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2/11/11

relato de viaje a Bulgaria

2 comentarios


Antes de leer el relato echad un vistazo a la guía práctica que he hecho de Bulgaria y Macedonia, os irá bien para viajar o hacer turismo por Bulgaria.


LA LLEGADA 

Salimos a las 10:35 de Barcelona y aterrizábamos en Munich a las 12:25. Una escala que nos cambiaría el avión de Spanair a Lufthansa. Era el mismo terminal pero diferente edificio. Teníamos media hora para hacer el transfer así que más que una escala parecía el Pekín Express, pues tuvimos que volver a pasar controles de seguridad, subir y bajar escaleras mecánicas y pasillos, etc. Total que a las 12:40, en 15 minutos, estábamos embarcando rumbo a Sofía. Despegamos a las 13:15 y llegábamos a las 15:00, pero como en Bulgaria es una hora más, pues las 16:00.
Un poco larguillo si tenemos en cuenta que los viajes a Bulgaria directos no suelen durar más de 3 horas y media.
Nuestras maletas habían llegado con puntualidad alemana pese a la corta escala.

También tuvimos suerte con el banco del aeropuerto porque su horario normal es de 8:30 a 16:30 y hoy les tocaba guardia por lo que abrían hasta las 12 de la noche. Pudimos cambiar a 1,93 levas cada euro, buen precio.
El aeropuerto de Sofía es muy pequeño y está todo a mano, fácil de orientarse. Enseguida ves todos los stands de empresas de alquiler de coches, entre ellas la nuestra, Hertz.
El coche de alquiler estaba en el mismo parking del aeropuerto.
Allí nos dieron la primera y única mala noticia de todo el viaje. En parte no era muy mala porque aunque me habían asegurado en Hertz España que con carta verde podía salir del país, no estaba muy seguro porque en foros había leído que algunas no dejan cruzar la frontera. En el aeropuerto me corroboraron que sí podía ir donde quisiese pero que me tenían que hacer la carta verde y que hoy era muy tarde y mañana sábado y pasado domingo no trabajaba nadie. Me dijo que viniera el lunes y yo le dije que imposible, que el martes o miércoles podría volver a Sofía (no hay otra oficina de Hertz más que en Varna y Bourgas). Me dijeron que el martes seguro que ya estaría hecha.
Esto trastocaba mis planes originales pues tenía pensado bajar a Grecia desde Plovdiv, ahora tendría que volver a Sofía y bajar a Grecia vía Monasterio de Rila.
 Una vez pasajeros y pasaje estuvimos dentro del automóvil nos dimos cuenta que la elección de un Ibiza quizá no haya sido muy acertada. Pese a ir con poco equipaje no ha cabido todo en el maletero y tenemos que ir con una maleta de mano entre los niños y Marta con una mochila en el regazo.


SOFÍA  София

A la que salimos del aeropuerto empezábamos a darnos cuenta de que el estado del pavimento no estaba muy bien, de vez en cuando nos sorprendían agujeros en el asfalto de por lo menos 40 cm de diámetro y cuya profundidad desconocemos pero bien pudiera haber cabido un soldado búlgaro de la Primera Guerra utilizándolo de trinchera.
Nos preguntamos si había sido buena idea alquilar un coche si las carreteras están de esta manera, ya que tenemos aprensión a los agujeros en el asfalto desde nuestro fatídico recorrido entre Nata y Kasane (Botswana) por la carretera de los “Severe potholes ahead” que nos hicieron pinchar 2 ruedas (la de recambio incluida). Al salir al día siguiente de la capital constatamos que las carreteras están muy correctas y que aquí es al revés del mundo, el asfalto de la capital está en peor estado que el resto, aunque tampoco es un desastre.

Lo que vino después también tuvo gracia. Llegamos a nuestro hostel con todas las ganas de dejar el equipaje y salir a dar una vuelta por la ciudad y... nos lo encontramos precintado!!
Estaba todo cerrado, con cintas de precinto en las puertas y una nota de disculpas de cierre por problemas técnicos. No nos lo podíamos creer. El único hotel que reservábamos desde España y estaba cerrado. Incluso dos días antes me habían enviado un mail recordándome la reserva y haciéndomela confirmar. Temimos perder los 35 euros de cada una de las dos noches que teníamos reservadas aunque finalmente no fue así y nunca nadie nos los cobró.




La situación era la siguiente: estábamos en Sofía sin hotel, con una guía gráfica de El Pais Aguilar (muy buena de explicaciones de monumentos pero casi inútil en datos de utilidad), con dos niños que me decían que no querían volver a dormir en el coche como la vez que dormimos frente al Bryce canyon en la furgo, y con un SEAT Ibiza en Bulgaria.

También teníamos impresos los viajes a Bulgaria de el Sele y Viatgeaddictes. Decidimos ir al hotel que utilizaron los viatgeaddictes porque estaba en pleno centro.

Aparcamos el coche justo delante del cartel que señalaba el hotel hacia un callejón. Entramos al edificio Roger y yo mientras los demás se quedaban vigilando el coche y equipaje hasta decidir si quedarnos.

El edificio era muy antiguo y al entrar vimos lo que parecía el hueco del ascensor. Picamos el botón y oímos ruido de cables por lo que dedujimos que el ascensor estaba bajando. De repente entre los entrelazados hierros que protegían el habitáculo bajó un cajón de madera que parecía un ataúd atado a un cable. Instintivamente mi hijo y yo nos abrazamos aterrorizados.

Saldríamos vivos de aquella casa?

Nos introdujimos en aquella especie de sarcófago y picamos al segundo piso. Pensamos que nos dirigíamos al cielo una vez enterrados y nos reíamos a carcajadas de los ruidos y movimientos que hacía aquella extraña máquina. De repente al llegar al segundo piso apareció la figura de la mujer que regentaba el hotel. Su cara seria y mirada penetrante nos sesgó la risa al momento. Ahora sí que pensamos seriamente en que había llegado nuestra hora.

La mujer era más amable de lo que aparentaba y por señas, ya que no hablaba inglés, negociamos una habitación para 4 por 35 euros.

Dejamos el equipaje y nos fuimos a dar una vuelta por el centro y cenar algo.
Descubrimos yendo en dirección a la iglesia de Alexander Nevski el que sería nuestro restaurante de todas las comidas o cenas que hiciésemos en la capital, el Victoria. Un italiano para chuparse los dedos.



Después de cenar nos dimos una vuelta y vimos iluminadas la Iglesia Rusa, Santa Sofía y Alexander Nevski que explicaré más tarde en el recorrido del día siguiente.



Volvimos a la pensión, pues eso de hotel no tiene ni una estrella y después de matar una cucaracha que pululaba por la alfombra nos dormimos en esos catres que tenían forma de cama.
Se terminaba un primer día que no auguraba un viaje muy placentero. Nada más alejado de la realidad. El restaurante había sido un entrante de lo bien y barato que íbamos a comer todo el viaje. La primera visión de esos tres monumentos era una pincelada de todo lo que íbamos a ver. El hotel fue el más malo con ventaja de todos los que fuimos (exceptuando Plovdiv que ya explicaré...), los otros fueron mejorando exponencialmente hasta el lujo en Ohrid y Salónica, además de buenos precios. Las carreteras también mejoraron muchísimo la perspectiva del primer día. Pero todo eso estaba todavía por llegar.



DÍA  2.  (visita de SOFÍA y trayecto a VELIKO TARNOVO)


Ante todo comentar que la visita de Sofía se puede realizar perfectamente en un día y a pie pues todos los monumentos principales están en el centro de la ciudad (a excepción de la iglesia de Boyana y de algunos museos).
A las 8:45 ya estábamos en la calle y a las 16 horas habíamos visto lo más importante. Nos faltaba la iglesia Boyana pero la íbamos a dejar para el último día en Sofía.

(Para ver el recorrido y la visita de la ciudad de Sofía he hecho una entrada a parte que la podéis ver AQUÍ.)

Como no teníamos la noche reservada en el Guesthouse Sofía éramos más libres que los pájaros y a las 16 y pocos minutos más, decidimos volar hacia Veliko Tarnovo e ir adelantando el viaje, pues es mucho lo que queremos ver en poco tiempo.
Así que recogemos el equipaje del Maya y salimos de la ciudad.
Comienza para nosotros la aventura de descubrir el país a nuestro aire. Creo que la opción del coche es sin duda la mejor para moverte por la zona.
Nos quedan por delante unos 250 kilómetros que podemos hacer perfectamente antes de la hora de la cena.
La carretera de Sofía a Veliko Tarnovo comienza en la A2 sentido Varna y tiene algunos baches al principio pero luego se transforma en una autopista perfectamente asfaltada.

A la altura de Lovech giramos hacia Troyan para ver el tercer monasterio más importante del país.




El Monasterio de Troyan estaba abierto pero la iglesia la cerraban a las 16 horas por lo que tuvimos que conformarnos con verla por fuera, aunque sus arcadas llenas de pinturas no tenían desperdicio. Los niños disfrutaron con la nieve que envolvía el monasterio mientras nosotros contemplábamos nuestro primer escenario monacal búlgaro, es decir, estancias de los monjes que rodeaban un patio interior donde se levantaba una iglesia ortodoxa. Como no había nadie hicimos fotos y video a placer, pero siempre disimulando un poco, parece que hagamos algo ilegal por plasmar en imágenes los recuerdos que borra el paso del tiempo.
Habíamos llegado a las 18:10 y marchamos a las 18:35, llegando a Veliko Tarnovo a las 20:05.
Pese a encontrarnos en la misma avenida Stambolov no encontrábamos el hotel porque la casa no se diferenciaba en nada al resto que se ubicaban en el margen de la calle y el letrero era muy pequeño y en cirílico. Tardamos 10 minutos en dar con ella y finalmente una vez vistas las instalaciones (no queríamos otro Maya), dimos el visto bueno y nos instalamos en las habitaciones.

El hostal Stambolov no tenía nada que ver con el de la noche anterior.
Nos quedamos 2 dobles a 20 euros cada una con un baño compartido con una tercera habitación que estaba vacía.



Día 3     VELIKO TARNOVO

Pensábamos estar 2 noches en Veliko, así que teóricamente nos marcharíamos al día siguiente a mediodía dirección Plovdiv.
Después de tardar más de lo previsto en desayunar en el café Stratilat frente a la estatua de Stefan Stambolov y comenzar nuestra visita a las 10:15, además de algún contratiempo en Arbanasi y un despiste yendo hacia Preovatseski, creíamos que no nos daría tiempo a ver todo. Pero para nuestra sorpresa, moviéndote en tu coche, da tiempo a hacer lo más importante en un día y más si lees este diario con los puntos gps que os pondré para que no os perdáis y vayáis directos a los puntos de interés.

El resultado es que en un día recorrimos:


Ver VELIKO TARNOVO en un mapa más grande


ARBANASI: el pueblo, el monasterio de Sveta Bogoroditsza y la iglesia de la Natividad.

MONASTERIO DE PREOBRAZHENSKI

TSAREVETS: fortaleza e iglesia

EL BARRIO DE ASENOVA: puente e iglesias por fuera (estaban cerradas).

MONUMENTO A LOS ZARES

CATEDRAL DE VELIKO: la vimos al día siguiente a primera hora antes de partir.




ARBANASI

A las 11 de la mañana habíamos recorrido los 4 kilómetros que separan Veliko de Arbanasi y nos encontrábamos frente al monasterio de Sveta Bogoroditsa. El pueblo de Arbanasi estaba bastante nevado, no obstante parece que la nieve no es muy reciente y las carreteras están completamente transitables. Para llegar al monasterio, que está en una calle del pueblo que más parece urbanización, dimos unas cuantas vueltas. Este pueblo está bastante mal señalizado e íbamos a perder tiempo tontamente buscando los lugares visitables.
Para los niños habíamos llegado al paraíso, no iban a parar de jugar con la nieve hasta irnos del pueblo.


Aunque el Monasterio de Sveta Bogoroditsa fue fundado en el siglo XIII estaba restaurado de fecha reciente, a pesar de que tanto el exterior como el interior aparentaban tener bastantes siglos, este último por el trabajo constante del humo de las velas.


Bien merece una visita sobre todo si hay misa como era el caso de esta mañana de domingo.
Hasta aquí habíamos llegado bien con el coche. Decidimos aparcarlo y no tentar a la suerte por estas calles nevadas y estrechas buscando la Natividad.
Llegar a la Iglesia de la Natividad fue una medio odisea, nos costó Dios y ayuda encontrarla, nunca mejor dicho, pues la ayuda vino materializada en forma de monje ortodoxo que nos guió entre sus calles blancas que parecían todas llevar a ningún lugar (el monje más simpático que hemos visto, porque desde luego no son la alegría de la huerta).



Su aspecto exterior amurallado nada induce a pensar la maravilla que encierran sus paredes. Diría que su apariencia externa es la de una casa cualquiera del pueblo alargada y de una planta. Por ello os dejamos las coordenadas GPS del lugar para que vayáis directos a la iglesia. N43º06.994´ E 25º 36.439´.





Lo más interesante son sus muros que entre los años 1632 y 1649 se cubrieron de frescos policromados que ocupan literalmente hasta el último milímetro de pared. Disfrutamos de la visita completamente solos pues nos abrió la mujer encargada del lugar que además nos dejó en el interior para robar las instantáneas a placer mientras nos turnábamos en la guardia para no ser pillados en este acto que sería recurrente todo el viaje. Éramos los ladrones fotógrafos de pinturas monacales y eclesiásticas, uno de los peores delitos del cielo ortodoxo. Menos mal que si vamos al cielo supongo que nos tocará por la entrada de los católicos y no nos reconocerán.





A la salida la mujer nos dio unas postalitas, supongo que por las 6 levas que pagamos por la entrada familiar. Parece ser que si no vas en fin de semana hay que llamar a un teléfono que está en el letrero de la puerta exterior para que venga esta señora.
Os dejo el video de la visita



De allí descansamos en una “Mexana” típica del país donde tomamos unos refrescos y café.



 MONASTERIO DE PREOBRAZHENSKI

Un lugar que no os podéis perder bajo ningún concepto en vuestra visita a Veliko es el monasterio de la Transfiguración o Preobrazhenski.
Tardamos más de la cuenta en llegar porque al salir a la carretera de Arbanasi a Veliko nos fuimos en sentido contrario a la ciudad porque el monasterio no salía en el GPS y nos orientamos mal. De todas maneras lo que nos está pasando aquí no nos pasa habitualmente porque si no seríamos los 4 tontos muy tontos de viaje. Y es que nos está costando sobremanera dar con los lugares en Veliko y alrededores.
El caso que para ir al monasterio hay que volver a Veliko y tomar la E85 que pone en el mapa, aunque nosotros en nuestro diario la tenemos apuntada como E78. En dirección norte a 6km y concretamente en N 43º 06.994´ E 25º 36. 439´, daréis con este solitario monasterio.

Este monasterio está entre mis lugares preferidos de viaje, clica aquí para ver el post que he dedicado al Monasterio de Preobrazhenski.


Cuando volvimos a Veliko nos fuimos directos a comer antes de atacar la fortaleza de Tsarevets. Fuimos al restaurante con el difícil nombre de Shtastliveca.
Al salir hace un sol increíble y no es la tripa llena que nos hace ver todo más claro. El caso es que un día que amanecía de nieve se ha convertido en una tarde radiante que nos permite ver la fortaleza de Tsarevets como en verano, aunque con restos de nieve.


CIUDADELA DE TSAREVETS (Царевец)

La fortaleza e iglesia se encuentran en el mismo pueblo de Veliko, justo en la curva que dibuja el río Yantra, de manera que el río rodea casi por completo la fortaleza que, emplazada en la colina rocosa, le convierte en un lugar estratégico natural inmejorable que ya advirtieron sus ocupantes desde el IV milenio a.C. 


Fue capital del segundo reino búlgaro hasta que la invadieron los otomanos y la redujeron a escombros.
Sólo podemos admirar en la actualidad unos pocos edificios restaurados de los 400 que habían a parte de las 22 iglesias.

Entramos por la puerta principal tras pagar 6 levas toda la familia y comenzamos a subir escaleras hasta la iglesia del Patriarcado, del siglo XIII, que domina la colina. Dentro hay que destacar los murales modernos que decoran las paredes.


Subiendo a la iglesia y al poco de cruzar la puerta principal, nos había recibido un espectáculo de muñecos mecánicos que llevaba una familia búlgara y que está distraído para los críos. Te cuentan la historia de esta ciudad medieval. Os dejo un video aquí.

Bajamos al Palacio Real.





Vimos la Torre de Asenova
Y después de unas vueltas salimos de la fortaleza y nos fuimos al barrio de Asenova.


BARRIO DE ASENOVA

No hay que perderse tampoco el dar una vuelta por este barrio que se extiende a ambos lados del río y bajo los elevados muros de la fortaleza del lado norte, al lado de la carretera que nos llevó a Arbanasi.



Este barrio estuvo habitado por artesanos y clérigos que lo abandonaron tras el terremoto de 1913. Testimonio de que lo habitaban bastantes clérigos es la cantidad de iglesias que tiene este pequeño barrio de Veliko Tarnovo. No sé si por la hora que fuimos, que era poco más tarde de las 16:00h, el caso es que todas estaban cerradas. Pero vale la pena echar un paseo y cruzar el puente de madera.



Al otro lado encontraremos la hermosa Iglesia de San Demetrio, de 1185, aunque totalmente restaurada en el siglo pasado.


Otras iglesias del barrio son la de los Cuarenta Mártires, la iglesia de la Dormiciónla iglesia de los santos Petûr i Pavel y la de Sveti Georgi.




Volvemos hacia el centro de Veliko Tarnovo y nos dirigimos hacia el Monumento Asenid, ese monumento que nos dio la bienvenida a la ciudad el primer día cuando nos asomamos al balcón del hotel o a cualquier mirador del río de la ciudad.
Esta vez las vistas serían diferentes, desde el monumento se puede contemplar las antiguas casas de la ciudad al borde del precipicio. Dos estampas de Veliko que se quedan en el recuerdo.



Aparcamos el coche antes del puente Stambolov y lo cruzamos andando.
El monumento Asenid conmemora el 800 aniversario de la fundación del segundo reino búlgaro y de sus zares.


Aquí los niños disfrutaron escondiéndose entre las estatuas y asomándose al río.

De nuevo en la calle Stambolov intentamos visitar el barrio de la artesanía pero ya estaba todo cerrado, y eso que todavía no había oscurecido, lo hace a las 18:30. Después de cenar me acerqué yo sólo a Tsarevets para verlo de noche iluminado, pero mi sorpresa es que comenzó a nevar fuerte y me volví enseguida.


DÍA 4

Cuando despertamos, lo hicimos en un Veliko diferente, casi blanco. Nuestras vistas a Asenid, el río Yantra y las casas de Veliko se habían transformado en una estampa navideña.


Nos empezó a preocupar el estado de las carreteras de camino a Plovdiv, más considerando que teníamos que cruzar la cordillera de los Balcanes y no teníamos cadenas pues la chica de Hertz nos dijo que en esa época no hacía falta.
Pero el caso  es que no nevaba y más bien parecía que iba a hacer un buen día.
Nos despedimos de Veliko visitando su catedral y con esto concluimos nuestra visita de Veliko.



Nos hemos dejado cosas pero el tiempo es muy justo para todo lo que queremos hacer en este viaje. Algunas de esas cosas que nos quedaron están en este enlace de Wikipedia que pone los principales atractivos de la ciudad.
Y este es el vídeo de la visita de Tsarevets, Asenova y el centro de Veliko:



Iniciamos ruta hacia Triavna a las 10:10h.



CAMINO A PLOVDIV



Ver de Veliko a Plovdiv en un mapa más grande



Recorrimos estos 43 km que separan Veliko de Tryavna entre carreteras de paisaje nevado pero totalmente transitables.
Llegamos al pueblo de Tryavna y paramos en la primera iglesia que vimos. Una vez orientados con el mapa dedujimos que estábamos en la parte nueva de la ciudad y después de repostar el coche unas 104 lv a 2,45 lv/l y ver la iglesia de Sveti Georgi continuamos al centro donde localizamos un parking público de pago frente a la oficina de información turística a las 11:15h.



TRYAVNA

El parking estaba en las coordenadas N 42º52.041´ E 25º29.523´ h 444m.
Este pueblo surge de las pobres tierras que le rodean. Son de tan mala calidad que sus habitantes decidieron dedicarse a la artesanía con tanto éxito que prueba de ello es las ricas casas, típicas construcciones del periodo del Renacimiento Nacional Búlgaro. La población contiene hasta 140 monumentos culturales, museos y exposiciones.
Nosotros vimos la zona de la plaza Kapitan Dyado Nikola, con su Torre del Reloj 
torre del Reloj


Shkoloto
Cuando se inauguró en 1839 los profesores y alumnos que vivían en las aldeas de los alrededores se alojaban en las estancias que rodeaban el patio central interior.


Ahora también es museo, y en sus diferentes habitaciones exhiben, por ejemplo, cuadros de Dimitur Kazakov y esculturas de su hermano Nicola.
También hay una exposición de relojes antiguos. pero lo que más nos gustó es la pequeña aula con sus pupitres establecidos por orden. los más cercanos al profesor escribían en arena, la segunda fila con tizas y pizarritas, la tercera y cuarta con pluma y papel.

También vimos la iglesia del Arcángel San Miguel y el puente sobre el río Tryavna.

En el pueblo hay un montón de casas de búlgaros ilustres que deben ser muy curiosas de ver pero que a mis hijos les importaban un bledo pues ellos dedicaron su esfuerzo intelectual en la visita a esto:



Sendas bolas de nieve que tuvimos que abandonar en un rincón cuando su peso se hizo insostenible para mis retoños.
Y también nos dedicamos a devorar una pita con Frankfurt y patatas fritas.






CRUZANDO LOS BALCANES CENTRALES



Nos disponemos a cruzar el puerto de Shipka, justo al Este del Parque Nacional de los Balcanes Centrales, el macizo de Stara Planina.


Ver de Veliko a Plovdiv en un mapa más grande


Con ello cruzamos del norte de Bulgaria al valle central donde se asienta Plovdiv.

La carretera que viene de Veliko y cruza estas densas montañas muere en Kazanlak, un poco más al sur de Shipka. A la salida del macizo descendemos al antiguo Valle de los Tracios.
De Tryavna a Kazanlak hay 63,8 km, una hora y media de camino.


Pensábamos visitar alguna tumba de los abundantes yacimientos arqueológicos del valle de los Reyes Tracios, pero nuestro tesoro escondido e ignorado iba a ser una iglesia emplazada en el bosque de la montaña de Shipka.
Nos atrajo hacia ella las hermosas cúpulas doradas que resaltaban en la lejanía.
No podíamos imaginar encontrar esta maravilla en un pueblo que ni habíamos ubicado en la preparación del viaje.


Era la iglesia memorial de Shipka, construida en 1902 en recuerdo de soldados búlgaros y rusos muertos por la liberación del país.
El exterior compite en belleza con las policromadas paredes de su interior. Se nos cayó literalmente la baba contemplándola en solitario después de que nos abriera sus puertas una mujer que la custodiaba.




La iglesia se encuentra en N 42º 42.947´ E 25º 19.688´ a una altura de 618 metros.
A pesar de que podíamos tomar una carretera hacia el sur para llegar a la nacional 6 que va de Sofía a Burgas, decidimos desviarnos un poco hasta Kazanlak para ver la ciudad.
El paseo lo hicimos desde el coche sin nada que resaltar más que nuestro gps se volvió más loco que una cabra dentro de la ciudad, por lo que decidimos retomar la N6 dirección Sofía hasta la altura de Karlovo donde nos desviamos al sur por la 64 hacia Plovdiv.

10 km de Plovdiv paramos a comer en una “Mexana” que anunciaban desde la carretera 64 y que está a unos metros en una calle adyacente.
La Mexana Diana fue una de las mejores elecciones del viaje. Llegamos casi a las 16:30  horas y nos hicieron la comida expresamente. Como sabéis estos mesones típicos del país ofrecen la comida búlgara a buen precio y calidad, además de cantidad.
Comimos una ensalada Shopska y queso del país como entrante. Después una Kavarma y unos pimientos rellenos de queso frito y empanados para chuparse los dedos (chushka byurek). Para completar pedimos una parrillada de carne (meat balls que no son albóndigas si no hamburguesa, Kebapche, pinchos y pollo). Los platos nos los sirvieron en recipientes en forma de barcos de arcilla.


Las bebidas y el café completaron las 55 levas que pagamos (27 euros) sin creernos lo que habíamos llegado a comer por ese precio y en un más que buen restaurant.



Llegamos a Plovdiv sobre las 18 horas y nos dirigimos a Esperantsa haciendo caso de nuevo a la experiencia de los viatgeaddictes ya que no llevábamos más info de la ciudad sobre hoteles.
El lugar estaba en la calle Ivan Vazov 14 y la web era www.esperansa.hit.bg, que os lo paso para que nunca acudáis allí si no es que estáis más que desesperados y es vuestra única “esperansa”.
Como en todos los viajes, uno siempre hace el gilipollas en algún momento, y este se iba acercando conforme nos aproximábamos al lugar. Al llegar vi que el edificio estaba todo cerrado y el sitio además daba un poco de yuyu. Como estaba seguro de que ese era el lugar piqué a una especie de anexo que había luz. La señora que vivía allí ni siquiera sabía nada de esa oficina que aparentaba estar cerrada hace años. Hubiera sido un buen momento para irnos a la aventura y encontrar seguramente un lugar bastante mejor, pero siguiendo las indicaciones de los compañeros viajeros y su muy recomendable estancia en este lugar continué en las pesquisas porque además ya estaba hasta intrigado. El caso es que la mujer me hizo acompañarla a la fachada principal (la oficina estaba en un patio trasero) y habló con el hombre que atendía un puesto de chucherías en la calle, que hizo una llamada de teléfono y a los 10 minutos llegó la mujer de la “Esperansa”.
El tema es que el lugar es una oficina cutre, cuchitril, antro o como le quieras llamar en el que la señora hace unas llamadas de teléfono a pisos de conocidos o pensiones de malamuerte para localizar un sitio y luego llevarte. Es una intermediaria, es una buscadora de asilo, esa mujer es.... la ESPERANSA!
Después de pagar los 20 euros por habitación sin verlas físicamente, cosa que jamás había hecho hasta el momento (sólo en Moab, EEUU) llegamos a una calle en que la señora nos hizo aparcar en un vado dándonos seguridad de que no se llevarían el coche porque era de la finca, y, después de picar en este timbre


Subimos al piso que regentaba un matrimonio que al parecer ofrecía habitaciones de un piso anexo a su vivienda. Digo que tendrían un piso enorme y lo separaron para alquilarlo por partes. El lugar no estaba mal del todo pero para mi entender es ideal para mochileros solitarios y de muy bajo presupuesto. Nos gastamos 40 euros por las dos habitaciones y estoy seguro que buscándome la vida en todo ese rato hubiera conseguido algo muchísimo mejor por un precio entre 60 y 80 euros. De todas maneras os dejo las coordenadas de esa pensión por si queréis acudir sin intermediarios que seguro que os dejan la habitación por 10 euros N 42º 08.416´ E 24º 45.283´  calle de Borislav 3 piso 1º.

La suerte es que como no había nadie en las otras dos habitaciones no tuvimos que compartir el baño con nadie, y parecía que teníamos un piso para nosotros.





Día 5.    PLOVDIV



Amanece con sol pero la poca nieve en los techos de los coches nos dice que ha nevado tímidamente por la noche.
Nos disponemos a visitar esta antiquísima ciudad, dicen que de las más antiguas de Europa. Su casco viejo está asentado sobre tres colinas, por ello lo de su antiguo nombre romano de Trimontium.
Y eso es lo que vamos a visitar, su casco antiguo.
Aparcamos el coche en un parking de la calle y vigilado por un guarda junto a la zona a explorar. Costaba 1 leva la hora y se sitúa en N 42º 08.789´ E 24º 45.246´ altura 178,7 m.
Desayunamos en 2 bares que estaban al lado, y digo 2 porque en uno fueron bocadillos (4 frankfurts 10 levas) y en el otro café con leche ya que ambos en un bar no nos los proporcionaban, cosa de costumbres.
En el del café con leche tenían wifi y allí leí mi correo y pude ver un mensaje de Herz diciendo que si me interesaba la carta verde por 149 euros. No me la habían hecho todavía porque el precio se encarecía el doble de lo que me habían dicho el primer día. Rápidamente les contesté que la hicieran y a ser posible para este día, martes, ya que nuestra intención es a final del día estar en Sofía.

Así que para el día de hoy vamos a visitar Plovdiv, el monasterio de Bachkovo y vuelta a Sofía.

Para la visita de Plovdiv he realizado una entrada exclusiva para la ciudad AQUÍ.

A las 12h partimos hacia el Monasterio de Bachkovo.


Aunque nuestro objetivo de hoy era el Monasterio de Rila pasando antes por Sofía a recoger la carta verde para el vehículo, la importancia de Bachkovo bien merece hacer los kilómetros en sentido contrario a la capital.

Primero nos fuimos hacia Asenovo y de allí continuamos 22 km internándonos en la cordillera de los Ródope, que separan Bulgaria de la planicie griega que desemboca al mar, aunque en algunos casos acaban tocando el Egeo como en la isla de Thasos.



MONASTERIO DE BACHKOVO

Llegamos al monasterio a las 12:35h posición N 41º 56.529´ E 24º 51.012´ altura 402 metros.

 El monasterio de Bachkovo está ubicado en la ladera de la montaña, en una zona muy boscosa. La carreterilla que lleva al monasterio cuando se separa de la principal, está llena de puestos o tiendas de comida y recuerdos, la mayoría cerrados, pero nos dan una idea de lo frecuentado que debe estar el lugar en fin de semana o en vacaciones.

Pero ello no quiere decir que sea un lugar turístico, si no importante en su culto y para la oración. Ello queda de nuevo patente en la absoluta prohibición de fotografiar o hacer video, no sólo en el interior de la iglesia si no en todo el recinto del monasterio. Esta prohibición logramos evitarla en el patio pese a haber un guardia que daba rondas todo el rato, pero fue imposible en el interior de la iglesia pues estaba llena de monjes rezando.

Al bajar del coche vimos 2 monjes que entraban al monasterio portando un corderillo cogiéndolo de las patas cada uno con una mano. Los críos salieron corriendo tras ellos para ver donde lo llevaban. Lo dejaron en un pequeño cercado en el patio interior junto a un cordero más grande, supongo que esperando su cercano sacrificio.
El patio está cubierto de flores, árboles y fuentes.


Este monasterio fue fundado en 1083 por dos hermanos georgianos alistados en el ejército bizantino. En el siglo XIII fue protegido por los zares hasta que los otomanos lo destruyeron en el XVI, pero un siglo después estaba de nuevo restaurado.
Este monasterio, además de ser el segundo más importante del país después del de Rila, también ha sido proclamado Patrimonio de la Humanidad.
En el centro del patio está la iglesia Sveta Bogoroditsa del siglo XVII con un hermoso iconostasio muy decorado custodiado por los monjes que rezan en el interior.
No os olvidéis de visitar el refectorio y su techo abovedado con frescos.
Una puerta situada a la izquierda del patio te lleva a un patio más pequeño con la iglesia Sveti Nicola, del 1834 con buenos frescos, sobretodo el de la cúpula.


Volviendo a Asenova paramos en la fortaleza, llamada Asenova Krepost.



La encontramos a 2 km de Asenova y 7 del monasterio de Bachkovo (N 41º 59.184´ E 24º 52. 370´ altura 371,3m).
Es una fortaleza medieval que servia como fortificación fronteriza contra las incursiones latinas, aunque ya fue levantada en su lugar una fortaleza más antigua de época Tracia y posterior romana y bizantina.


Encontramos ruinas de muros de piedra formando habitaciones del antiguo palacio y culminado con una gran bandera búlgara.


Pero lo mejor preservado y más notable característica de Asenova Krepost es la Iglesia de la Santa Virgen de Petrich del siglo XII-XIII. Es un edificio de dos plantas, una sola nave con cúpula de cruz con un atrio ancho y una torre grande de forma rectangular, y cuenta con pinturas murales del siglo XIV. Está unos metros más abajo del palacio.


El fuerte viento helado nos congelaba la cara y nosotros pensábamos lo duro que sería pasar un invierno en estas condiciones, siendo soldado y vigilando el paso de los Ródope.




                                                        Video homenaje a Jesús Calleja



DE VUELTA A SOFÍA Y CAMINO A RILA


Eran las 13:49 y estábamos a 167 km de Sofía. Al pasar por Asenova no quisimos parar a comer, para ir tirando unos kilómetros.
Total que de tirar unos kilómetros acabamos comiendo en Sofía a las 16:00 horas en un Mac Donalds. Y es que los niños vieron uno en la autopista que estaba en construcción y se les metió en la cabeza la idea, así que no encontramos otro hasta la capital.

Los 30 km hasta Plovdiv fueron de carretera con algún que otro agujero y no muy buena. Después giramos en la A1 y los últimos 125 km son de buena autopista por la E80.

Después de comer nos dirigimos al aeropuerto para conseguir la esperada carta verde e irnos hacia Rila.
No sé porqué, pero intuía que no iba a ser tan fácil como llegar, recogerla y marchar. Así fue. Llegamos y el chico del mostrador no sabía nada. Después de unas llamadas nos dijo que no estaba allí y que la tenían tramitando en el banco Pireus, en mitad de la ciudad.
Después de insistir que la quería en esos momentos, pues no queríamos hacer noche en Sofía, logré convencer al chico para que a su vez él convenciera al del banco que me esperara antes de cerrar (que estaban a punto) y entregármela.
Salí disparado del aeropuerto y nos fuimos a toda velocidad hacia el centro, yo, la familia y el Ibiza, sorteando todos los agujeros del asfalto que encontrábamos.
Nos costó encontrar el banco, pues estaba en un acceso a una especie de cruces de autopista que más parecía un montaje gamberro de scalextric, pero al fin la conseguimos.




Nos dirigimos hacia el Monasterio de Rila a las 17:30, tenemos 97,8 km hasta el pueblo de Rila.
La carretera en sus primeros 22 km tiene mucho tráfico, vamos pasando por todos los barrios periféricos de Sofía, coches, semáforos, atascos y baches. Luego accedemos a la E79, una autopista nueva de 14 km. Después sigue siendo la E79 pero no es autopista aunque se le puede considerar vía rápida durante otros 28 km. Después se transforma en una carretera que podríamos catalogar de buena.
Paramos a poner gasolina en una OMV, 78´44 levas o 32 litros que nos habían durado de Triavna hasta Sofía.
Llegamos a Rila a las 19:10 de la tarde y no había ni Dios por la calle. Miramos algún hostal pero decidimos retroceder a uno que habíamos visto en Kocherinovo.
Por cierto, un inciso. No os salgáis de la carretera hasta este pueblo, que es el que marca el acceso a la carretera secundaria que va a Rila. Nosotros hicimos caso a nuestro gps que nos señalaba un desvío unos cuantos kilómetros antes de Kocherinovo y no hicimos más que perder el tiempo, pues nos intentó cruzar por la montaña y la carretera cada vez se hacía más estrecha, hasta que en una aldea nos intentó meter por un camino de cabras inaccesible. Y llevaba marcado el evitar carreteras sin asfaltar en el GPS, que ya sé que estáis pensando.
Así que dormimos en Kocherinovo, en el hotel Michel. Un hotel más que recomendable aunque la única pega era que no aceptaban tarjetas de crédito (eso fue que el motivo de pasar de largo del hotel en un primer momento.




DÍA 6.   EL MONASTERIO DE RILA


Partimos a las 9:15 hacia el monasterio, a 30 km del hotel. A las 9:50 habíamos llegado a sus puertas, recorriendo una carretera sin dificultad para que accediera nuestro Ibiza.




Nos encontramos en N 42º 07.977´ E 23º 20.377´ a 1200 metros de altura y con -5,5 ºC que nos marcaba el termómetro a las 11 de la mañana cuando salimos del recinto.



Aparcamos en el parking exterior sin problemas de espacio y gratuitamente. Entramos por la puerta oeste (Dupnitsa) y avanzamos por las antiguas losas de piedras que están pulidas de la cantidad de peregrinos que han ido acercándose a este monasterio.




El monasterio de Rila es la principal atracción del país, y desde luego uno de mis lugares preferidos de viaje. Por tanto ni se os ocurra no clicar al enlace donde os he preparado una entrada exclusiva del Monasterio de Rila.



Nuestra última parada sería el monasterio de Rozhen antes de dejar el país y pasar al norte de Grecia.

Para llegar a él bajamos junto al río Struma, que corre al sur para desembocar en el Egeo. Circulamos junto a él muchos kilómetros en nuestra carrera hacia este nuevo país de nuestro viaje.
Una vez pasado Sandanski giramos a la izquierda en dirección Melnik y abandonamos por unos momentos la carretera hacia el sur, desviándonos momentáneamente para la visita de ese monasterio situado a 7 km al nordeste de Melnik.



Este monasterio es muy recomendable por el emplazamiento y su entorno de raras montañas. 


El día que lo visitamos no había absolutamente nada, sólo un par de personas trabajando en un tejado y fue uno de ellos el que vigiló la iglesia mientras la visitamos.




Me gustó esa particular pintura de la escalera al cielo, no me cansé de mirarla.


A la salida fuimos a visitar la pequeña iglesia que nos encontramos de camino al monasterio y que se halla a no más de 200 metros de este. Es la iglesia de Cirilo y Metodio, que estaba cerrado el acceso a su interior. Junto a ella está la tumba de Sandanski. Tras acariciar los niños un par de caballos que pastaban cerca del templo, retrocedimos camino y bajamos hacia las últimas casas que habíamos visto por el camino y donde nos pareció ver una Mexana o mesón típico de comida búlgara.
Se llamaba mexana Pohieh y comimos a la altura de una despedida, de nuestro adiós momentáneo a Bulgaria. Entramos al poco tiempo en Hellas, en la Macedonia griega.













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2 comentarios :

  1. Buscando información sobre Bulgaria, he encontrado tu blog y... me lo he pasado pirata leyéndolo!!!
    Me ha encantado como escribes, como relatas todo, la información tan completa que das ( jolín, se agradece que hayas puesto las coordenadas gps de los lugares más interesantes, los precios de las cosas, restaurantes, hoteles, etc... )y, en general, como te lo has currado
    Gracias a gente como tú, los demás podemos recopilar información para que luego nuestros viajes sean mucho más interesantes
    Así que gracias por contar tus experiencias y sigue escribiendo, porque lo haces genial

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    1. muchas gracias por este pedazo comentario. Me encanta que la gente que lee el blog acabe pensando lo que tú, ese es mi objetivo principal. Ojalá que a los demás o al menos alguno más, piensen esto que has comentado. Por cierto, hablando de recopilar info para vuestros viajes, en eso estoy con mi nuevo proyecto www.buscablogsdeviaje.com en el que junto diarios muy buenos de cada país. échale un vistazo ;)

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