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10/10/11

La Ruta Puuc, visita y recorrido

2 comentarios


En dos días recorrimos la Ruta Puuc, al sur de Mérida, visitando la gran Uxmal, Sayil, Labná, Kabah y Xlapak. Planeando el recorrido nos dimos cuenta que la mejor opción era alquilar un coche o rentar un carro como dicen aquí, quiero decir, acá. La opción del coche es la mejor, sencillamente por la deficiencia de servicios públicos a lo largo de la ruta. De haber si los hay pero no pasan regularmente por lo que para ir de unas ruinas a otras puedes estar esperando horas, además de que casi todas quedan separadas de la carretera. Por tanto lo que podríamos hacer en un par de días es muy probable que se pudiera extender hasta 3 o 4 y añadir el inconveniente de llevar el equipaje a cuestas.

Así que mientras Marta se quedó en el hotel yo fui a rentar el carro al centro y una hora después aparecí con un escarabajo blanco y flamante dispuesto ha acompañarnos un par de días.
A las 8 a.m ya estabamos lejos de Mérida, divisando el primer pueblecito que encuentras en la ruta a Umán.

En Umán nos desviamos de la carretera que va a Campeche y nos dirigimos al Sur hasta el pueblo de Muna punto en que la carretera se divide en dos direcciones, hacia Uxmal o a Ticul. Tomamos camino a Ticul con el objeto de comenzar la ruta puuc desde el Este, empezando en Loltún y acabando en Uxmal para finalmente volver a dormir a Ticul. Así que en este último pueblo dejamos el equipaje en la habitación que reservamos y nos fuimos de vacío.

RUTA PUUC



Siguiendo rumbo hacia el sudeste se llega a Oxkutzcab, pueblo cuya única curiosidad reside en el nombre.  Desviandose de Oxkutzcab hacia la derecha se llega a las grutas de Loltún donde comienza la ruta puuc. Llegamos a las cuevas un cuarto de hora después que comenzara la visita guiada y la siguiente entrada era a las once, demasiado tarde para esperar por lo que decidimos continuar y dejar la visita para el día siguiente si nos veíamos con humor de volver hasta aquí.

Continuamos hacia Labná.


Labná era una pequeña ciudad maya dependiente de la gran Uxmal. En lengua maya significaba casa vieja o abandonada y nada más cercano a la sensación que nos produjo al visitarla. nada más entrar al recinto te encuentras con un palacio cuya fachada se adorna con muchas puertas rectangulares separadas unas de otras por columnas adosadas. El palacio tiene tres niveles o pisos comunicados por una escalera central.




Se une al Mirador por un sendero o sacbé de unos trescientos metros.


El Mirador se ubica sobre una pirámide de la que sólo queda un montículo de piedras.

El mirador

Enfrente del Mirador se levanta un arco a semejanza de los del triunfo romanos aunque éste formaba parte de un edificio ahora desaparecido.


Mientras hacíamos fotos de este lugar íbamos oyendo ruidos que provenían de la pirámide, algo así como desprendimientos de piedras y como si se fuese deslizando algún animal. Finalmente se trataba de dos iguanas, las reinas de este lugar solitario poco visitado por los turistas y que nos miraban impasibles desde las alturas. Estuvimos observándolas durante un buen rato, la verdad es que se mueven poco, se pasan las horas tomando el sol abrasador de estas latitudes.


el vídeo de Labná:

Datos útiles:
A 42 km al sureste de Uxmal por la carretera núm. 261; desviación a la izquierda en el km 30 por la carretera estatal núm. 31.
Días de visita: Lunes a Domingo. Horario: 8:00 a 17:00 horas. Costo: $37.00 pesos.
¿Dónde están?


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 Las siguientes ruinas en dirección hacia Uxmal eran las de Xlapak.


De estas ruinas hay poco que ver puesto que están bastante deterioradas.


A continuación visitamos a 5 km de las dos anteriores las ruinas de Sayil

Declaradas Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1996 junto a Uxmal, su palacio principal de 3 niveles es impresionante. El edificio posee un total de 94 cuartos, correspondiendo el mayor número de ellos al segundo piso.






En medio una enorme escalinata comunica los tres pisos y separa la construcción en dos partes simétricas. Pero lo más impresionante de todo es la soledad en que nos vemos envueltos, nosotros dos y el gran palacio maya. Decidimos subirlo y nos apalancamos en el segundo piso ya que las escalinatas que llegan a la cima están muy deterioradas. Aquí determinamos de mutuo acuerdo comer porque el hambre apremiaba y el almuerzo que traíamos era suculento. A parte de comer también bebimos, muchísima agua, el calor es insoportable. Después del refrigerio nos quedamos un rato tomando el sol y contemplando la selva. Yo me fui a explorar alguno de los 94 cuartos que he dicho anteriormente. En casi todas las construcciones mayas hay cuartos, todos bastante parecidos. Son pequeños, de unos dos metros de ancho por tres de largo y no mas de dos de alto, acabados en una bóveda trapezoidal, muy oscuros solamente iluminados por la puerta de entrada, la humedad se respira y se huele. Además es el escondite predilecto de iguanas, murciélagos y de alguna que otra serpiente, así que vistos unos pocos, vistos todos y me fui con Marta a tomar el sol. Luego nos adentramos por los caminos a través de la selva y que comunican con restos de otros edificios en ruinas. Los senderos eran largos y mal señalizados, en uno de ellos llegamos a retroceder por miedo a perdernos ya que no se le veía fin y cada vez era más estrecho, además habían bifurcaciones que complicaban mas las cosas.



¿Dónde está?


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  Datos útiles: Sayil se localiza a 33 km al sureste de Uxmal por la carretera núm. 261; desviación a la derecha en el km 34.
Días de visita: Lunes a Domingo. Horario: 8:00 a 17:00 horas. Costo: $37.00 pesos.


Video





Al salir tomamos una cola en un chiringuito en la entrada de Sayil y hablamos un rato con la dueña que no dejó de hacer punto en toda la conversación. Era una india entrada en años, de habla pausada y mirada estudiosa, le gustaba saber sobre nosotros. Estuvimos charlando hasta acabar los refrescos y
continuamos hacia


 Kabah.
Aquí las ruinas están a pie de carretera y te muestran toda su majestuosidad nada más cruzar la entrada que accede al recinto puesto que alcanzas a verlo casi todo en una perspectiva general. Son las ruinas más grandes de la ruta Puuc (1,2 km²), después de Uxmal claro.



El Grupo del Palacioes el edificio más grande de la ciudad y tenía más de treinta habitaciones. Cerca tenemos el edificio llamado Codz Poop.

Codz Poop
El Codz Poop o la "estera enroscada" es el edificio más importante de Kabáh. También se le denomina Palacio de los Mascarones.



En fin, Kabáh es otro lugar para subir y bajar escaleras, entrar en cuartos oscuros y húmedos, y morirse de calor sin parar de hacer fotos y bebiendo agua continuamente. Pese a todo se disfruta.








¿Dónde está? Ver mapa más grande


el vídeo de la visita



Se disfruta tanto como para atrevernos a ir hacia


Uxmal 

y verlo en dos horas, puesto que cerraban a las cinco y eran las dos y media. Es un tiempo demasiado justo ya que Uxmal junto con Palenque, Chichén-Itzá, Tikal y Copán son las ruinas mas extensas y espectaculares que los mayas nos han legado y por tanto era todo un gigante al que enfrentarse. Podíamos hacerlo. Me gustaría hacer un pequeño inciso. No he catalogado la ruta Puuc dentro de mi sección de Lugares preferidos porque no toda la ruta es imprescindible, pero desde luego Uxmal se lo merece y tendría que estar, no sólo por ser Patrimonio de la Humanidad sino por dejarme un recuerdo imborrable en la memoria, sobre todo lo primero que vi nada más acceder al recinto.
Sólo entrar se aparece majestuosamente la Pirámide del Adivino, igual de magnífica que el castillo de Chichén, no obstante esta es más densa y abombada, no es escalonada y recuerda a una antigua pirámide egipcia.



Los escalones son mucho más estrechos y la subida más empinada, aquí da verdadera sensación de que si no pones bien los pies te vas abajo, por tanto la escalada es lenta y con la atención bien puesta en el ascenso. No apto para los que padecen vértigo. Ah¡ pero la vista es como siempre sensacional, todas las ruinas envueltas por la densa selva que se hunde en el horizonte. Un buen cigarrillo acompaña estos grandes momentos.





A los pies de la pirámide hay una plaza cuyo perímetro son pequeños templos dedicados al dios Chaac. Al lado el juego de pelota.



Mas a la izquierda, separado por un valle, se adosa a la montaña una pirámide



y se eleva a su lado majestuosamente el palacio del gobernador, joya arqueológica y según los expertos la culminación del estilo puuc.
Rodeando el palacio de nuevo oímos ruidos en su interior, una iguana y más adentro otra más pequeña escalando una pared.



Al oírnos se introducen en sus agujeros o escondites hechos a medida. A unos 15 metros y en otros compartimentos nos encontramos la misma escena, de repente un ruido muy cercano nos desvía la atención y localizamos otra moviéndose rápidamente a 3 metros de nosotros. Súbitamente se para y nos observa, desafiante. Nosotros igual , admirándola. Así durante un minuto pasado el cuál, como intuyendo que no estaba en peligro, desvía la vista hacia otro punto como si ya no le interesásemos. Estuvimos observándola hasta que nos cansamos y cuando marchamos quedó en la misma posición, tomando el sol.
Paseamos hasta la hora de cerrar, pero antes de marchar tenía que subir de nuevo a la pirámide del adivino a contemplar “supongo” que por última vez su magnífica vista.




Marta se quedó abajo porque no estaba para trotar mucho, y menos si ya lo había visto. Además esta pirámide, como he dicho, tiene unos escalones ínfimos y realmente acojona. Ah! Pero que genial panorama, lo compartí durante cinco minutos con una vieja señora colombiana residente en los estados unidos con la que conversé un rato. Charlamos entre otras cosas del tiempo, parecía haber cambiado rápidamente, se estaba poniendo muy negro y cargado de nubes. Le dije que mejor sería bajar antes que descargara pero no hubo tiempo, mientras le decía esto comenzaron a caer gotas, enseguida gotazas en numero mayor y de repente como si cientos de hidroaviones pasaran sobre nuestras cabezas comenzó a diluviar. La dificultad de bajar todos aquellos escalones se le sumó la lluvia y las cosas que me ofrecí a bajarle a la señora colombiana. Bajamos lentamente, la cosa es de risa pero si uno se resbala a esas alturas habría un desenlace fatal. Cuando por fin llegamos al suelo suspiré con alegría, habíamos llegado. Además recibimos un caluroso aplauso de todos los turistas que estaban refugiados en la caseta del vigilante y Marta me ofreció una toalla para secarme.  Esperamos un rato a que pasara la lluvia, unos cinco minutos y el cielo quedó límpido de nubes aunque ya sin sol, era casi de noche. Decidimos ir al restaurante a cenar algo antes de ver el espectáculo de luces. En la barra pedimos unos bocadillos, cenar de plato hubiera supuesto que nos arrancásen la cabeza, como dicen en Argentina. En los sitios hiperturísticos como Chichén, Uxmal , Cancún o Tulum uno a de poner los seis sentidos para no salir exprimido como una naranja. Nos pasaron a una sala anexa al restaurante en la que había una televisión y dos camareros siguiendo un partido de clasificación para el mundial de Francia. Aquí el futbol es el deporte rey pero conversando con ellos me di cuenta de que en Yucatán no era del todo cierto. Allí el deporte que más seguidores tenía era el beisbol, y estaban muy orgullosos de haber eliminado a U.S.A en las olimpiadas de atlanta. Después del bocata fuimos a ver el juego de luces de Uxmal que por ser bastante parecido al de Chichén no voy a relatar nada de él.


  ¿Dónde está?

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El vídeo de la visita



A la mañana siguiente decidimos visitar las grutas de Loltún antes de retroceder hacia Mérida. Sólo se podían visitar con guía y el primer tour era a las 9:30, ya lo teníamos aprendido del día anterior y llegamos bien pronto, a las 8:45.
Una de las mejores grutas del viaje por la Ruta Maya. Nada que ver con las grutas de Balankanché.
Estas cavernas de buen principio son anchas e impresionantes, en zonas pueden alcanzar una altura de 30 o 40 metros y penden grandes estalagtitas por doquier. También surgen estalagmitas que en muchos casos conectan con las anteriores formando enormes columnas. Estas cuevas fueron utilizadas por el hombre desde 2500 años atrás pero sobre todo son recordadas como refugio indígena en la guerras. No os puedo decir exactamente cuanta longitud recorrimos pero tardamos un poco más de una hora en salir de ellas y no retornamos al origen. La salida era un cenote, pero claro, nosotros lo veíamos como si estuviéramos en el fondo así que para salir tuvimos que trepar un poco.
















Me permitiréis una pequeña explicación geológica mediante la cuál intentaré explicar la veneración de los mayas yucatecos por el dios Chaac o de la lluvia. Después de los Altos de Chiapas y Guatemala, se nos aparece inmensurable y espléndida la península del Yucatán. Esta llanura tiene un estiaje muy marcado. La estación seca tiene una carencia de agua muy fuerte y la sequía provocaba grandes catástrofes. Esto implicaba una gran devoción al dios de la lluvia. La falta de agua y ríos es debida a la composición del roquedo, en su mayoría roca caliza. Esta roca es muy permeable y acostumbra a formar el modelado kárstico en superficie así como grandes grutas y simas bajo tierra cuando el espesor de la capa caliza es profundo. Los mayas bajaban a ellas a venerar a los dioses ultraterrenos y también a sacar piedra para los templos. Las grutas de Loltún son una buena síntesis de lo explicado anteriormente.


Continuamos camino hacia el Norte. Creo que íbamos perdidos puesto que circulábamos por carreteras demasiado pequeñas y no parecía la ruta que habíamos escogido en el mapa. En una callecita de un pueblacho vimos unos quince niños jugando en el patio de una casa. Nos acordamos que llevábamos una gran bolsa de caramelos sugus y empezamos a repartirlos desde el coche como si fuera una improvisada cabalgata de reyes. Se produjo un gran alboroto y los críos daban saltos de júbilo y se amontonaban alrededor del escarabajo sacando tres manos cada uno. Con el follón salieron rápidamente los mayores de la casa pero al ver de que se trataba todo el revuelo nos lo agradecieron con una sonrisa.
Desde luego esa gente no parecía que hubiese visto muchos turistas en su vida lo que significaba que realmente nos habíamos salido del circuito principal que a su vez ya era secundario. Tuvimos que circular por una carretera muy estrecha aunque asfaltada. Finalmente desembocamos a la carretera correcta y tuvimos que retroceder diez kilómetros hasta las ruinas de Mayapán.



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2 comentarios :

  1. Hola Hector,
    Gracias por el relato y las fotos. Hace años que tengo pendiente la ruta maya y siempre la pospongo a otros destinos.
    Aqui he podido ver las ruinas menos conocidas y asi ya se que ver, ya que he leido poco sobre la ruta Puuc.
    Hasta la proxima!
    Laura

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  2. Laura, la ruta maya te la aconsejo bastante. Yo estuve 2 meses haciéndola y me llevé un gran recuerdo. La ruta Puuc por su situación geográfica es de paso obligado, al menos la gran Uxmal y su pirámide del Adivino, maravillosas ruinas. Tengo ganas de volver ya que la hice en 1996 y ha llovido mucho desde entonces, gracias al dios Chaac, claro.
    Saludos!

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