificios típicos afrikaner, como el Raadsaal (antiguo parlamento de Transvaal) o el Tribunal de Justicia (donde fue juzgado Nelson Mandela en 1963), el edificio moderno de la administración provincial y la sede del servicio postal.


Luego paseamos por Church street y los alrededores.



Decidimos comer una tonteria en el centro para ir al Café 41 a cenar a las 17:30. Para hacer tiempo vimos un museo en el centro.







Dia 10 visita de Soweto y Johannesburgo


En el vestíbulo del hotel Arkadia había un rincón con una mesa y un hombre que atendía a los escasos huéspedes que se acercaban para informarles y ofrecerles excursiones por la zona. A nosotros nos interesaba la visita de Johannesburgo y de Soweto por la peligrosidad que alertan casi todos los libros guías. Por este motivo que ya hace diez días que habíamos reservado esta salida, nada más llegar al hotel.

Cuando acabamos de desayunar y bajamos al vestíbulo nos esperaba Lucas, un tipo mayor, delgado, con cara seria pero a la vez amable, natural de Soweto.
Nos montamos en su furgoneta roja y nos dirigimos hacia su ciudad.
Soweto es un área urbana situada 24 km al suroeste de Johannesburgo, en la provincia de Gauteng (Sudáfrica). El nombre Soweto es una contracción del inglés "South Western Township" (Municipio del Suroeste). La población aproximada se estima entre los 3 y los 4 millones de personas, ya que se presume que aproximadamente el 65% de los habitantes de Johannesburgo reside en Soweto.
Durante el apartheid fue construida con el fin de alojar obligatoriamente a los africanos negros que hasta entonces vivían en áreas designadas por el gobierno para los blancos (como el área multirracial llamada Sophiatown) y fue la máxima expresión de la oposición al apartheid. Hoy en día, la población de Soweto sigue siendo mayoritariamente negra.

soweto, murales soweto
soweto

Una vez que pasamos por la autopista al lado de Jooburg al poco giramos a la derecha y nos fuimos introduciendo en Soweto. En seguida vimos las inmensas chimeneas de la central hidroeléctrica, tuneadas al estilo africano, que dan la bienvenida al visitante. Aquí hicimos una parada y echamos unas fotos a este lugar emblemático, famoso por sus grafittis. El mural en una de ellas refleja la cultura y la herencia de los habitantes de Soweto, mientras que la segunda se centra en el banco que financió los murales.

soweto, chimeneas hidroelectrica soweto
soweto

Continuamos la visita por las calles y rotondas del lugar hasta llegar a una zona de barracas llamado asentamiento de Elias Mutsoaledi que es uno de los asentamientos más pobres de Soweto. Se instaló en 1993 y recibió ese nombre en recuerdo de uno de los héroes de la lucha contra el apartheid, Elias Motsoaldi, encarcelado en la Isla Robben 26 años, junto con Nelson Mandela y otros líderes del Congreso Nacional Africano.
Todo son barracas que carecen de electricidad y sobreviven con generadores. Es la zona más excluida del gran Soweto y contrasta con Orlando West Y Dube que son de clase media-alta.
Es una parada dentro de la visita a Soweto donde muestran como malviven muchos de los habitantes de esta gran ciudad nacida del apartheid.

soweto barracas
soweto barracas

Continuamos hacia la famosa iglesia Regina Mundi, The Queen, como todo el mundo la conoce, que sigue siendo una referencia no sólo desde un punto de vista religioso sino también social. Es el símbolo de la resistencia contra el apartheid. Puede ser un buen punto de partida para indagar en bares, tiendas y garitos donde se cuecen nuevas corrientes culturales en la zona.
Todavía conserva en sus muros las balas de la guerra por la independencia, cuando los blancos entraban en mitad de las reuniones y se llevaban decenas de personas detenidas.
También tienen una virgen morena, la black madonna, que es muy venerada.

iglesia regina mundi soweto

iglesia regina mundi soweto

iglesia regina mundi soweto


A las afueras hicimos una de las escasa compras del viaje, unas pulseras hechas de clips muy originales.




La siguiente parada fue el museo Héctor Pieterson, el cuál en un principio pensé que era un artista pero que resultó ser un héroe de la resistencia negra. Para ser honesto, yo no conocía de nada al tal Héctor Pieterson, pero el museo nos refleja al punto que puede llegar de crueldad el ser humano (no sólo los blancos) en relación a sus semejantes.

museo hector pieterson, museo johannesburgo


El Museo Hector Pieterson, en Soweto, se llama así por la primera víctima de la revuelta en 1976 contra el uso del Afrikaans como único idioma en las escuelas. Pieterson fue uno de los primeros niños fallecidos por un disparo de la policía durante el levantamiento de Soweto de 1976. La famosa fotografía de su cuerpo sin vida, transportado por su amigo es una imagen icónica y simbólica de la resistencia en todo el mundo.

En el museo, las secuencias de vídeo y las emotivas fotografías documentan la protesta, en la que murieron 566 escolares.

museo hector pieterson, museo johannesburgo

Como estabamos en el barrio de Orlando west, nos acercamos a la casa de Mandela.

casa mandela soweto

La casa donde vivió Nelson Mandela antes de ser detenido a mediados de los años 60, está hoy convertida en museo. Dicen que ahora prefiere vivir en otro barrio para no cruzarse con su ex mujer Winnie Madikizela-Mandela, que se aloja en una mansión rodeada de hermosos jardines, en las cercanías. La casita es pequeña y está muy restaurada. Visitamos las estancias y firmamos en el libro de visitas unas palabras.

casa mandela soweto
casa mandela soweto


Dejamos Soweto en dirección a Johannesburgo.


Leyendo a Javier Reverte me doy cuenta de lo acertado de su descripción de Johannesburgo:

"África tiene en Johannesburgo la más arisca de sus ciudades. Es una urbe arrebatada a los blancos por el orgullo de los negros. Y en sus calles se respira todavía el odio. Rodeada por una dédalo de autovías de circumvalación, es una ciudad tan caótica como fea. Su centro creció en imponentes rascacielos, a imitación de Nueva York, pero apenas quedan oficinas allí: Los blancos han emigrado a los suburbios de lujo del norte de la ciudad como Sandton, y han dejado sus calles a los miserables y a los ladrones. La ciudad cuenta con el índice de delincuencia más alto del mundo. Ser blanco en Joburg, como la llaman sus habitantes, es ser un prisionero de lujo. Viven los blancos en casas amuralladas, con rejas electrificadas, sirenas de alarma, un fiero doberman en el jardín y guardias armados en las puertas. La única diversión para un blanco de Joburg es darse una vuelta por los grandes malls de las afueras, enormes centros comerciales vigilados por decenas de policías, donde puede comprarse de todo. Las calles de Joburg son una marea negra."

johannesburgo, jooburg
johannesburgo, jooburg


Quien haya estado sabrá que tiene bastante razón. Nos dimos una vuelta por la ciudad y nos dirigimos al museo del Apartheid.

La entrada es de lo más curiosa pues a mi padre y a mí nos dieron la entrada de negros y a Marta y mi madre la de blancos. Las dos entradas llevaban al mismo punto pero por diferentes caminos, de manera que lo que se pretende es que tengas la sensación que te produce el ser discriminado. Y de todo esto trata el museo, la historia del apartheid y del proceso de liberación de los negros sudafricanos. Después de haber visitado el museo Héctor Pieterson el mismo día hicimos la visita más rápido quizá de lo que el museo merecía.

Acabamos, como viene siendo de costumbre, cenando en el 41. Esta vez para despedirnos, pues mañana nos vamos a España, con un vino blanco sudafricano y una parrillada de pescado y marisco.




Día 11 pretoria y fin de viaje


Dedicamos el día a terminar la visita de Pretoria y a hacer las últimas compras antes de salir acabada la tarde hacia el aeropuerto.

Por la mañana visitamos la Union Buildings. Situado en una colina de Pretoria, ofrece unas vistas muy buenas de la ciudad. Es el edificio que alberga el gobierno, la Presidencia y el ministerio de Asuntos Exteriores y fue construido en 1910. Está cerrado al público pero su principal atractivo, aparte de las vistas, son los jardines exteriores que sí se pueden recorrer y disfrutar. El acceso es fácil caminando pero también hay aparcamiento en las puertas de acceso al recinto, sobre los jardines.

union buildings pretoria, gobierno presidencia de Sudafrica

Los jardines exteriores están muy bien cuidados y son muy agradables para pasear. En ellos encontramos una estatua de James B. Hertzog, una estatua ecuestre del General Louis Botha (el primer Primer ministro de la unión de Sudáfrica) y un memorial a los caídos en la Primera Guerra Mundial. Nos estiramos un ratillo a tomar el radiante sol,



mientras contemplábamos la enorme la torre de comunicaciones de Pretoria, que se levanta en la montaña frente a la Union Building y desde esa altura domina y se ve desde casi toda la ciudad.
La torre le han adosado una enorme pelota de futbol para la celebración del mundial de junio del 2010.
Seguramente se convertirá en un símbolo del mundial y también de la ciudad.



Entrada ya la tarde nos dirigimos al aeropuerto para devolver el coche en AVIS, dónde les comentamos el incidente de la rueda.


En el aeropuerto nos despedimos de Nelson Mandela, le aseguramos que lo del balón no habían sido mis hijos y le prometimos que volveríamos para acabar de ver Sudáfrica, sobretodo Ciudad del Cabo, aprovechando para ver el parque Kruger, la zona de batallas entre boers, británicos y zulúes, los pequeños países de Swazilandia y Lesotho, y entrar a Mozambique y Namibia. Como lo prometido es deuda, lo haremos cuando se pueda, en uno o dos viajes diferentes, y cuando lo hagamos, seguro que os lo contaremos...

Postamigo 

Una experiencia con bosquimanos en el Kalahari      de Ilusión a recuerdo
                                                                                                                                                       





** ¿Conoces mi nuevo proyecto? **
BUSCABLOGS DE VIAJE
Encontrarás los mejores relatos o diarios de viaje clasificados por países de los mejores bloggers de viaje de la blogosfera. No pierdas más tiempo buscando al preparar tus viajes y ponla en favoritos de tu navegador.

17 comentarios :

  1. Hola, tengo pensado realizar tu ruta por Botswana y zimbabue en un turismo pero en los foros que estoy leyendo hablan constantemente de todoterreno¿ es factible realizar tu ruta en un turismo? Gracias por el diario, me esta sirviendo de muchisima ayuda

    ResponderEliminar
  2. Las carreteras que ves en mi ruta son completamente transitables por cualquier turismo. te diré mas, en Botswana, sólo los animales te harán levantar el pie del acelerador. en Sudáfrica también son buenas. el único tramo de Botswana que era malo era el recorrido nata kasane y que estaba en obras, o sea, que puede estar acabado.

    ResponderEliminar
  3. Amigo Héctor, casualmente pretendía hacer esta ruta por Botswana en coche y me he encontrado con tu crónica que me ha venido de perlas. Querría preguntarte por el permiso de salida del coche... ¿hay que solicitarlo de antemano o se tramita al retirar el vehículo? Lo digo porque no he visto nada en este sentido en la página de Avis.

    Saludos y gracias anticipadas por tu respuesta,

    Juan Carlos

    ResponderEliminar
  4. Amigo Héctor, precisamente pretendo hacer una ruta en coche por Botswana y Namibia desde Johannesburgo y querría preguntarte si hay que solicitar el permiso de salida de antemano o se tramita al recoger el vehículo. Lo digo porque en la página de Avis no he visto nada en este sentido.

    Saludos y gracias anticipadas por tu respuesta,

    Juan Carlos

    ResponderEliminar
  5. Hola Juan Carlos.
    Cuando recogí el vehículo formalicé el papel de salida del país, que si no recuerdo mal eran 110 dólares o euros. Tuve que volver al aeropuerto a recogerlo al días siguiente.
    No estaría mal conseguir el teléfono de Avis del aeropuerto, o mejor el mail, para formalizarlo desde aquí, si es que tenías pensado irte enseguida nada más llegar. En caso que quieras estar un tiempo en Pretoria o Jooburg al llegar entonces no hay problema porque te lo tienen en 24 h.
    Saludos y ya contarás por aquí como te ha ido el viaje cuando vuelvas, si quieres.

    ResponderEliminar
  6. Hola Hector. Me parecen una pasada las fotos de los safaris en chobe. ¿con quien las contrataste? ¿con cuanta antelación?he leido en el foro los viajeros que hay problemas con las reservas de los safaris en la zona ¿tuviste alguno?

    Mil gracias

    ResponderEliminar
  7. Hola Anonimo. Me alojé en Waterlily lodge http://www.minube.com/rincon/waterlily-lodge-a117525
    También en http://www.botswanatourism.co.bw/accommodation/facility.php?facilityID=362

    Lo regenta Walter, un uruguayo que te prepará todas las excursiones por la zona.
    Si quieres su mail contacta por mail wlaccounts@botsnet.bw
    Le comentas que vienes de parte de Héctor, el que le trajo a Lucky la camiseta del Barça, y si no le envías mi web que al verme se acordará.
    Lo hablas todo con él. Puede que te tarde en contestar un día como 10 o 15 porque a veces se quedan sin internet (pocas veces)

    ResponderEliminar
  8. Hola, Hector.Hable con walter y me dijo que se acordaba, y que Lekky todavia usaba la camiseta del Barca. Estoy pendiente de confirmarle fechas exactas para la reserva y que me conteste porque debe haber perdido la conexion o algo asi.

    Gracias

    ResponderEliminar
  9. Haber si no te contesta porque le escribes como Anonimo?. Es broma. Paciencia que acabará contestando, si no insiste. Lo que tiene bueno Walter es que habla español, de todas maneras hat mas lodges en la orilla del río con muy buena pinta, así que Walter no es el único. Haz que te envie precios de excursiones, que tampoco es que sea caro pero no es barato, aunque por la zona el tema relacionado con turistas es más caro de lo que debería ser por como están los precios en el país.

    ResponderEliminar
  10. Hola, Hector. Me estoy volviendo un poco loco con la habitacion en kasane. Como walter no me ha vuelto a contestar me he puesto a buscar por mi cuenta y no he encontrado nada. Vi algo por 150 eur pero estaba lleno y lo demas que he visto no bajaba de los 400 euros noche. ¿por cuanto te salio la estancia si no es indiscrecion? ¿Cual es la oferta hotelistica alli?¿hay posibilidades de buscarse la vida sin nada reservado?¿hay campings para llevar tienda de campaña? Gracias de nuevo

    ResponderEliminar
  11. Es una lástima que no te pueda ayudar con el precio exacto, porque aunque el viaje fue en el 2009 el blog no existía y no pensaba nunca que mis viajes pudieran ayudar a otros que no fueran del círculo cercano, por eso no guardé el precio total. Pero tirando una cifra a riesgo de no equivocarme mucho (he llamado a mi padre para confirmarlo)creo que fue 460 euros por pareja, incluyendo 3 noches en el lodge, safari chobe, sunset cruise y la excursión a las cataratas Victoria ( y 2 botellicas de vino español que le traje). Rafael, dime las fechas de tu viaje o escríbeme un mail en contactos y hablamos en privado. De todas maneras te comento que a mí no me contestó en un mes o así.

    ResponderEliminar
  12. Nuestro itinerario es el que te adjunto. He conseguido contactar con alguien de un lodge y es lo mas barato que he visto hasta ahora pero es una pasada.209 euros por dia noche+3comidas+actividad en el parque, y aparte 23a usd por persona la excursion a victoria falls. Gracias

    16/08/2011 Kasane arrive
    17/08/2011 Kasane falls
    18/08/2011 Kasane Chobe
    19/08/2011 Kasane Chobe
    20/08/2011 Maun arrive
    21/08/2011 Maun plane okabango
    22/08/2011 Maun boat okabango

    ResponderEliminar
  13. entiendo que 209 es la pareja?, si es así aún tiene un pase. Sigue intentando con Walter, aún tienes hasta agosto. Piensa que yo me atrevería a irme allí sin nada reservado, ten paciencia.

    ResponderEliminar
  14. Lo malo es que es el precio por persona!! carisimo! esperare a ver si walter me contesta porque si no voy a tener que vender un riñon para ir

    ResponderEliminar
  15. Queria hacerte una pregunta, Kasane esta cerca de livingstone y de victoria falls y alli debe haber alojamiento mas economico, ¿como ves la posibilidad de ir desde una de estas dos ciudades a kasane para realizar las actividades? ¿es mucha distanica?hay muchos problemas en la frontera?

    ResponderEliminar
  16. Hola Rafa. Aquí hay un problema, tu medio de transporte. Si tomas un coche en Sudáfrica con permiso a Botswana, creo que no puedes salir a Zimbabwe. Botswana la consideran segura y Zimbabwe no tanto. Míralo pero casi estoy seguro.
    Si no tienes tu coche entonces irás en transporte público. Para pasar la frontera en este medio te recomiendo que leas http://www.elrincondesele.com/viaje-al-sur-de-africa-en-4x4-capitulo-octavo/
    Me parece que hacerlo por tu cuenta es un poco engorroso si tienes pocos días, pero es tu opción. Paciencia con Walter. Le intentaré escribir yo también.

    ResponderEliminar
  17. Muy buena entrada!!! Yo tb estuve en sudáfrica. Dejo mi blog por si a alguien le interesa: http://15diasensudafrica.blogspot.com/

    ResponderEliminar

Mi baúl de blogs TV